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Una publicación de la asociación SER

Mujeres ayacuchanas rechazan decisión judicial en caso de Arlette Contreras

Tras el fallo que diera el Juzgado Colegiado Penal Permanente de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte, sentenciando a 11 años de prisión efectiva a Adriano Pozo Arias y al pago de una reparación civil de 20 mil soles, por cometer tentativa de feminicidio en contra de  Arlette Contreras y desestimar la tentativa de violación sexual, muchas de las organización de mujeres de Ayacucho rechazaron dicha decisión.

Para Herlinda Calderón, presidenta del Instituto Regional de la Mujer Ayacuchana (IRMA), los jueces y operadores de justicia no están cumpliendo con su función, porque en la mayoría de casos de denuncias que hacen las mujeres, como en el caso de Arlette Contreras, los violentadores no están siendo sancionados como debería ser, “como está estipulado en la ley y eso es un antecedente de no atención adecuada y vulneración de derechos de las mujeres”.

Calderón también mencionó que la sentencia en el caso Arlette Contreras demuestra que las instancias judiciales siguen vulnerando los derechos de las mujeres, porque existen denuncias, pruebas y “todo tipo de datos que alcanzan las vejadas, sin embargo no son tomadas en cuenta en su envergadura para una decisión judicial que sancione adecuadamente a los violentadores”, añadió.

Por su parte Ghelen Chipana, integrante del colectivo Feministas Ayacuchanas Juntas, precisó que la apreciación que hicieron los jueces en el caos de Arlette Contreras son de corte patriarcal y no valoraron el daño psicológico que tiene la víctima, por ello –explicó-  se debe exigir justicia con enfoque de género y la forma como procedieron los magistrados demuestra que va a quedar impune casos similares. “Los argumentos que dan los jueces son argumentos machistas que cuestionan y justifican la violencia”, sentenció.

Evelyn Loayza, presidenta del Instituto Regional de la Juventud Ayacuchana (IRJA), dijo que la sentencia es injusta, porque no se necesita estar muerta para que haya justicia y que la justicia en el Perú se escuda bajo apellidos, como en el caos de Arlette Contreras. “Que se diga que no hubo intento de violación es algo inaceptable”, precisó.

La representante de la juventud también hizo referencia al enorme daño que se hace a las mujeres en este tipo de situaciones. “Terminemos con esta estigmatización que se le da, por que muchas veces una mujer es ultrajada, violada, violentada, que más allá de ser víctima de su victimario es también víctima de la estigmatización de la sociedad, donde a la mujer se le ve como culpable”.

Por su parte Zoila Gamboa, integrante de la Federación Regional de Mujeres Indígenas de Ayacucho (FEREMIA), mencionó que si se trata hacer de justicia, como en este caso, se debe aplicar las leyes como debe ser “si no hasta cuándo van a vulnerar nuestros derechos, ahora que se están dando leyes en contra de la violencia hacia la mujer, esto se debe cumplir”.