Noticias SER
Logo SER

Susana Villarán y el arte de gobernar en abstracto

Enviado el 08/04/2015

El primer lunes de abril, la ex alcaldesa de Lima, Susana Villarán, publicó una nota en Facebook, en la que, además de aludir las preocupantes decisiones que está tomando Castañeda, dice que se atreve a hacerlo porque “su política no es de este mundo” y que, aunque no le “conviene políticamente”, no quiere vivir en “un país ni en una ciudad en donde reina el pacto infame de hablar a media voz”.

Me parece que no ha podido resumir mejor su estilo de gobierno durante el mandato de 2010-2014, el que, creo, podemos denominar una versión soft del discurso del “perro del hortelano” de Alan García, en su segunda presidencia. Me dirán que Villarán no ha discriminado a nadie con sus políticas, ni acrecentado nuestras diferencias sociales, ni ensalzado la hegemonía de los poderosos sobre los grupos más vulnerables. Y tienen razón. Pero la similitud con el gobierno nacional de García es que desconoce el ámbito de la política, a la vez que se concentra en el ámbito tecnocrático. Los paralelos están en priorizar políticas que son “mejores”, al margen de lo que piensen los supuestamente beneficiados. 

Efectivamente, a su gestión no solo se le debe reconocer las saludables iniciativas de reforma a las grandes problemáticas de la ciudad, sino también una tendencia hacia el improductivo arte de “gobernar en abstracto” que, sin entender el contexto, tiene como consecuencia que los principios se queden en el papel. ¿No fue acaso ese gobierno municipal el que decidió realizar una embestida política contra su popular predecesor? ¿No estuvo desarmado ante las absolutamente previsibles movidas de la oposición y los ataques de cierta prensa? ¿No dejó de lado la práctica de publicitar obras públicas junto a la figura de la autoridad principal o la importancia de priorizar un corto plazo de cemento para alcanzar los importantes objetivos de largo plazo? ¿No se convirtió en una izquierda sin base popular y salvada parcialmente de la revocatoria por la derecha?

La justificación de todo esto era que valía la pena ser mártires por el futuro: Lograr el bien de la ciudad en base al sacrificio de la impopularidad. No convencieron, concedieron, negociaron ni legitimaron el proyecto. Asumieron su gobierno como una contribución pedagógica a la confundida ciudadanía limeña que, aunque no se diera cuenta, era premiada con lo que “verdaderamente” necesitaban. No obstante, esta izquierda ha aprendido, de la peor manera, que esto era mentira. En unos pocos meses se ha detenido todo lo que iniciaron y no pudieron culminar. Y, por este motivo, no habrá legado que pueda reivindicarlos, porque nadie premia lo que pudo ser pero no fue.

Lo más preocupante es que Villarán insiste en este error de colocar sus encomiables ideales por encima del realismo, cuando la lección debería ser combinar ambos: Necesitamos gente con principios y que sepa hacer política. No se da cuenta de que este monumental error no solo la afecta a ella. Quizá el costo histórico sea perjudicar por muchos años las posibilidades políticas de otros personajes de izquierda o verdaderamente honestos o, incluso, descalificar la participación política de las mujeres en el machista escenario limeño y peruano. Por favor, más humildad. Porque, Susana, si tu política sí hubiese sido de este mundo, probablemente hubieses podido contribuir a que en este país y esta ciudad se hable menos a media voz. Pero no lo hiciste.   

Comentarios (2)

Celebro que Noticiasser. pe

Celebro que Noticiasser. pe haya publicado este artículo. Dice bien de su objetividad periodística. Pero al grano: SV no dio batallas políticas desde el comienzo de su mandato. Burgos le cerró el Hospital de la Solidaridad de SJL y ella no dijo nada, cuando justamente en la campaña la habían acusado de querer cerrar los hospitales. Prefirió como gerentes a yupies con posgrado en el extranjero y terminó gobernando con el Gerente General y no con los regidores. Relevó a Rolando Ames como asesor. No hizo política grande, nacional. Más bien se satisfizo hasta el exceso con la inauguración de micro obras para recibir el cariño de las "señitos". Terminó poniendo su nombre en todos los carteles de inauguración. Desechó la asesoría de los dirigentes socialistas de los ambulantes antes del desalojo de La Parada. Creyó que sus opositores no lograrían juntar las firmas para pedir su revocatoria. Y cuando sobrevivió, no respetó el pacto con el PPC. Por último, engreída, impuso su candidatura.

Los comunistas viven en el

Los comunistas viven en el país de los sueños,por repartir pobrezas,en lugar de riqueza,viven soñando y necesitamos gente práctica,realista,trabajadora,pobre Susana,!!!

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Escriba los caracteres que se muestran en la imagen.
Comentario Destacado
Entrevista que aporta un reflexión muy sugerente y bien informada. Hay puntos, por supuesto, que requerirían mayor discusión. Apunto uno, ¿los maestros necesitan del acompañamiento de antropólogos para "comprender" la cultura de los educandos, varones y mujeres? Y, ¿por qué los antropólogos? ¿cualquier antropología? No es tan simple. En mi concepto, lo que tendría que verse, identificarse, deconstruirse, es el mecanismo de poder del aula, currículo incluido, que es lo que define las ... Leer más >>
El Video de la semana