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Una publicación de la asociación SER

Evaristo Quispe: Ningún gobierno, salvo el de Velasco asumió la problemática del campesino

El pasado 24 de junio, se cumplieron los 50 años de la promulgación de la Ley de Reforma Agraria que promovió el gobierno de Juan Velasco Alvarado. Este proceso conllevó a la aplicación de medidas que modificaron la estructura de la propiedad de la tierra. A pesar del tiempo transcurrido la reforma Agraria,  aún genera sendos debates sobre su pertinencia, la forma cómo se implementó y los resultados que desencadenó. Para explorar en lo que significó el proceso en el campesinado, Noticias SER entrevistó a Evaristo Quispe Ochatoma, Presidente de la Federación Agraria Departamental de Ayacucho (FADA) y también ex presidente de la que fuera la Cooperativa Agraria de Producción Sinchi Roca (Socos, Huamanga).

¿Cuál era el estado de la población campesina cuando se promulgó la ley de reforma agraria, en el gobierno del general Velasco Alvarado?

Era crítico y denigrante, considerando que se nos trataba como “animales”, por ejemplo: no teníamos acceso a la salud, tampoco a la educación, no había justicia para el campesino. En ese tiempo, los hacendados reinaban. Asimismo en las haciendas había iglesias y a través de estas dominaban a la población campesina, porque la religión era el soporte de las haciendas. La población campesina era tratada como bestias de carga, no solamente los varones, sino las mujeres que trabajaban como sirvientas en las casas de los hacendados.

¿Qué cambios significativos generó en la población campesina la implementación de la Ley de Reforma Agraria?

Un cambio sustancial fue la tenencia de la tierra. Una vez expropiadas las tierras de las haciendas éramos casi dueños de nuestras parcelas. En algunos casos el manejo pasó a ser asociativo, y en otros fue comunal. En mi zona de Santa Rosa de Cochabamba (Socos, Huamanga), tras la reforma agraria, hemos conformado una empresa asociativa que tenía como nombre Cooperativa Agraria de Producción Sinchi Roca, donde hemos trabajado para producir las tierras que nos entregaron después de la reforma agraria y en favor de todos los campesinos, y nuestras asambleas se realizaban con todos los asociados, que éramos más de 600.

¿En qué medida cambio la dinámica económica al interior de las comunidades con la Reforma Agraria?

Cambió totalmente la dinámica económica, porque la producción y el trabajo que realizábamos era para nosotros, ya no para los hacendados. Asimismo la venta de los productos, que se hacía a través de la cooperativa era para nosotros los campesinos. Mi cooperativa ha llevado y vendido trigo a las molineras de Lima. Se adquirió un camión de 500 toneladas con la finalidad de trasladar el trigo hacia la ciudad de Lima.

¿Se puede resaltar que una de los aspectos positivos de la reforma agraria fue la forma asociativa de gestionar la producción agropecuaria?

Considero que sí, porque en la zona norte de Ayacucho hubo experiencias interesantes sobre cooperativas como la de Chirapaq en Huamanga, que producía mayormente trigo y en la parte alta la Cooperativa Agraria de Producción los Libertadores (Vinchos) que estaba dedicada a la ganadería. La intención debe ser retomar esas experiencias, porque de forma individual es complicado trabajar en el campo. En la actualidad tenemos una muestra que es  la empresa comunal de Huancasancos que elabora quesos y tienen más de 6000 cabezas de ganado, pero las autoridades no valoran eso.

¿Qué factores o dificultades ha podido identificar en el proceso de implementación de la reforma agraria?

Fue el gobierno de Morales Bermúdez, que cambió totalmente la estructura que había dejado la reforma agraria. Asimismo con el retorno al gobierno de Fernando Belaúnde Terry, se hicieron más cambios, como por ejemplo con la ley 19400 que amparaba las comunidades y organizaciones campesinas y también se anuló el 0.5% de auto gravamen, fondo que servía para financiar las acciones de las organizaciones sociales agrarias Asimismo acusaron a varios dirigentes agrarios y campesinos de terroristas

¿Afectó mucho la violencia a las cooperativas?

Un factor gravitante fue la violencia política que hemos vivido como región, porque estos grupos que generaron violencia también atentaron contra las cooperativas y poco a poco se fueron desactivando, como sucedió en mi zona.

¿Cuál es la situación actual del campesino?

Voy a ser sincero, creo que ningún gobierno, salvo el de Velasco asumió la problemática del campesino. Desde que volvió Belaúnde en 1980 todos los gobiernos se congracian con los empresarios.  Los últimos gobiernos han dejado de lado la agricultura y a los campesinos. Ahora le están dando prioridad a la agroexportación, a las nuevas formas de concentración de tierras y a la minería, a pesar de que la pequeña agricultura y el campesino generan dinámica económica y proveen de insumos para la alimentación de la población. Y todo eso es un maltrato para el campesino.