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Una publicación de la asociación SER

Ernesto Ráez: Los incendios forestales muestran el enorme grado de irresponsabilidad del ministerio de Agricultura

Foto: Oxfam Perú

Diversos incendios se vienen registrando de manera paralela en todo el país. El panorama es similar al de otros años pero sin un mayor plan de contingencia de parte de instituciones estatales y la población misma. Para abordar este problema, Noticias SER entrevistó al ecólogo y especialista en el tema, Ernesto Ráez. 

 

¿Cuáles son las causas de los incendios forestales?

Entre agosto y octubre es el momento de menos lluvias en sierra y selva, por ello los agricultores aprovechan para quemar sus rastrojos o pastos con la intención de que quede el terreno quede limpio para sembrar o para que crezca pasto nuevo, además, está la expectativa de que las cenizas ayuden un poco a la fertilización del suelo. El problema es que casi con frecuencia creciente, estas quemas no se hacen de manera cuidadosa y salen de control, ingresan a las áreas silvestres y acaban produciendo un incendio forestal. La inmensa mayoría de incendios son provocados de esa manera. No son acontecimientos naturales.

En Cajamarca, el director de la Oficina de Defensa Nacional decía recientemente que una de las causas principales era la creencia de la población rural, entonces ¿no es tanto así?

Los agricultores conocen bien cuál es el régimen de lluvias, saben que van a regresar alrededor de noviembre, entonces no tiene sentido quemar en agosto o en septiembre para atraer la lluvia. En todo caso hay que investigar para comprobar el conjunto de motivos que conducen hoy en día, no ayer o hace diez años, a los agricultores a insistir en las quemas.

¿Se está nuevamente en alto riesgo por incendios forestales en este año?

Este año las alarmas y alertas en varias áreas naturales protegidas e incluso sitios arqueológicos han empezado muy temprano. Ha habido incendios muy cerca de Kuélap y aparentemente otros sitios arqueológicos están en peligro. Sabemos de quemas en el extremo sur del parque nacional Bahuaja Sonene. Sabemos que hay una concentración de quemas en el sur del parque nacional del Manu. Realicé un conteo hace dos días y en la última semana había unas 20 áreas naturales protegidas en las que se había detectado focos de calor dentro o muy cerca. No es un año particularmente seco pero parece que la alta frecuencia de quemas está generando riesgos para zonas silvestres. En este momento, tanto hacia la vertiente oriental como central de los Andes estamos hablando de miles de quemas.

¿Cómo aprecia el papel del Estado al respecto?

Los incendios forestales muestran el enorme grado de irresponsabilidad del ministerio de Agricultura en particular y del Estado en general, por un lado con respecto a la forma como se hace agricultura en el Perú y por otro, respecto a los ecosistemas silvestres que son un patrimonio irremplazable que tenemos. Cada vez que destruimos estamos perdiendo una riqueza y patrimonio extraordinario. La Ley Forestal vigente establece que debe existir un Plan Nacional Forestal y de Fauna que incorpore medidas de prevención de incendios mediante el monitoreo y control de quemas agropecuarias, que son el principal motivo. Se cree que el ministerio del Ambiente administra los bosques, pero es el Ministerio de Agricultura el encargado de administrar los bosques y áreas silvestres y naturalmente, es encargado de orientar la agricultura y, los incendios son generados por quemas agropecuarias. En 2016 hubo una gran cantidad de incendios y en ese momento el ministro de Agricultura se comprometió a sacar adelante el plan.

Pero han pasado dos años

Han pasado dos años y nada, no tenemos ningún programa de prevención de incendios forestales. Esperaron que la gente se olvidara del asunto. He visto una entrevista a un funcionario del ministerio anunciando la aprobación del Plan Nacional Forestal hacia fin de año, es decir, atrasadísimo, pero yo no he encontrado una propuesta del Plan. La situación de irresponsabilidad es profunda y corresponde directamente al Minagri.

¿Y los gobiernos regionales?

Hay varios gobiernos regionales que en distintos momentos de los últimos diez años se han preocupado por el tema y han reaccionado ante las emergencias, pero como no existe una sola directiva y una iniciativa a nivel nacional esto se ve de manera reactiva. Hay muchos funcionarios públicos que creen que los incendios forestales son obras de Dios y no actos humanos y también creen que deben prepararse para atender los incendios, no prevenirlos. Entonces generan propuestas en términos de establecer brigadas de bomberos especializados por ejemplo, pero es muchísimo más importante invertir en la prevención, que además es más barato.

¿Qué debería hacer el Estado en adelante para evitar estas situaciones?

Se debe ir más allá de lo que pide la ley, que son solamente medidas preventivas, por la importancia del asunto. Tenemos que darle la importancia debida. Se tiene que realizar un monitoreo del estado del tiempo cuando se aproxima la temporada de quemas. El Senamhi ya lo está haciendo, incluso sacando alertas de riesgo de incendios, pero no se hace caso y queda como una acción aislada. Cuando exista riesgo por temperaturas altas o vientos fuertes se debería enviar una alerta y nadie tendría que quemar en ese momento y si se comprueba, se sanciona. Es un sistema sencillo, de bajo costo que con las capacidades del Estado y con las capacidades de monitoreo satelital de hoy en día, es muy factible tener un alto grado de efectividad en reducir los incendios forestales.

¿Qué recursos son necesarios?

Fundamentalmente dos cosas. Uno, voluntad política de parte de funcionarios y dos, una comprensión correcta del fenómeno. Se debe sacar de la cabeza una serie de prejuicios que los funcionarios repiten como un mantra y tratar de entender verdaderamente lo que está pasando. Por ejemplo, no tiene ningún sentido que todos los años se diga que la gente quema para atraer la lluvia cuando no hay por ninguna parte un informe serio que explique el por qué la gente quema hoy en día, no hace 20 años. Eso va a ayudar en el trabajo con las personas y los incendios se previenen trabajando con las personas que queman. Para eso se necesita también un cambio en el chip de los funcionarios, que trabajen en una lógica de prevención y empiecen a responder a las obligaciones que les establece la ley. Es inaceptable que desde hace 2 años la ley esté vigente y no se le haga caso.