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Loreto y los modelos de desarrollo alternativos

Enviado el 14/05/2014

Por Rafael Salgado

“Nos han ofrecido trabajo por dos años, cuando los valles de nuestro río Marañón vienen generando trabajo generación tras generación y gracias a ello hemos podido educar a nuestros hijos; si se represa el Marañón, cientos de nosotros perderemos nuestra fuente de trabajo y estaremos condenados a vivir en la miseria. Las fuentes de trabajo que genera el Marañón además de ser permanentes no nos pide un curriculum vite, no discrimina si tenemos o no educación superior, tampoco pide límites de edad y el trabajo no es para unos cuantos, sino para toda nuestra comunidad”.
Pronunciamiento del Frente de Defensa de los Intereses del Centro Poblado de Yagén [1]

Leí esta frase hace unos días, a pesar que estaba en mí correo hace meses. Quedé impactado en la forma tan sencilla de definir la importancia ambiental, económica, social que tienen los ríos y en general la naturaleza para los territorios.

A partir de esto me quedé pensando dos cosas. En primer lugar, cuánto cuesta entender a las personas que vivimos en las ciudades (mientras más grandes, cuesta más) que el medio ambiente es un sistema sociedad-naturaleza y que esos componentes se influencian mutuamente y son interdependientes. Y en segundo lugar, cómo esta ‘sencilla’ constatación nos permite ampliar los enfoques, profundizar nuestro conocimiento sobre los procesos sociales y naturales y ser la base sobre la que podamos elaborar propuestas de desarrollos alternativos y ambientalmente sustentables.

Este pronunciamiento, a su vez, me llevó a averiguar más sobre lo que viene sucediendo en estas zonas, la problemática minera, la referidas a las hidroeléctricas del Marañón, y poco a poco a través de esta cuenca me fui acercando a Loreto. La complejidad de la realidad de Loreto me impresionó. Descubrir que  es el único departamento que no está integrado a la nación ni en cuanto a vías de transporte terrestre, ni conectado a la red de fibra óptica nacional de internet, ni tampoco unido de forma energética, fueron cosas que me llamaron mucho la atención.

Estás y otras constataciones me llevaron a investigar la problemática socio-ambiental de este departamento; es decir, los problemas en torno al lote 1AB, las hidroeléctricas, la problemática de la deforestación, la tala y venta de madera ilegal. Asimismo, sus potencialidades como la biodiversidad, los bosques, los ríos, sus culturas, la pesca, la caza, entre otras. Y, finalmente, a preguntarme: ¿Qué se está proponiendo para lograr una calidad de vida adecuada para la población loretana? ¿Qué se está haciendo para lograr articular las distintas formas de producción que se desarrollan en el territorio, a partir de las cuales se pudiera mejorar los servicios de salud, educación, vivienda? Así, me decidí a leer “Loreto sostenible al 2021” [2] , de Marc Dourojeanni.

En el libro constatamos las enormes potencialidades con las que cuenta Loreto como las diferentes culturas y saberes locales, la enorme biodiversidad con la que cuenta, las diferentes fuentes de energía -petrolera, hídrica, biomasa–, la agricultura y ganadería, la pesca, los bosques, el turismo entre otros.Y entonces no puedes dejar de preguntarte por qué Loreto tiene altos índices de pobreza monetaria, tan bajos índices de desarrollo humano; por qué hay tanta falta de salud, de educación; por qué los megaproyectos, que según nos dicen, deben darnos trabajo, educación, salud, en definitiva mejorar nuestra calidad de vida, sólo están consiguiendo deteriorar y poner en riesgo los medios de vida de la población de forma tan acelerada.

Una de las respuestas que se desprenden del libro es que esto sucede porque las distintas ideas  sobre lo que significa el desarrollo de Loreto no han generado una visión que las integre, impidiendo que todo lo que se realice  esté encaminado hacia un mismo horizonte, hacia una misma idea compartida por todos los actores que forman parte del territorio (pueblos indígenas o no, empresas y gobiernos locales, nacionales e internacionales).

Y estas visiones sobre el desarrollo habitualmente entran en conflicto y generan  problemas socioambientales, como los del lote 1AB o las hidroeléctricas del Marañón. Revelan además las distintas visiones que tenemos sobre el territorio y el medio ambiente. Para muchos, el medio ambiente sólo es algo que nos provee de las cosas que necesitamos para poder vivir, es algo que podemos dominar mediante la ciencia y la técnica. Para otros y otras el medio ambiente es mucho más. Es sobre todo algo a lo que pertenecemos, es un territorio en el que debemos aprender a vivir de forma equilibrada, sustentable, respetando todas las formas de existencia.

Y esta diferencia es clave. Clave para entender por qué los modelos de desarrollo que nos plantean siempre se basan en un solo producto a partir del cual lograremos el tan ansiado desarrollo, alguna vez fue el caucho, otras el petróleo, hoy también las hidroeléctricas. Frente a estos planteamientos, un enfoque que parta de entender al medio ambiente como un sistema sociedad naturaleza plantea la necesidad de articular y diversificar.

No niega la minería, la extracción petrolera o las hidroeléctricas, pero sí cuestiona el cómo, dónde y cuándo. Plantea la necesidad de que estas actividades se articulen y sirvan para la diversificación de otras actividades como la agricultura, la ganadería, la pesca, el turismo. Y que toda esa articulación sirva fundamentalmente para forjar una calidad de vida adecuada para la población; es decir, contar con salud, educación y alimentación acorde a nuestras culturas, necesidades y realidades.

No es posible que en un territorio tan rico en culturas, en saberes locales, en biodiversidad, en actividades económicas y productivas la ‘solución’ esté sólo en la extracción petrolera o en las hidroeléctricas. Se hace pues fundamental que integremos y respetemos los distintos saberes, las distintas formas de producir, las potencialidades propias del territorio y el medio ambiente para lograr desarrollos ambientalmente sustentables que nos aseguren una buena calidad de vida.

Notas:
1. http://servindi.org/actualidad/94007
2. Loreto Sostenible al 2021. Marc Dourojeani. Derecho Ambiente y Recursos Naturales – DAR.

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