Noticias SER
Logo SER

¿Se viene una reforma de la salud?

Enviado el 12/06/2013

Gerardo Seminario Námuch (*)

“Señor, esta es la fila de los directores, pero ya, quédese ahí”, me señala una acomodadora. Heme aquí, colado entre jefes de Diresas; delante mío tres exministros de salud, el director de la OMS/OPS (Organización Mundial de la Salud/Organización Panamericana de la Salud) para Perú, la directora del ORAS-CONHU (Organización Regional Andina de la Salud – Convenio Hipólito Unanue), la ministra actual y el “panel de expertos internacionales”; ¡ah! y el primer ministro. A mi costado el exministro Oscar Ugarte y poco más allá el legendario exministro de salud David Tejada de Rivero. Desde fines del gobierno aprista, en que el ministro Ugarte encargara a su asesor 2, doctor Oscar Irribarri, sacar la norma del nuevo modelo de salud, no había un evento de tal envergadura en el sector.
 
Todos los que durante estos meses hemos podido hablar con la actual ministra, la licenciada Midori de Habich, sabíamos que ella había recibido un mandato perentorio, entregar antes de julio una propuesta de reforma del sector salud. Cada director de área del ministerio interiorizó que tenía que trabajar con “plazos políticos”, ser realista y atenerse a que en nuestro convulsionado escenario nacional no se sabe cuánto puede durar un ministro, lo que quiere decir que si quieres hacer cambios significativos, tal vez tu mandato deba asumir exclusivamente esta tarea y es probable que no acabes.
 
Ya en cuenta regresiva para 28 de julio, la ministra y sus directores, un equipo que solo recientemente ha terminado de definirse, tienen la primera propuesta de reforma, que es presentada en cada panel con la reiterada advertencia de que “no está escrita en piedra”, pero que evidentemente ha sido causa de la ‘agitación’ que el ministerio ha sentido estos últimos meses.
 
Un buen resumen de esta propuesta es la siguiente frase de André Luis Bonifácio Carvalho, secretario adjunto de la Secretaría de Gestión Estratégica y Participativa de Brasil y miembro del panel de expertos convocado para este “Seminario Internacional: Hacia la Universalidad de la Protección en Salud en el Perú”: “Esta es una propuesta contrahegemónica y toda propuesta contrahegemónica genera resistencias”.
 
La preocupación no es para menos si lo que se propone es que en el plazo de los próximos cinco años, a lo mucho, pasemos de un gasto del 1.6 % del PBI nacional en salud a un promedio que oscile entre el 5 y 6%. Las propuestas no son cosméticas, por primera vez en varios años se discute sin timidez la necesidad de modificar plenamente el organigrama del ministerio, para que este revierta la inequidad de la realidad sociosanitaria nacional, una pirámide invertida donde el grueso de la población recibe la menor proporción de recursos humanosy el menor presupuesto (ver imagen).
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imagen presentada por la Dra. Carmen Lengua, directora de la DGSP (Dirección General de Salud de las Personas). Mesa: <<Propuesta de Medida de Reforma en la Organización y Gestión de Servicios de Salud>>. Seminario internacional: <<Hacia la Universalidad de la Protección en Salud en el Perú>>; 7 de Junio, 2013.

Este diseño significará, entre otras muchas modificaciones, la implementación plena de la salud familiar comunitaria a través de equipos básicos de salud que cuenten con médicos de familia, y que en casi la totalidad de los casos no se ubiquen a más de dos horas de los usuarios, organizados en RISS (Redes Integradas de Servicios de Salud) para brindar atención primaria y operar así el primer nivel de atención.
 
No es moco de pavo, como ha sido planteado este seis y siete de junio en las ocho mesas que se desarrollaron durante el evento. La reforma implica cambios en la formación del recurso humano en el pregrado y la especialidad, mejora general de remuneraciones, dejar la actual organización de los servicios en múltiples categorías para pasar a solo dos, una de las cuales es el primer nivel de atención, generación de un sistema de información único (actualmente la información es un caos de pequeños sistemas para problemas, programas y áreas de salud específicos), reorganizar y ampliar la cartera de servicios, recuperar la rectoría perdida en una descentralización mal ejecutada, establecer una lista y presupuesto para enfermedades catastróficas, cambiar el énfasis de la atención hacia la prevención y promoción sin descuidar la curación, desarrollar un sistema activo de participación social, entre otros.
 
