Noticias SER
Logo SER

La brecha salarial y el empoderamiento impostor

Enviado el 21/06/2017

La semana pasada en la Sesión Ordinaria de la Comisión de la Mujer en el Congreso de la República, se desaprobó un predictamen sobre la igualdad de empleo que incluía igualdad de ingresos y la prohibición de despido o no renovación por motivos de embarazo o período de lactancia, entre otros elementos (https://es.scribd.com/document/351307075/19%C2%BA-sesion-Comision-Mujer-y-Familia). Afortunadamente, tras una semana de presión mediática y diálogo, esta semana se pidió reconsiderar la votación de la semana pasada y se logró aprobar por unanimidad el predictamen sobre igualdad salarial en la Comisión de la Mujer. Ahora es turno del Congreso aprobarlo en sesión del pleno para que se convierta en Ley.

Los argumentos de Fuerza Popular, cuyos congresistas votaron en contra del predictamen la semana pasada, serían que no se necesitan más leyes, solo que las mujeres se empoderen y e empiecen a ejercer sus derechos. Sin embargo, existen distintos indicadores que muestran que las distintas brechas de género, entre las que se encuentran la brecha salarial y de oportunidades económicas y de empleo, son un problema. Solo en el sector privado formal, los hombres ganan 29% más que las mujeres por el mismo puesto (SERVIR, 2017). Estas brechas, por tanto, no serán fáciles de cerrar sin acciones proactivas.

En el plano internacional, las brechas de género no han sido totalmente resueltas. De hecho, según el Foro Económico Mundial, no existe ningún país en el mundo que haya cerrado totalmente las brechas de género y la disparidad salarial y de acceso a oportunidades económicas persiste en todo el mundo, incluso en países como Islandia y Finlandia donde la brecha educacional ha sido completamente cerrada (http://www3.weforum.org/docs/GGGR16/WEF_Global_Gender_Gap_Report_2016.pdf). El Perú se encuentra en el puesto 80 en dicho estudio.

Es ilustrativo que países como Islandia y Finlandia, que han avanzado tanto en temas de igualdad, no hayan podido lograr la igualdad de género plena. Si la solución pasara únicamente por el empoderamiento de la mujer, en estos países no debería persistir dicha brecha, pues ¿qué mejor manera de empoderar a la mujer que a través de la educación y de asegurarle una amplia gama de derechos? O la educación no ha sido suficiente para empoderarla, en cuyo caso el Estado tendría que replantear su enfoque de género en las aulas, o el empoderamiento de la mujer no es condición suficiente y necesaria para acabar con dichas disparidades.

Irónicamente, la semana pasada también se realizó un evento del Grupo Sofía, una red de investigadoras en las Ciencias Sociales en el Perú, que buscaba presentar evidencias sobre la existencia de brechas y desigualdades entre hombres y mujeres en el mercado laboral académico. Las Ciencias Sociales, de hecho, son un buen ejemplo de por qué la educación no es suficiente. En las Ciencias Sociales en el Perú el 50% de los estudiantes universitarios son mujeres. Es decir, de cada dos estudiantes del rubro, una es mujer. Sin embargo, cuando avanzamos en la carrera profesional de las mujeres encontramos que la paridad se convierte en una brecha que incrementa según subimos de puesto. Así, en el nivel profesional, de cada 3 profesionales en el área, solo una será mujer, de cada 4 autores de trabajos de investigación en Ciencias Sociales, solo una será mujer y de cada 5 expertos llamados a declarar en medios sobre estos temas solo una será mujer. Esto quiere decir que estamos perdiendo capital humano (altamente calificado) en el camino.

Esto parece deberse a los distintos obstáculos y dificultades que deben enfrentar las mujeres en el mundo laboral y familiar, y los hombres no. Nos referimos, por ejemplo, a la economía del cuidado donde las labores del hogar y del cuidado de niños, ancianos y parientes enfermos las deben asumir desproporcionalmente las mujeres, y a los distintos prejuicios que operan en detrimento de los ascensos de éstas (numerosos estudios muestran que las características asertivas que ayudan a los hombres a ascender en sus trabajos son detrimentales para las mujeres, de quienes no se quiere esa clase de comportamiento), pero también nos referimos a una sociedad lo suficientemente sexista que ha hecho que las mujeres exitosas sean más proclives a sufrir del síndrome del impostor, fenómeno psicológico por el cual la persona cree que sus éxitos se deben a alguna clase de error o accidente del destino y no a sus méritos personales para llegar ahí.

Mientras que los empleadores puedan pagarle menos a las mujeres por el mismo trabajo, mientras no se replantee el permiso de maternidad y paternidad, mientras persista la discriminación por género en los ámbitos laborales y mientras no hagamos cambios fundamentales en cómo dividimos las labores en nuestra sociedad, la igualdad no se alcanzará. Las mujeres seguiremos sintiéndonos y ganando menos por el mismo trabajo (remunerado) y trabajando en promedio un día laborable entero más semanalmente en labores no remuneradas. Estaremos más cansadas y tendremos más incentivos para dejar la fuerza laboral, para costo de toda la sociedad. Los países que más cerca están de cerrar totalmente la brecha de género han dejado claro desde hace mucho tiempo que esto solo sucederá con acciones concretas y proactivas por parte del Estado y de la sociedad, y no gracias a que las mujeres tengan que sumarle a su lista de labores semanales una constante lucha por hacer respetar cada uno de sus derechos. Esperemos que el Congreso piense lo mismo.

Gabriela Camacho Garland pertenece a la Plataforma Comadres, espacio que busca posicionar el trabajo de las mujeres en el análisis de la política nacional e internacional.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Escriba los caracteres que se muestran en la imagen.
Comentario Destacado
E INDUDABLE QUE MENDOZA NUNCA HA APORTADO NADA AL SISTEMA DE ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA, NADIE ENTENDIO PORQUE EL CNM LO NOMBRO SI NO TENIA NI APTITUD ACADEMICA NI CAPACIDAD SOLVENTE PARA SER MAGISTRADO, SIN EMBARGO SE LE NOMBRÓ MAGISTRADO SUPREMO Y NUNCA A PODIDO REALIZAR UNA GESTION IMPERECEDERA, ES UN LASTRE QUE SE LE HAYA DESIGNADO MINISTRO DE JUSTICIA Leer más >>
El Video de la semana
Haykapikaman Suyasun Programa Radial (Huanta)
Enlaces
texto