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Una publicación de la asociación SER

Eduardo Zegarra: El Congreso y el Ejecutivo se han dado cuenta que el agro es importante

El Congreso de la República realizó -el pasado 14 de junio- el “pleno agrario” para impulsar los sectores agrario y forestal. En esta jornada, se aprobaron diversos proyectos de ley, algunos de ellos buscan atender el pliego de reclamo que motivó el paro del 13 de mayo. Para analizar este “pleno agrario” y el proceso de negociación entre los gremios agrarios y el gobierno, Noticias SER conversó con el economista Eduardo Zegarra, investigador de Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE)

 

¿Las leyes aprobadas en el Pleno Agrario del Congreso de la República son los que se requieren para empezar a atender el pliego de reclamo de los gremios agrarios?

Yo diría sí y no, porque una parte de las normas eran parte de la agenda de la Comisión Agraria del Congreso desde hace bastante tiempo. Eran normas, de alguna forma, que nunca habían sido llevadas a discusión al pleno. No todas eran parte de la agenda de los gremios agrarios, pero efectivamente hay algunas que tienen que ver con el pliego de demandas de los productores agrarios. Hablo de las que están referidas a la reorganización del Ministerio de Agricultura, que lamentablemente no se llegó a discutir, y de otras como la del IGV al arroz, o el etiquetado de alimentos importados, que es un tema importante para los productores. Esas tres normas más el tema de agroideas, si eran parte de la negociación de los gremios con el gobierno, de las cuales 3 de las 4, se aprobaron.  Además hubo propuestas de los congresistas que fueron apoyadas por los productores como la que plantea una mayor participación de las mujeres en la dirigencia comunal, el fortalecimiento del sistema estadístico para la planificación agraria.

Con los proyectos aprobados ¿considera que se está dando los pasos iniciales para encaminar un cambio real y profundo en la política agraria del país en el sentido que los gremios reclaman?

Bueno sí. La reorganización del Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI) podría contribuir efectivamente. Ha sido una sorpresa porque el MINAGRI actuó de forma rápida y aprobó la reorganización creando un viceministerio de agricultura familiar y otro de servicios agrarios, en dos semanas, pero hubo un retraso y la propuesta no llegó al Pleno Agrario. Esta propuesta tiene amplio apoyo de los gremios porque refleja mejor la prioridad de la gran mayoría de agricultores del país, que no es otra que la agricultura familiar.

¿Qué garantiza que esta reestructuración del MINAGRI será útil para resolver los problemas agrarios en el país?

Obviamente es un proceso que puede no terminar bien. Depende mucho de lo que está detrás de esa reorganización, porque actualmente el MINAGRI es una instancia bastante burocratizada con serios problemas para atender a los productores, un excesivo centralismo y una mala relación con los gobiernos regionales y locales. Todos esos temas tendrían que revertirse e iniciar una nueva etapa en el MINAGRI y la ministra Fabiola Muñoz tendría la intención de liderar ese proceso, pero no sólo depende de ella, sino del apoyo político que tenga y de la reorganización del equipo. Los agricultores ven con expectativa este proceso y creen que es una oportunidad.

Tras el Pleno Agrario, ¿el Congreso ha logrado entender el papel que le toca jugar en este contexto donde los gremios agrarios reclaman una nueva forma de atención de Estado?

Yo creo que lo que hizo el Congreso el viernes 14 de junio es emitir legislación relevante para los productores agropecuarios, y que haga su trabajo es positivo. Recordemos que tanto el Congreso como el Ejecutivo han estado muy desconectados del sector agrario. Pero hay otras demandas, por ejemplo los productores demandan una reforma constitucional para poder generar el auto gravamen y poder financiar sus organizaciones agrarias en base a un pequeño porcentaje de las ventas. Yo diría que lo más interesante es lo que viene hacia adelante, es decir, el Congreso y el Ejecutivo se han dado cuenta que el agro es importante, y que se tiene que trabajar normas y dispositivos para la agricultura. Pero hay que mejorar la calidad de las mismas porque algunas propuestas tenían serias deficiencias.

¿En este contexto es posible lograr construir una política agraria que busque reactivar la pequeña y mediana agricultura, generando un equilibrio con la agroexportación?

Hay varios caminos y formas de hacerlo. En cierta forma, esto es algo nuevo porque ninguno de los gobiernos anteriores, incluso el actual, le había dado mayor importancia a la agricultura familiar. Es algo relativamente nuevo para el propio gobierno y en realidad requiere un nuevo esquema presupuestal y un aparato público que trabaje con los agricultores. Mucho del problema que tenemos es que el agricultor no siente que el MINAGRI sea un aliado. No hay presencia del MINAGRI en la asistencia técnica, en información o en titulación. No es un ente proveedor de servicio y tampoco de apoyo con financiamiento con el seguro agrario. Ese vacío no se va a cerrar tan rápido, pero por algo hay que empezar y las primeras señales parecen ser adecuadas, aunque todavía queda mucho por ver.

Después del paro Agrario se constituyeron 5 mesas de trabajo para atender la plataforma de reclamos ¿Qué opina sobre el desarrollo de la misma?

Inicialmente había mucho pesimismo sobre la operatividad de las mesas. Hay que considerar que son 5 meses y 28 temas. Es una cantidad enorme y una agenda muy compleja. En algunas de las mesas, como la reestructuración del MINAGRI, se ha avanzado bastante rápido, porque hay un apoyo directo de la ministra y coordinaciones con otros sectores, que se han alineado al mandato del Presidente de la República de darle prioridad al tema agrario. Pero, hay otras mesas que son mucho más lentas y complicadas, sobre todo, las que ven temas económicos como los aranceles, y la protección a la agricultura que depende básicamente del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Por ejemplo en el caso del financiamiento agrario, los gremios plantean una transferencia de 1.500 millones de soles a Agrobanco, pero el MEF se opone totalmente a este tipo de medidas. Hay un balance todavía muy inicial y los gremios están esperando que haya concesiones del gobierno en el tema de aranceles y hasta ahora no ha habido ninguna concesión.