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Una publicación de la asociación SER

Mauricio Rodríguez: “El Gobierno Central está enfrentando al Covid-19 como si el Perú fuera Lima”

Miluska Pizarro

Indudablemente la pandemia ha puesto en evidencia las enormes brechas que existen en nuestro país, a la vez ha sido y es un reto para las autoridades hacerle frente a esta enfermedad y todo lo que trae consigo como la mayor vulnerabilidad económica de la población pero ¿cuál ha sido el actuar de nuestros legisladores, gobernador y alcaldes? para analizar el actuar de las autoridades puneñas en este contexto Noticias SER conversó con Mauricio Rodríguez Rodríguez, ex gobernador regional de Puno:

En enero elegimos un nuevo Congreso ¿Cómo evalúa el trabajo de la bancada “puneña” en el contexto de la pandemia?

Lo que percibo es que no hay presencia de los congresistas en el panorama político nacional. No aparecen  en los medios nacionales, tal vez por la situación que se atraviesa. Pero tampoco les he escuchado propuestas trascendentes que coadyuven a manejar esta pandemia de una manera más eficiente.

¿Cuál es la percepción que tiene respecto a la propuesta que ha presentado el congresista Orlando Arapa sobre la exoneración del pago de luz por 6 meses?

Es un tema  polémico. Todos quisiéramos que no se nos cobre la energía eléctrica pero existe una ley de concesiones eléctricas que ampara el trabajo de las empresas. Tendría  que modificarse esta Ley para que el Estado tenga alguna participación con decisiones concretas para favorecer a la población, pero el proyecto no va por ahí. En el Perú existe una sobreproducción de energía eléctrica y son las tarifas las que están subsidiando; las empresas no quieren entrar a competir y bajar las tarifas.

¿Entonces consideraría que es una propuesta populista?

Considero que es una idea para simpatizar con la población y no creo que tenga trascendencia, se debe de atacar de raíz el problema.

¿Qué otros problemas deberían abordar los congresistas, teniendo en cuenta la pandemia y la crisis económica que vivimos?

Deben de legislar a favor del desarrollo y de un crecimiento económico que revierta a favor de la población. Se debe cambiar la política de salud  priorizando inversiones para el bienestar, lo que no ha ocurrido en los últimos 30 años. Al contrario, en el Perú se otorga facilidades a una empresa privada para que la salud se convierta en un negocio. Eso tiene que ver con cambios en los principios constitucionales, el 2021 los ciudadanos quienes deben elegir candidatos que permitan luchar en esa perspectiva, porque el  colapso de los servicios de salud no es casual, es parte de la política estatal de salud de las últimas décadas.

¿Y frente a ello que debe hacer el Estado?

El Estado debe aprender que los servicios de salud no se pueden entregar a manos del sector privado para negocios; el servicio de salud es un nicho fuerte que debe tener infraestructura y equipamiento, además de profesionales pagados por el Estado para que la salud sea el capital más importante preservado por los gobiernos y la población.

Pasando al nivel regional ¿Cómo califica la reacción del Gobierno Regional de Puno y los gobiernos locales frente a la pandemia? ¿Considera que se tomaron las medidas adecuadas?

Las protestas de la población muestran la falta de capacidad de respuesta del Gobierno regional y los municipios. Teniendo mayoría en el Consejo Regional debió plantearse el manejo del presupuesto oportunamente para avanzar en las inversiones. La situación de emergencia permite hacer inversiones para atender de una manera más eficiente.

¿Cree que se puedan dar cambios en la respuesta regional y local?

Lo que creo es que tanto gobierno regionales y locales deben rectificar caminos y entrar en armonía con la población a partir de ahí pueden surgir algunas ideas que nos permitan afrontar de mejor manera esta pandemia.

¿Cuál es su opinión sobre las medidas dispuestas por el Gobierno central?

Lamentablemente vivimos en un sistema muy centralizado, el Gobierno Central está enfrentado al Covid-19 como si el Perú fuera Lima y no es así, en las provincias hay que trabajar fuertemente. Es cierto que la pandemia no ha llegado con fuerza a nuestra región gracias a Dios tenemos este sol maravilloso y este clima seco que no permite que se extienda rápidamente esta pandemia pero eso no significa que bajemos la guardia. Está claro que hay muchas comunidades que no cuentan con los servicios básicos como agua potable y si son expuestos a esta situación de la pandemia, las consecuencias serían muy graves. Se debe seguir trabajando, no es momento de confrontaciones y buscar culpables.

¿Cómo calificaría el comportamiento de la población ante el aislamiento social y la cuarentena decretada?

De una u otra forma la población ha ido respetando las disposiciones, respondiendo hasta donde ha podido, lo que no está ocurriendo como en otras ciudades del norte. Esta cuarentena ampliada hasta fines de junio es sumamente preocupante y pone en duda las actividades de control porque la gente necesita trabajar. Los pequeños comerciantes quieren abrir sus negocios y es entendible porque necesitan llevar recursos económicos a sus hogares porque la ayuda del Estado ha llegado a poca gente, no ha sido eficaz en la lucha contra esta pandemia, esas cosas se deben tener en cuenta. Ojalá las autoridades puedan mantener el diálogo permanente con los directivos, dirigentes, para abordar temas cómo el tema del transporte urbano. Ya hubo un grupo de transportistas que han salido a reclamar para conocer cuándo reiniciar su trabajo  y en qué condiciones, todo eso necesita un tratamiento con diálogo y decisiones realistas que sean cumplidas.

La informalidad en Puno es alta ¿esta situación se agudizará con las exigencias que piden los diversos sectores para el reinicio de sus actividades?

La informalidad es un camino que la gente ha buscado como alternativa a un Estado que no responde a las necesidades y realidades; y la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) se ha dedicado a perseguir a los formales, buscan cualquier cosa para ponerles una multa. Muchos buscan la formalización pero no en esas condiciones. La SUNAT tiene que asesorar dando oportunidades al pequeño productor o comerciante para que empiece a facturar y tributar, pero apenas se saca el RUC (registro único de contribuyentes) prácticamente uno ya está con la soga en el cuello y no debería ser así, debe haber un tiempo para adecuarse. El productor no declara una vez o se equivoca ya tiene una multa, esto es lo que ahuyenta a los ciudadanos a formalizarse y busca caminos en la ilegalidad. Es una situación de años no de ahora.

En ese entender ¿Cuál sería el camino que se debería seguir o proponer?

Hace muchos años se ha propuesto desde los gobiernos regionales la descentralización fiscal, pero no se puede cambiar de la noche a la mañana, tiene que ir implementándose paulatinamente y llegado el momento maduren las regiones en recaudación fiscal y tengamos un sistema tributario  que comprometa a más ciudadanos para que el Estado se haga más fuerte y pueda ser capaz de responder a las necesidades de la población.

Finalmente ¿qué lecciones nos deja esta pandemia en nuestra región?

Nos queda grande lecciones, no podemos seguir viviendo como antes, nuestras conductas deben cambiar radicalmente. Los valores culturales colectivos deben cambiar, por ejemplo antes compartíamos una botella de cerveza con un solo vaso girando alrededor de un grupo, ahora eso no puede pasar porque hay riesgo de contagio. Por el contrario  nuestros valores como la solidaridad comunal eso tiene que ser recuperado para convivir en un futuro post pandemia.