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Una publicación de la asociación SER

Hugo Supo: "En Puno es un peligro discutir sobre la narcopolítica"

El tema de la vinculación de políticos puneños con actividades ilícitas ha vuelto a colocarse en el debate a propósito de las recientes informaciones que involucran al congresista Moisés Mamani con el narcotráfico. Para entender esta situación, Noticias SER entrevistó al periodista y analista político Hugo Supo, quien además realiza una lectura del contexto electoral en Puno.

¿Qué impacto ha tenido en Puno los señalamientos hechos por algunos medios nacionales sobre las vinculaciones del congresista de Fuerza Popular, Moisés Mamani con el narcotráfico?

Se han sacado las evidencias que en Puno ya eran conocidas. Si bien es cierto, (Mamani) no es popular en toda la región, en su natal provincia de Moho ha tenido experiencia política participando sin fortuna como candidato en las elecciones municipales anteriores, luego saltó como candidato de Keiko Fujimori, financiando su campaña. Lo que se está ventilando se ha hablado en Puno incluso antes del 2016, pero como estamos lejos de Lima no se escuchó lo suficiente.

¿El caso es generalizable a otros políticos de la región?

Puno está lleno de economías informales e ilegales. El caso del contrabando, por ejemplo, ha tenido constante influencia en la política local. El contrabando es una cosa de todos los días, algo que se ha normalizado y de la misma manera la minería, porque hay mucha gente que vive de la minería informal. Por eso es que se considera que es normal y por tanto, los más destacados en estas actividades buscan una participación política. En lo del narcotráfico si se ha tenido mayor recelo, en Puno es un peligro discutir sobre la narcopolítica, es un riesgo para la población, analistas o periodistas y recién ahora está colocándose en agenda.

¿Considera que la narco-política está creciendo en Puno?

En general, la economía informal o ilegal si se está insertando dentro de la política. La gente olvida que la política es un servicio y, al contrario, considera que es un negocio. Entonces, hemos visto últimamente que no sólo son personas ligadas al contrabando, sino mineros ilegales y ahora se habla de narcotraficantes que han entrado a la política y obviamente, hay una inversión millonaria con tal de llegar al poder, pero no se rinden cuentas. El Estado tampoco parece tener herramientas para fiscalizar previo a la campaña, porque hay un movimiento de dinero inmenso.

¿A qué se debe que haya denuncias, pero nunca se lleguen a sentencias?

Ocurre que la sociedad misma está involucrada; por ejemplo, cuando se ha tratado sobre los contrabandistas que traían o traen contrabando del lado boliviano, (se halló que) estos comerciantes han puesto a sus hijos a estudiar para ser policías y obviamente, no servían a los intereses de la institución ni del Estado. Las investigaciones de grupos de inteligencia mostraron como estos policías tenían propiedades o negocios y se han logrado insertar dentro de las instituciones estatales, tanto que se han fortalecido. Lo mismo está ocurriendo con la minería o narcotráfico. Lo que ha faltado es mayor presencia del Estado.

¿Y de parte de las autoridades judiciales?

Se han abierto recién juzgados anticorrupción. El saltar a la noticia nacional logra que el Estado le ponga mayor atención.

Hablando sobre el poder judicial y su influencia en la política ¿Cree que la sentencia a Aduviri fue justa o hubo influencia política para sacarlo de carrera?

La gente tiene mucha repulsión al tema de corrupción, pero Aduviri ha sido condenado por levantarse contra el Estado y paralizar una inversión minera -ciertamente con sus pros y contras- pero que era el mandato de las comunidades. El sentir de bastante gente en Puno es que a Aduviri se le trata de manera injusta sobre todo en un momento electoral, aún más cuando se libera a corruptos o al propio Fujimori. Su ausencia, le hace daño a las elecciones porque es uno de los candidatos más fuertes y no puede debatir con sus propuestas y por supuesto, los demás tampoco están aportando al debate.

Pero a pesar de la sentencia sigue prófugo y hay movilizaciones que insisten en que debe ser absuelto ¿no rige la justicia en Puno?

En general, la gente considera que hay una justicia desequilibrada porque se libera a personas acusadas de corrupción y se condena a dirigentes como Aduviri, que más allá de los destrozos del “Ayamarzo”, tenía una gesta mayor. Vemos que hay un trato injustificado para poder sacarlo de carrera, lo que le hace daño finalmente al contexto, porque Aduviri no solamente es dirigente, sino el líder de una agrupación política y más allá de las simpatías y antipatías que genera, nos gustaría verlo debatir.

Quedando fuera de carrera Aduviri ¿quiénes serían los principales candidatos? ¿Tiene alguna opción la izquierda o el fujimorismo o seguirán ganando los movimientos regionales?

La experiencia nos dice que en las elecciones regionales en Puno no ha ganado ningún partido político nacional. Los movimientos regionales si están bastante fortalecidos, lideran en las encuestas, tienen mayor actividad política y por ello es posible que los partidos sean derrotados otra vez. Aduviri tiene la intención de postular, pero eso lo determinará el Jurado Nacional de Elecciones. Luego, está Alexander Flores que ha venido de una participación mediana en el 2014 y ahora queda como una opción fuerte especialmente en el norte donde están las zonas mineras. Otra opción es el ex fiscal Richard Hancco, un profesional quechua que tiene alguna posibilidad. También, el ex rector de la UNA, Edgardo Pineda, quien ha hecho una alianza con la agrupación del actual congresista Alberto Quintanilla y despierta cierto interés al provenir de la universidad. Estas personas podrían considerarse como los principales candidatos.

¿Y de estos quien tiene la mejor opción?

En las elecciones del 2014 gana Juan Luque y Walter Aduviri queda segundo. Aduviri arrastra un voto cautivo desde ese tiempo, sin embargo, con su sentencia, el escenario es incierto porque Aduviri era una especie de carta segura por lo menos para llegar a segunda vuelta. Al no estar, deja la posibilidad para que otros candidatos crezcan, entre ellos Alexander Flores, que proviene precisamente de la minería ilegal y que ha tenido una campaña bastante fuerte por su presencia económica, lo que lo deja como opción para ser electo.