Noticias SER
Logo SER

La Pipa de la Paz

Enviado el 06/07/2016

Algunas lecciones del Proceso de Paz de Colombia

En el estudio de las relaciones internacionales el principal problema para la implementación de un acuerdo de paz es lo que se conoce como los problemas de compromiso. El término, proveniente de la teoría de juegos, se refiere a situaciones en las que a las partes les cuesta llegar a un acuerdo pues no pueden hacer promesas creíbles en el tiempo. Es decir, las partes no solo deben encontrar términos de cese al fuego que sean aceptables para ambas, sino que deben creer que los términos van a ser posteriormente respetados y que ninguna resumirá hostilidades aprovechando que la otra haya renunciado a la violencia. Este problema solo se incrementa en conflictos intraestatales, pues los mismos suelen requerir que una de las partes renuncie totalmente al uso de la violencia y deje sus armas, efectivamente haciéndola más susceptible a un ataque por parte del Estado. La credibilidad y la confianza son entonces imprescindibles para lograr que estos acuerdos sean exitosos y duraderos.

El proceso de paz en curso entre las FARC y el Gobierno Colombiano brinda algunas lecciones interesantes sobre estos procesos pues no es el primer acuerdo que logran pero sí podría ser el primero realmente exitoso. En 1984, se firmaron los “Acuerdos de La Uribe” que llevaron a un cese al fuego bilateral de 3 años. Estos acuerdos no contemplaron la entrega de armas por parte de la insurgencia, mecanismos precisos sobre cómo implementar un cese al fuego total, ni terceras partes que permitieran observar el proceso de forma objetiva y legítima para los involucrados. En ningún momento ambas partes confiaron plenamente en las intenciones de la otra y las hostilidades nunca cesaron completamente[1]. La paz no se alcanzó.

El proceso actual es ciertamente distinto. Primero, las FARC llegan bastante más débiles de lo que eran en los años ochenta y es en parte esta debilidad la que ha logrado que ambas partes se sienten en la mesa a negociar. Las FARC porque ven su futuro con menos entusiasmo, y saben que un eventual gobierno de línea dura podría usar estrategias más represivas en su contra, y el gobierno porque reconoce en esta debilidad que su disposición a encontrar una verdadera salida al conflicto es mayor. Segundo, para demostrar su compromiso con el proceso, las FARC, de forma unilateral, declararon en noviembre del 2012 un cese al fuego de dos meses horas antes de que arranquen las negociaciones del proceso de paz. A lo largo de los casi 4 años de negociaciones, hubieron distintos ceses al fuego que fueron respondidos por parte del gobierno con la suspensión de bombardeos a campamentos e indultos. Estos hechos fueron gestos concretos de la buena voluntad que ayudaron a acabar con el problema de credibilidad de estas negociaciones.

En tercer lugar, el acuerdo firmado hace unas semanas para la implementación del cese al fuego definitivo y el fin de las hostilidades ha diseñado una serie de mecanismos específicos destinados a disminuir los problemas de compromiso y fomentar la credibilidad de ambas partes. Detalla fechas y fórmulas precisas para la deposición de las armas así como para el cese al fuego y hostilidades definitivo. Estipula un “Mecanismo de Monitoreo y Verificación” integrado por el Gobierno Colombiano, las FARC y un Componente Internacional integrado por una misión de observadores no armados de la ONU. Este último presidirá en todas las instancias, verificará el cese bilateral del fuego y es el encargado de dirimir las controversias, asegurando que exista una parte objetiva que permita mayor certidumbre sobre las acciones e intenciones de las partes así como la supervisión del acuerdo. Se crearán zonas de transición que permitirán prevenir violaciones accidentales al cese al fuego y facilitarán la integración de los guerrilleros a la vida civil. En ellas se producirá paulatinamente la dejación de las armas, cuya extracción final estará a cargo de la ONU.

Sin embargo, aún queda un último obstáculo que superar, pues las partes no han acordado cómo se refrendará el tratado de paz final. Mientras que el presidente Juan Manuel Santos propone llamar a un referéndum que someta el acuerdo final a voto popular, las FARC proponen una Asamblea Constituyente. Todo parece indicar que el referéndum será la fórmula que prime, pero eso plantea una serie de retos y dificultades para un Santos cuyo apoyo caía a inicios de este año y un acuerdo que tiene puntos controversiales para buena parte de la población como son la participación política de las FARC y la justicia transicional que inevitablemente dejará guerrilleros libres sin cumplir penas de cárcel. Si bien éste no es un hecho sin precedentes[2], con un Alvaro Uribe aún fuerte y popular opuesto a cualquier acuerdo y una población que considera que las FARC están tan debilitadas que simplemente deberían ser derrotadas, el desenlace está lejos de estar cerrado.

Por un lado, con la firma de este acuerdo y su nivel de detalle ambas partes del conflicto han mostrado su verdadera disposición a encontrar una solución al conflicto. A través de mecanismos específicos para la dejación de armas y la supervisión del proceso por parte de la ONU, se reducen significativamente los problemas de compromiso y credibilidad entre ambos. Por otro, convocar a un referéndum para validar el acuerdo significa trasladar el problema de credibilidad a toda la población, pues será ésta la que finalmente tenga que evaluar si confía plenamente en que las FARC no vayan a aprovecharse de la situación. Es una apuesta arriesgada. Si Santos no lo cree, que le pregunte a David Cameron.

 

Gabriela Camacho Garland pertenece a la Plataforma Comadres, espacio que busca posicionar el trabajo de las mujeres en el análisis de la política nacional e internacional.

 




[1]
El cese al fuego fue más nominal que real.

 

[2]El Acuerdo de Viernes Santo que puso fin al conflicto en Irlanda de Norte fue sometido a un referéndum tanto en Irlanda como en Irlanda del Norte.

Comentarios (1)

Estimada Gabriela: Te escribe

Estimada Gabriela:
Te escribe Jorge Nedicina (Giorgio), iros de tus padres y fui muy amigo cercano como un hermano de tu tío Federico.
Promero quiero felicitarte por esa pluma clara y sobre todo el manejo de investigación llamado el estado de arte de la misma.
No hay duda lo llevas en la vena como estar escuchando a tus padres de jóvenes y a Federico cuando charlábamos sobre temas de política de la coyuntura internacional como local.
Te felicito por tocar temas de interés internacional y sobre todo por el manejo de la teoría (el arte) en utilizar la Teoría de juegos (hoy economía de comportamiento conductual como experimental) que apoya importantes escenarios para poder lograr un equilibrio en estos "juegos" de tipo cooperantes como no y de tipo dominante como no.
Un fuete abrazo y sigue adelante sobrina que ya tienes el arte en tus manos.
Lindo saber que estas siendo noticias en algo que te llenara mucha satisfacción en la vida profesional y personal.
Me entero que estas de docente universitaria, otra excelente noticia.
Un abrazo y mis cariños de siempre.
Giorgio.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Escriba los caracteres que se muestran en la imagen.
Comentario Destacado
Hace poco estuve por Cajamarca luego de algunos años. Nunca habia visto a la ciudad tan fea. Un crecimiento desordenado e improvisado. Cero planificación o si la hubo fue muy mal ejecutado. Ni siquiera el centro histórico se salva ya de esa barbarie. Los patios de las casonas prácticamente han desaparecido. Construcciones de ladrillo sin tarrajear se han apoderado de ellos , tal como es el caso de las casas que rodeaban la plazuela de Belén. Las azoteas han remplazado los techos de teja y ... Leer más >>
El Video de la semana