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Una publicación de la asociación SER

Jeffrey Gamarra: No nos damos cuenta que el centralismo se ha intensificado

El contexto político nacional continúa movido porque está pendiente resolverse el pedido de asilo político de Alan García al Uruguay. Y, el aprismo en alianza con el fujimorismo continúa manteniendo el discurso de que en el Perú se vive una dictadura, buscando así encubrir las acusaciones de corrupción contra ambas fuerzas políticas. Al mismo tiempo en Ayacucho y otras quince regiones se vive un escenario electoral de segunda vuelta. Para analizar este contexto Noticias SER conversó con Jeffrey Gamarra, antropólogo, analista político y docente de la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga

¿Qué opina del discurso del aprismo y el fujimorismo que en el Perú se vive en una dictadura y se está utilizando la Poder Judicial para hacer persecución política, en la cual se basa el pedido de asilo de Alan García?

En el estilo ayacuchano, en el lenguaje quechua ayacuchano españolizado podemos utilizar el término de qara ulla, el qaraullismo que es el rostro de piel dura, que es lo que estamos viendo y que podríamos llamar el cinismo. La cuota ascendente de cinismo es inversamente proporcional a la institucionalidad y al mismo orden democrático.

¿Cuál es su apreciación sobre dos organizaciones políticas que siempre buscan que el Perú se aparte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ahora recurran a ella para denunciar persecución política?

Ahí hay dos aspectos. Primero, en tanto ciudadano, cualquiera tiene el derecho de proponer una queja ante la Corte. En segundo lugar, vivimos en un país donde fácilmente podemos decir una cosa y hacer otra, y es lo que ellos están haciendo.

¿Cómo se explica que todos los que pasaron por la Presidencia de la República después de la transición democrática estén involucrados en hechos de corrupción?

Una hipótesis para entender el problema de la corrupción es entender a las políticas de desregulación de fines de los años 70 e inicios de los 80 que generan el neoliberalismo. Pero en Estados Unidos y otros países donde hay una institucionalidad, esas políticas desregulatorias siempre tienen instituciones y poderes que hacen un balance y hay un margen de control. Pero esas mismas políticas desregulatorias impuestas a partir de los años 90 con Fujimori tienen consecuencias catastróficas en el Perú y en América Latina, porque ante los intersticios de las debilidades que generan terminan parasitando todo el sistema democrático. Si bien Alfonso Quiroz indica que la corrupción es una cuestión estructural y que hay la herencia colonial, yo creo que la corrupción actual tiene que ver con la historia reciente de las políticas desregulatorias.

¿En qué medida el Referéndum ayudaría al proceso de reforma de justicia?

No ayudará mucho, pero políticamente puede ser útil, aunque no va a generar un cambio de las cosas, y no es suficiente. Creo que el impacto de la desregulación de las políticas económicas impuestas desde el gobierno  de Fujimori debería merecer un balance cuidadoso sobre su impacto, para ver hacia dónde vamos.

¿Es posible tener esperanza en este Congreso de cara a las reformas profundas que requiere el sistema de justicia, así como las  instituciones?

Difícilmente porque lo que estamos viendo en el Congreso es que cada uno está viendo cómo sobrevivir y sacar ventaja personal. Lo que estamos viendo en el caso de las congresistas Vilcatoma y Letona, nos dice mucho al respecto.

En Ayacucho se vive una segunda vuelta electoral regional ¿Por qué se repite la historia del 2010, en que nuevamente estamos ante dos opciones que no garantizan un gobierno adecuado?

De un lado el emprendedurismo político en las elecciones se ha acentuado. Pero además hay otro factor importante, la estructura y la forma de organización de la descentralización en el Perú que no permite candidatos que se diferencien de otros, porque la ley implica una manera única de gestionar recursos a nivel regional. Y el que va a ser gobernador regional jamás podría ser un antisistema y habrá que ver por ejemplo que va a pasar con Aduviri en Puno. Pero difícilmente podemos pensar que tengamos un candidato que se salga del libreto. Y no nos damos cuenta es que el centralismo se ha intensificado y el sistema nos ha colocado ante un centralismo que no te permite una libertad para la gestión, entonces lo que le queda a los candidatos es adecuarse al libreto.

Entonces, la competencia es sobre qué candidato se adapta mejor a libreto

Si y no hay un candidato que tú puedas decir que sea una alternativa, porque todos se parecen, porque los planes de gobierno se parecen hasta en los errores y además con el agravante de la mala costumbre de copiar y pegar. ¿Cuál es la palabra mágica para la descentralización? Cerrar las brechas y ¿eso qué significa? significa que tienes que imitar un sistema jerárquico. Es decir jerárquicamente tú estás por debajo de mí y cerrar las brechas significa que tú también vas a actuar como yo y te vas parecer a mí. En esencia en eso consiste el sistema

Vista las cosas así ¿es posible que en Ayacucho tengamos un gobierno regional parecido al liderado por Wilfredo Oscorima?

No quisiera imaginarme que lleguemos a ese extremo, pero no podemos esperar mucho del candidato ganador. Finalmente, así tenga la intención de mejorar las cosas al final terminará como un administrador del recurso, pero esperemos que no sea un administrador corrupto de los recursos.