Skip to main content
Una publicación de la asociación SER

Esteban Álvarez: El paro contra Minera Aruntani es contundente en la cuenca del LLallimayo

El paro en la cuenca del LLallimayo (Puno) es contundente según refiere el alcalde de la provincia de Melgar, Esteban Álvarez. La principal demanda de las poblaciones de Llalli, Cupi, Umachiri y Ocuviri es el cierre de operaciones de la Minera Aruntani SAC, por la contaminación de muchas fuentes de agua. Esta situación ha motivado que localidades como Santa Rosa de Melgar y Orurillo decidan sumarse a la paralización. Mientras tanto, los alcaldes de los distritos y provincia de la cuenca del Lllallimayo se encuentran en Lima en reuniones con el primer ministro Salvador del Solar para dar solución a las demandas de la población. Noticias SER entrevistó al alcalde de la provincia de Melgar, Esteban Álvarez, para conocer sobre el conflicto que se vive en la cuenca del LLallimayo.

¿Cuál es la situación en los distritos de la provincia de Melgar que iniciaron una huelga indefinida por la contaminación producida por Minera Aruntani en la cuenca del Llallimayo?

El lunes se ha iniciado la huelga convocada el martes 9 de julio por la no presencia de la mina en la mesa de trabajo convocada por la sociedad civil, las autoridades locales y el Poder Ejecutivo. Ahora nos encontramos en el tercer día de paralización en los distritos de Umachiri y Llalli y la población ha ido a tomar las instalaciones de la mina. La población del distrito de Cupi ha bajado hasta Santa Rosa y también tienen el apoyo de esta municipalidad y de Nuñoa. Son tres distritos los que se han plegado a esta medida, bajando a las zonas de los distritos de Orurillo y Ayaviri, por ello decimos que el paro contra Minera Aruntani es contundente en la cuenca del LLallimayo.

Desde el 2016 la sociedad civil y autoridades locales de las zonas afectadas han participado de mesas de diálogo con representantes del Ejecutivo para abordar la problemática del Llallimayo ¿Qué avance se logró sobre las demandas de la población?

La mina tiene 12 a 13 años explotando. En el 2016 fue la primera mesa de trabajo que sólo abordó la situación del medio ambiente, ahí se dio cuenta a través de la OEFA y ANA que el agua del LLallimayo estaba contaminada. En el 2017 se sancionó a la minera Aruntani con 1000 UITs de multa, y ésta no pago ni hizo correctivos a las observaciones del OEFA.  Eso ya se ha judicializado, pero a pesar de ello continúa explotando y contaminando el medio ambiente. En el 2017 se instala otra mesa donde se plantean dos planes de acción: uno del Poder Ejecutivo y otro de la sociedad civil, pero la observación que se hizo fue que el Ejecutivo asumió el problema excluyendo de su responsabilidad a la minera que es agente contaminante. En mayo del 2019 se instaló una nueva mesa que se desarrollaba con normalidad, pero se demandó la presencia de los representantes de Aruntani , pero nunca  asistieron, jamás se ha sentado a dialogar.

¿Cuál es el argumento de Minera Aruntami para no asistir a las mesas que se han promovido en los últimos años?

Sencillamente no quiere escuchar. Ayer, la Ministra del Ambiente informó que se han cursado documentos e invitaciones a Aruntani, pero la minera no hace caso ni al Poder Ejecutivo.

¿No fue suficiente la visita del OEFA, el 19 de julio, a la unidad minera de Arasi donde se verificó la paralización que se había ordenado por una medida cautelar, para evitar la huelga?

Aquí hubo un error que el Poder Ejecutivo ha reconocido, sobre todo la ministra del Ambiente que indicó que el OEFA ya dio la resolución de cierre de mina, pero eso no lo sabíamos los alcaldes y menos la sociedad civil. Si se hubiera canalizado bien esta comunicación no se habría decidido la medida de fuerza. Ahora ¿cómo hacemos creer a la población que ya hay un documento oficial? Sabemos que el OEFA ha cerrado con candado algunas estructuras de la mina, pero no sabíamos de la existencia de un documento de cierre de la mina.

Entonces ¿Qué se requiere para que se deponga la medida de fuerza?

El punto que manejamos las autoridades, el Frente de Defensa y los 4 alcaldes que estamos ahora en Lima es el cierre y retiro definitivo de la mina Aruntami de nuestros territorios y de la cuenca del Llallimayo. Lo que pedimos al Ejecutivo es que emita una resolución ministerial o un decreto ratificando el cierre de la mina.

De las primeras conversaciones que han tenido con algunos ministros y con el presidente del Consejo de Ministros ¿hay voluntad de atender esta demanda?

Sí, yo he notado la disposición. He visto al Premier con energía llamando la atención a los ministros por el error que han cometido, por no comunicar la resolución del OEFA a la población. Y la ministra también reconoció el error.

¿Qué se necesita del Ejecutivo para resarcir los daños ambientales que se han generado en la cuenca del Llallimayo?

Luego del cierre definitivo de la  mina, se debe iniciar la remediación de las aguas y el resarcimiento a los afectados que son más de 35,000 en los cuatro distritos de la cuenca. Este punto lo iremos abordando después de la instalación de esta mesa de trabajo.

Tras la medida de fuerza ¿Hay alguna respuesta o intención de la minera Aruntani de entablar diálogo con sociedad civil?

No, porque si no pagan ni las sanciones impuestas, ni asisten a las mesas de diálogo convocadas por el Ejecutivo, muestran una falta de respeto. Por eso, creo que el Premier ha sido bastante determinante al indicar que  se sancione a Aruntani.