Noticias SER
Logo SER

Excusas que hieren más

Enviado el 19/04/2017

“No pues mamita, si es tu pareja cómo te va violar, así le digas no, seguro igual querías, esos son puros cuentos”; “¿quieres poner una denuncia cuando tú eras la que caminabas sola y vestida así?”; “pero, ¿qué hacías tomando con tanto hombre a altas horas de la noche?”; “¿prostituta y denunciando violación? No me hagas reír, anda a seguir tirando que para eso te pagan”; “por andar puteando pues, y bien violada está”; “que la violen más a ver si así se le quita lo puta, aunque como es puta, tal vez le gusta”; “quién le manda a tomar hasta quedar inconsciente, ahora que no se den de víctima”; “es que eres muy coqueta pues, a ver si así aprendes”; “es que te ven muy frágil y presa fácil, allá tú que te expones a salir”; “¡éstas lesbianas feminazis todo lo ven violación”; “la mujer se pone como en un escaparate, provocando” (Cardenal Cipriani); “que alguien le meta la mano a la Ministra Martens” (P. Butters); “no necesitamos ideología de género, nos quieren engañar con la igualdad de la mujer, si a las mujeres no les pasa nada”.  

Y así, podría escribir todo el día, todas las excusas y justificaciones mal intencionadas que escucho y leo a diario sobre una agresión física; y cómo además de justificar, alientan una violación sexual. Qué terrible es ser mujer en este país, qué terrible es educar sobre el respeto y la igualdad de derechos porque instantáneamente eres la docente feminazi; y qué terrible y qué terror se siente intentar buscar justicia cuando alguien atenta contra tu cuerpo, tu dignidad, tu salud, y tu libertad. Mientras más hablamos y escribimos sobre igualdad, más se burlan, más nos golpean, más nos violan, más nos matan; y quieren callarnos, cuando aún no nos dejan hablar.

Cuando alguien te viola, no sólo te obliga sexualmente, te amenaza, te insulta, te denigra, y golpea; y a veces te deja casi inconsciente, sólo lo suficiente para querer morir en ese momento. También te roba la dignidad, la libertad, y el nombre, porque la que sobrevive después es un ser totalmente irreconocible para ti. Pero además de todo eso, hay que cargar con la culpa, y con una sentencia injusta que nos dan la sociedad, las autoridades, las instituciones religiosas, y la gente cobarde que escribe tras un ordenador solapando y justificando todo, porque la culpa siempre es nuestra; pues nuestro delito es ser mujer.

No puedo entender cómo llegamos a esto, o cómo no podemos salir aún de esto. ¿Qué es lo que justifican? ¿Qué es lo que les parece divertido, o una pérdida de tiempo para el sistema judicial? ¿Por qué le tienen miedo a la igualdad? ¿No somos todas y todos seres humanos, no merecemos el mismo respeto y derechos? ¿Dónde están los que decían que con sus hijos no se metan? También somos hijas.

¿Ahora entienden por qué necesitamos la igualdad de género? O, ¿tienen que violar más mujeres y niñas?

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Escriba los caracteres que se muestran en la imagen.
Comentario Destacado
Siempre he admirado a SER, por su capacidad crítica, su nivel de visión de la realidad, pero esto no es lo que hemos leído en los diarios. Se ha querido ningunear a los docentes. Por eso hoy al ver su publicación me emociona, pues no todos los peruanos y peruanas piensan con mentalidad de CLASE A. Hay AMIGOS Y AMIGAS HA SIDO MUY DURA LA LUCHA, los maestros son gente de nuestros pueblos empobrecidos o de nuestros barrios periféricos, no se reconoce al maestro como un profesional, sufre el ... Leer más >>
El Video de la semana