Skip to main content
Una publicación de la asociación SER

Eduardo Ballón: "El Congreso también está herido de muerte"

La crisis en el gobierno se ha agravado y la caída de Pedro Pablo Kuczynski parece una realidad. Para entender el contexto y el probable panorama con Martín Vizcarra como presidente de la República, Noticias SER entrevistó al antropólogo e investigador de DESCO, Eduardo Ballón.

Después de los hechos recientes la vacancia parece una realidad, ¿cuál es su lectura?

La vacancia se ha impuesto por la fuerza de los hechos. El único camino alternativo que le queda a Kuczynski es la renuncia, sin embargo el y su ejecutivo han dado demostración suficiente como para que no quepa duda de que no existe la menor voluntad de renuncia.

La agonía se prolongó demasiado ¿cómo evalúa el accionar de Kuczynski en estos últimos meses?

Es bastante claro que a partir de la quincena de diciembre y del indulto, el presidente decidió jugar a aprendiz de brujo, es decir, apolítico en el sentido más pervertido del término. Se dedicó a traicionar y mentir, y nos advirtió que se defendería como “gato panza arriba”, lo que supone aplicar el manual del fujimontesinismo y es lo que ha hecho últimamente secundado por personajes como Mercedes Aráoz. El interés fundamental de Kuczynski era mantenerse en el cargo para evitar un juicio penal y seguramente la cárcel. En el caso de Aráoz era su ambición desmedida.

¿Puede ocurrir un milagro para que el gobierno de Kuczynski sobreviva?

Deseemos para el país que no, porque de haber algún tipo de maniobra en las próximas horas -que no logro imaginármela- es la calle la que lo va a sacar. Los malestares de la gente empiezan a tener como límite su propia dignidad y se siente tratada como imbécil por parte del gobierno.

¿Cómo avizora el día después de mañana con Kuczynski fuera?

Empiezan grandes incertidumbres. Kuczynski vacado o renunciando ¿es sucedido o no por Martín Vizcarra siguiendo el hilo constitucional?, ¿Vizcarra acepta o no?, si acepta ¿negocia y trata de poner algunas condiciones o no? Lo que es más o menos claro es que el Congreso también está herido de muerte en su debilitada credibilidad y en el escenario, en teoría también está la posibilidad de que Galarreta o algún congresista termine como presidente para convocar a elecciones. Todo esto se produce en un contexto absolutamente turbulento con una crisis institucional que va más allá del Ejecutivo. En el sentido estricto, estamos relativamente cerca del desplome de un régimen político y del modelo económico que lo ha sustentado a lo largo de los últimos 25 años.

Entonces el Congreso no se salva de la crisis, por eso el pedido de que se vayan todos

Primero, la crisis afecta definitivamente al Congreso que tenía un nivel de aprobación equivalente al de Kuczynski, es decir, por debajo de la línea de flotación. Segundo, esa afectación abarca la institución y al conjunto de congresistas más allá de cuántos son pecadores y cuántos inocentes. Tercero, en esa perspectiva, el “que se vayan todos” es una lógica que adquiere no sólo más sentido sino también más fuerza, sin embargo, no es posible en el plazo inmediato por lo que se hace indispensable buscar de alguna manera una salida sin violentar al país, que permita mantener su funcionamiento mínimo y resuelva la elección de nuevas autoridades en el breve plazo. Para que eso ocurra tienen que producirse una gran cantidad de cambios. Repito, en el sentido estricto, no estamos frente a la caída de un régimen por la presión de la calle y de determinadas fuerzas políticas, estamos en un escenario de desplome. Si la gente hasta anteayer no estaba en la tesitura de salir a la calle masivamente, me da la impresión que ahora -no obstante las debilidades de la sociedad- puede salir para exigir que se vayan todos.

¿Qué tendría que evaluar Vizcarra en este momento?

La pregunta elemental que tendría que responderse Vizcarra es si es un presidente hacia el 2021 o con un plazo más acotado, para que encuentre un camino constitucional que le permita adelantar las elecciones. Mirando el asunto a la luz del momento que está viviendo el país, lo más recomendable sería que garantice el adelanto de las elecciones, esto a pesar de que Vizcarra parece no estar involucrado en el penoso espectáculo de ayer, pero también resulta herido porque es parte del gobierno.

En el supuesto que Vizcarra acepte ¿qué debería hacer de manera urgente?         

Hay una cantidad de puntos elementales que tiene que asegurar, negociar y construir una correlación que se lo permita, como el garantizar la autonomía plena de los poderes del Estado; fortalecer al Poder Judicial y al Ministerio Público para que la administración de justicia sobre la corrupción se acelere; encabezar un pacto anticorrupción radical con 5 o 6 medidas tajantes; lograr un acuerdo que introduzca una reforma del sistema electoral que sería indispensable en la perspectiva de “que se vayan todos y nuevos comicios” y comprometerse al respeto de los fallos de la justicia nacional e internacional. La pregunta de fondo es si tendrá la capacidad, la fuerza y si logrará imponerse a este río absolutamente revuelto.

En este contexto, ¿cómo ve el papel de Fuerza Popular en el Congreso? ¿Habría una recomposición en el Parlamento?

A pesar de los esfuerzos que vienen desarrollando, queda claro que Fuerza Popular está significativamente herida, que se ha desatado una guerra dinástica, así como que difícilmente van a poder mantener el comportamiento que han tenido y que no hay duda que la corrupción los alcanza, los baña y los cubre como movimiento político y a muchas de sus figuras más visibles. Es claro también que el partido Aprista termina roto en la práctica después de estos sucesos y que en general, la mayoría de partidos políticos terminan divididos o enfrentados y por lo tanto, se abre la posibilidad de una recomposición de baja intensidad pero recomposición al fin y al cabo.

¿Y el bloque de Kenjistas?

Es el que queda bastante más magullado. Es obvio que han operado con Kuczynski y lo han apoyado con formas y métodos que aprendieron con el padre (Alberto Fujimori) y con Montesinos, de la misma manera que es obvio que Keiko Fujimori se ha defendido con los mismos métodos. Kenji Fujimori queda herido  de muerte y el partido para el que adquirió un kit, debe ser la pretensión de partido con la historia más corta en el país.