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Una publicación de la asociación SER

Balance del 2018 en Cajamarca

El 2018 está concluyendo y en Noticias SER hemos recogido diversas opiniones sobre lo que ha significado este año para la región.

El analista político y catedrático universitario, Pedro Sánchez Legrás, manifestó que no se ha aprovechado el contexto electoral para trabajar una propuesta de desarrollo regional, además de que la mirada de la ciudadanía ha estado mayormente enfocada a los casos de corrupción ventilados desde Lima: “Hemos avanzado muy poco en términos de poder consensuar una propuesta para el desarrollo de Cajamarca. Las elecciones tuvieron como característica el hecho de que se careció de una agenda puntual de cara a los principales problemas para el desarrollo de nuestra región y provincia y al mismo tiempo, estuvo alejada de la participación ciudadana por cuánto la mayor parte de la ciudadanía estuvo concentrada en la dinámica política nacional. Esto evitó que se tengan debates más centrados en nuestros problemas”, expresó.

Para Cynthia Cienfuegos Viera, integrante del Observatorio de Vigilancia Ciudadana GOBIERNA y co-fundadora de Wiphala+, el escenario regional ha estado marcado por dos aspectos: El primero, el que Cajamarca esté considerada como la región más pobre del país lo que ha motivado una serie de análisis: “Se volvió a poner sobre el debate los más de 20 años de minería y su impacto; hizo repensar al sector privado su papel en la región, pero también fue un llamado de atención para la propia ciudadanía, las organizaciones sociales e instituciones públicas. Aquí se puso en discusión el nivel de responsabilidades de cada uno de los actores”, señaló. El segundo aspecto fue el desarrollo de las elecciones regionales y municipales con la incursión de nuevos actores y la participación activa de la población joven en la difusión de un voto responsable: “Cajamarca no estuvo polarizada entre minería y no minería, sino entre el decepcionante gobierno del MAS y una nueva propuesta de desarrollo que fue encarnada por distintos candidatos. Han surgido nuevos actores. Ha habido una mayor preocupación por evaluar las propuestas del plan de gobierno más allá de su tinte populista. Este año se notó la necesidad de cambio que plantea la ciudadanía”, añadió Cynthia Cienfuegos.

En tanto, la presidenta de la Federación de Rondas Campesinas Femeninas del Norte del Perú – FEROCAFENOP, Amalia Villanueva Castrejón, comentó que el 2018 ha sido un año caracterizado por el escaso apoyo de las autoridades regionales al campo: “No hemos visto desarrollo para la zona rural. Prácticamente no hemos tenido apoyo para la agricultura y ganadería, al contrario, ha sido un año con escasez de agua, no tenemos un semillero para comprar semillas certificadas y con descuentos. Quizá los recursos se han invertido más en carreteras y obras de infraestructura, porque el apoyo para la agricultura no se nota y a nivel de caseríos y centros poblados es más complicado”, dijo; además, Villanueva mencionó que lamentablemente, el 2018 queda marcado como un año en el que se han producido e incrementado los feminicidios, incluyendo a cajamarquinas cuyos casos se han difundido a nivel nacional como Juana Mendoza, Eyvi Ágreda y últimamente Marisol Estela: “Los casos de feminicidio y el machismo que impera nos han sorprendido y la limitada respuesta de las autoridades nacionales”, agregó.

Por su parte, la abogada y consultora en gestión pública, Teresa Santillán Valqui, opinó que en el 2018 el MAS se ha mostrado como un movimiento que buscó aferrarse al poder, pero también a un electorado cajamarquino crítico a la gestión y harto de políticos tradicionales: “El gobierno regional  queda con serios cuestionamientos por presuntos actos de corrupción, situación que ha calado en los cajamarquinos y motivó su derrota electoral. La participación de otros candidatos ha servido para airear la contienda electoral y no sólo elegir por los mismos de siempre”, declaró.

Finalmente, la todavía consejera regional y ex candidata al gobierno regional, Lilian Cruzado, se refirió a la gestión del MAS, indicando que concluye una “gestión desastrosa” por la incapacidad mostrada y el involucramiento con la corrupción: “No se ha hecho mayor cosa en beneficio de los cajamarquinos. Se ha utilizado el 0.5% del presupuesto para agricultura, el 0.7% para turismo. Es indignante. La gestión es desastrosa, con una absoluta incapacidad. Nos han llevado a tener una Cajamarca pobre”, apuntó.