Noticias SER
Logo SER

Desenterrando conflictos

Enviado el 16/08/2017

Un trabajo que ha pasado casi desapercibido de la escena del debate de la investigación local es el de la antropóloga Fabiana Li Desenterrando el conflicto. Empresas mineras, activistas y expertos en el Perú (Lima: IEP 2017). El texto abre nuevamente el debate sobre la supuesta dicotomía entre lo político y lo técnico para ampliar el concepto de conflicto. Se pregunta por temas que usualmente no aparecen en los análisis sociológicos de los conflictos como el significado de la promesa de la extracción, la transformación del paisaje y el tratamiento de las equivalencias o ¿Cómo se asigna valor a las cosas que se consideran inconmesurables?. También plantea preguntas interesantes sobre las prácticas de conocimiento y formas de razonamiento éticos, o siguiendo a otros autores ¿Cómo es que una lógica de la equivalencia proscribe a las diferentes formas de conocer y habitar el paisaje que no se corresponden con el lenguaje técnico, los sistemas de medición o los marcos legales?¿Cómo los dispositivos técnicos (por ejemplo, los estándares ambientales, las directrices internacionales y los códigos de conducta empresariales) permiten evaluar y comparar la calidad de los diferentes objetos y prácticas?(p. 47). Así, busca responder a cada una de estas interrogantes, analizando los argumentos y las percepciones de los actores.

Es una etnografía en la que la experiencia de la autora juega un rol central por lo que es narrada en primera persona. Con ello renueva la perspectiva, en lugar de tomar distancia de su objeto de estudio, se acerca como actriz principal y como analista; por lo que es imposible como lectores no formar parte de la experiencia. Además aborda con profundidad dos conflictos emblemáticos de las últimas décadas: el de los altos niveles de contaminación en la Oroya y el de la minería a partir del caso Yanacocha en Cajamarca. Los escenarios, contextos históricos y actores son descritos cuidadosamente para dar lugar a la exposición de los argumentos, agudamente comentados por la autora.

El principal aporte de la investigación es que no es condescendiente con ninguna posición, desentraña los discursos y prácticas para enfrentar el día a día de los conflictos. Desde la posición de las empresas, aunque valora sus esfuerzos de responsabilidad social, pone en cuestión su rechazo y desautorización de argumentos de activistas y políticos defensores de la ecología y el medio ambiente. Desde la visión de los técnicos, descubre la retórica que invisibiliza los impactos y falencias de procedimientos y cumplimiento de estándares, así como de las evaluaciones de impacto ambiental que cuestiona. Del lado de los líderes activistas explicita sus discursos de corte indigenista o de multivalores para visibilizar aspectos ambientales, como la pérdida de afluentes de agua, como en el caso del cerro Quilish. Desde los actores líderes, campesinos, integrantes de comités de monitoreo ambiental, cuestiona su pragmatismo de negación de la contaminación, como en el caso de la Oroya, en la búsqueda de la permanencia del proyecto frente a las disposiciones de seguridad o de protección de la contaminación con plomo y otros metales para los niños. También visibiliza el ingenio que despliegan en recursos la población, como el líder que explica que sustituyen un instrumento como el teodolito por un puntal de troncos, denominado “teodolito de los pobres” para la construcción del canal y la provisión de agua que se ve afectada por el proyecto, en el caso de Tual en Cajamarca. 

Estos dos casos y su devenir nos muestran que aún no se han resuelto los problemas que están a la base de estos conflictos. Los casos como Conga (Yanacocha) y Las Bambas (MMG) que al mencionar el presidente Kuzcynski como prioritarios deben ser cuidadosamente examinados. Mientras que los estándares ambientales en este gobierno continúan en un retroceso y un debilitado Ministerio de Ambiente no hace frente a la problemática, también existe un vacío en el respaldo a los derechos de las poblaciones afectadas por los impactos sociales. El cumplimiento de los compromisos sociales y ambientales del gobierno y las empresas, y la participación de líderes representativos son claves para que no se desembalsen los conflictos enterrados o invisibilizados.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Escriba los caracteres que se muestran en la imagen.
Comentario Destacado
Hace poco estuve por Cajamarca luego de algunos años. Nunca habia visto a la ciudad tan fea. Un crecimiento desordenado e improvisado. Cero planificación o si la hubo fue muy mal ejecutado. Ni siquiera el centro histórico se salva ya de esa barbarie. Los patios de las casonas prácticamente han desaparecido. Construcciones de ladrillo sin tarrajear se han apoderado de ellos , tal como es el caso de las casas que rodeaban la plazuela de Belén. Las azoteas han remplazado los techos de teja y ... Leer más >>
El Video de la semana
Haykapikaman Suyasun Programa Radial (Huanta)
Enlaces
texto