Un cambio importante: para los ponentes es claro que “el aire” que se necesita para desarrollar las medidas de renovación más trabajosas y de más largo aliento, se conseguirá dotando al SIS de recursos reales, es decir, evitar ahora el gasto de bolsillo de la gente. Gran parte de este 5 a 6 % del que nos hablan está aquí.
 
Para los que hemos venido hablando con el ministerio estos últimos años tampoco es un misterio que la actual gestión ha preferido eliminar la palabra “modelo” de su diccionario. Del MAIS BFC (Modelo de Atención Integral en Salud Basado en Familia y Comunidad) aprobado el último mes de la gestión del ministro Oscar Ugarte, han preferido quedarse con la segunda parte del discurso, lo familiar y comunitario. Es difícil evitarlo, luego del éxito de la salud familiar en el modelo brasilero no debiese haber quien obvie el conjunto de propuestas de Alma Ata (1). Y sin embargo el Perú ha vivido reiterados ataques a las propuestas de salud familiar. Curiosamente algunas han venido de los llamados sectores “progresistas”, que durante el gobierno del presidente Alejandro Toledo, no pudieron distinguir lo familiar en la agenda de sus ministros de salud, del resto de una apuesta conservadora sobre los derechos sexuales y reproductivos. Asimismo estos sectores, en su reiterada insistencia en abonar por estrategias (en el resto del mundo le llaman programas) verticales de salud, no se dieron cuenta que le venían haciendo el juego al diseño neoliberal de la llamada APS (Atención Primaria de la Salud) selectiva, a la cual, amparada en supuestos criterios de eficiencia, le es más fácil atender padecimientos o condiciones que atender personas, familias y comunidades integrales, lo que nunca resulta más económico pero sí implica un enfoque de pleno derecho a la salud.
 
Pero nuestros invitados de Brasil, Argentina, Ecuador, Uruguay, México, entre otros, han coincidido en un jalón de orejas. No se puede hacer reformas sin hablar del modelo, es decir cuál es el referente teórico que estructura nuestra atención, gestión y financiamiento. De pronto hablar de tres niveles de análisis acción: individual, familiar y comunitario -como lo plantea el MAIS BFC-, vuelve a cobrar sentido. ¿Cómo organizar un ministerio alrededor de este esquema? ¿Cómo organizar la formación del recurso humano? ¿Qué pasa con las estrategias verticales en este diseño? ¿Qué podemos hacer con las rígidas estructuras del Presupuesto por Resultados para que sustenten intervenciones transversales e integrales? ¿Cómo hacemos de nuestro ministerio uno que entregue salud integral e incluyente? Estas parecen ser varias de las preguntas que el panel de expertos ha dejado al equipo del MINSA (Ministerio de Salud) luego de los dos días del Seminario al que asistí.
 
Una reflexión final: sí, aun con todo lo que falta hacer, la actual es una propuesta contrahegemónica. Por ello conviene recuperar algunos de los otros alcances hechos por los expertos invitados. ¿Existen las condiciones para una propuesta como esta en el Perú? La reforma del sector salud en España y Brasil nace en el contexto de las llamadas sociedades postconflicto. Al finalizar un periodo oscuro de su historia, signado por dictaduras, distintas fuerzas progresistas encuentran el escenario propicio para iniciar reformas que requerirán más de una generación avocada a ellas. En otros lados esto se dio con el nacimiento de las llamadas sociedades de bienestar, en el Reino Unido se afincó de tal manera que ni la propia Margareth Thatcher pudo desactivarlo. Detrás había un consenso entre trabajadores y empresarios que iba más allá del sector y que significaba, por el lado de los trabajadores, hacer sacrificios en pos de beneficios indirectos (la seguridad social, educación y salud pública de calidad) y por el lado de los empresarios aceptar cierta estructura impositiva de régimen directo (más impuesto a la renta menos impuesto al consumo) que garantizaría una sociedad de bienestar.
 
Como se aprecia, la salud no puede ser concebida independientemente de la política y entonces vienen más preguntas, pues el Perú ya está hace un tiempo en un escenario postconflicto y nuestro consenso no es el descrito. El Perú es un país que ha consensuado que lo único que existe es el mercado, en este momento se discute cómo ampliar ese eufemismo de explotación llamado ‘flexibilización laboral’ al sector industrial, sabemos que vivimos una democracia de “alternancia sin alternativas” donde cada gobierno nuevo ingresa con una agenda populista y más a la izquierda que a la derecha (desde Fujimori hasta Humala) y al día siguiente de ingresar a Palacio de Gobierno es capturado por la CONFIEP (Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas). Una cosa más, también mencionada por los expositores, finalmente los cambios en los sistemas de salud (un sistema es más que los prestadores) son cambios culturales y las resistencias vienen también de los pacientes, acostumbrados a esperar una salud sobre-especializada, donde haya médicos especialistas para tratar hasta los uñeros, una salud con enfoque biomédico, hospitalaria y más curativa que preventiva.
 
Muy bien, ¿son estas las condiciones para un cambio de modelo en salud a largo plazo? ¿qué pasará cuando el próximo 28 de Julio (2), en el usual discurso a la nación, el presidente anuncie el inicio de su tan esperada reforma del sector público? Una reforma que no solo carece de una visión integral de Estado (pues entiende que reformar el Estado es reformar sectores), sino que además plantea de forma explícita que le va a pinchar el globo a los intereses privados con los que hoy se alinea, porque… a algún sector hay que “comerle” presupuesto y dado que a Inclusión Social y a Educación no le van a quitar y Cultura y Ambiente no tienen, solo quedan “los ministerios de la CONFIEP”.
 
De acá a 28 de Julio muchas cosas pueden pasar, entre ellas que el gasto de tener 500 personas por dos días debatiendo en el Hotel Sheraton de Lima sobre una necesaria reforma de la salud termine siendo otro gasto inútil de esos a los que el Estado nos tiene acostumbrado. Ojalá que el 28 de julio próximo tengamos en el congreso al hombre que le negó el indulto a Alberto Fujimori y no al Cosito de la CONFIEP.

Pd. Una cosa más, el viernes 7 de junio nos hemos enterado que el indulto al ex presidente Alberto Fujimori no va, ante esto ¿cuál va a ser la posición del fujimorismo y el APRA frente a la propuesta de reforma?

Notas:

(*) Especialista en el modelo de salud integral e incluyente para el proyecto: <<Un modelo de atención integral e incluyente en salud basado en un enfoque de derechos>>, Medicus Mundi Navarra delegación Perú y Salud Sin Límites Perú.

(1) La conferencia de Alma Ata (Kazajistán 1978), organizada por el entonces funcionario de la OMS/OPS y luego ministro de salud del Perú, David Tejada de Rivero, fue la concreción en la llamada APS (Atención Primaria de la Salud) de un enfoque social de la salud que se venía gestando a partir de diversas experiencias de América Latina y otras partes del mundo, y que lamentablemente, por la crisis económica global de los ochentas y por la posterior hegemonía del modelo político neoliberal, terminó desviándose hacia una APS selectiva, cuando no hacia la privatización de la salud pública.

(2) Aniversario de la Independencia del Perú.
 

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Escriba los caracteres que se muestran en la imagen.
Artículos Anteriores
Gerardo Seminario Námuch
Aportes
    Comentario Destacado
    Muy claro Jefrey, lo lamentable es que amplios sectores de la sociedad ayacuchana no muestra organizacion alguna, cosa que si hacen los que se benefician de la corrupcion. Entonces "a robar que el mundo se va a acabar" parece ser el modelo de la conducta social actual y futura Leer más >>
    El Video de la semana
    Haykapikaman Suyasun Programa Radial (Huanta)
    Enlaces
    texto