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Una publicación de la asociación SER
Comunicadora y feminista. Responsable de comunicaciones de la Asociación Servicios Educativos Rurales - SER

Melania Canales: “A las dirigentas mujeres no nos perdonan nada”

Foto: ONAMIAP

La ONAMIAP, Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú cumple 10 años de fundación y trabajo en la defensa y promoción de los derechos individuales y colectivos de las mujeres indígenas. Noticias SER conversa con su presidenta Melania Canales Poma, sobre los inicios de la organización, sus obstáculos, retos y algunos temas de coyuntura.

 

¿Cómo nace la idea de conformar una organización de mujeres indígenas andinas y amazónicas?

En 1995, gracias a la convocatoria del Centro de Culturas Indígenas del Perú – Chirapaq, varias organizaciones indígenas participamos de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, donde por primera vez se dio un espacio a las mujeres indígenas, pues hasta entonces en el mundo internacional no se hablaba de nosotras.

Al volver hicimos una evaluación de nuestra participación y vimos que unidas podíamos lograr algo. Entonces en 1996, las organizaciones decidieron conformar el “Taller Permanente de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas” un espacio de formación, porque las mujeres necesitábamos prepararnos para poder hacer incidencia ya que en el Perú no se hablaba absolutamente nada sobre las mujeres indígenas. A partir de ahí comenzó nuestra etapa de formación, en la que se discutió sobre la identidad, la interculturalidad y además de formarnos íbamos lanzando algunos pronunciamientos e hicimos plantones en el Congreso, como por ejemplo frente al caso de la Paisana Jacinta.

Con el tiempo vimos que como “Taller” teníamos limitaciones para la incidencia, pues no éramos una organización, así que en el 2009, decidimos dar un paso más. En ese momento yo era secretaria andina de la junta directiva del Taller permanente y junto Raquel Caicat secretaria amazónica, bajamos a las bases de las organizaciones que integraban “el taller” para consultar si era posible dar el salto y accedieron a crear ONAMIAP.

Entonces el 25 de noviembre del 2009, hicimos nuestro Primer Congreso Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas, contando con el apoyo técnico de Chirapaq. Así se conforma ONAMIAP, gracias a las voluntades de las organizaciones, porque las integrantes de ONAMIAP no somos las personas, somos las organizaciones.

Como se puede ver, las mujeres indígenas en el Perú venimos de un proceso desde hace 24 años: 14 años en el Taller permanente y los últimos 10 años como ONAMIAP.

A 10 años de ONAMIAP, ¿cuáles han sido los principales logros y el mayor aporte a la lucha de las mujeres indígenas?

Una de los logros más importantes de ONAMIAP es haber visibilizado nuestra identidad cultural como mujeres indígenas andinas y amazónicas. Tenemos hoy un reconocimiento nacional e internacional.

Nosotras hemos impulsado ante el INEI el tema de la autoidentificación y la pregunta que se hizo en los Censos Nacionales 2017 e hicimos una campaña de difusión a nivel nacional. Hoy podemos decir que en el Perú el 25% se autoidentifica como indígena o parte de un pueblo originario y eso es una satisfacción.

Hoy por hoy podemos decir que somos una de las organizaciones nacionales que tiene claridad en la defensa de los derechos colectivos e individuales de las mujeres indígenas. Además somos conscientes de que exigirle al Estado es parte de nuestro rol, pero no debemos olvidar que ONAMIAP se debe a sus bases y por ello tenemos que seguir fortaleciendo a nuestras bases e involucrar a las jóvenes, porque ellas son el recambio.

¿Cuáles han sido los obstáculos para su trabajo con otras organizaciones lideradas por varones?

Hubo resistencia de algunas organizaciones mixtas, quienes nos decían “cómo es posible que las mujeres quieran organizarse, así debilitan, dividen a los pueblos indígenas”. Frente a ello nos preguntábamos, ¿entonces qué? ¿Nosotras debemos someternos? ¿Acaso no podemos discutir entre mujeres nuestras propias necesidades y prepararnos entre nosotras? Porque para las mujeres es difícil dirigir una organización o la propia comunidad cuando hay machismo. Además cuando estamos en espacios mixtos, a las mujeres nos ponen a prueba y si cometes un error, te aniquilan, pero los hombres cometen miles de errores y siguen ahí, en cambio a la mujer, a las dirigentas mujeres no nos perdonan nada.

Y en el caso del Estado ¿cuáles fueron los obstáculos?

En relación al Estado, sentimos que somos una piedra en el zapato para el gobierno, porque nosotras tenemos claridad al exigir. Nosotras cuestionamos mucho la violación de derechos colectivos en la reglamentación de la consulta previa y siempre invocamos al convenio 169 de la OIT que es el instrumento internacional que nos ampara.  Otra de nuestras luchas permanentes es contra el despojo de los territorios colectivos, y siempre cuestionamos que el Estado solo titule las tierras.

Nosotras hemos enviado un documento al ministerio señalando que estamos evaluando nuestra participación en el Grupo de Trabajo de Políticas Indígena (GTPI) porque sentimos que ese espacio solo sirve para usarnos como respaldo para algunas políticas del gobierno. Y ya hay funcionarios del Ministerio que dicen que nosotras hemos renunciado al GTPI y que solo los que están en el GTPI tienen derecho a ser consultados.

Sobre el Ministerio de Cultura, ¿Qué otras cuestiones están demandando?

Otra cosa que le hemos pedido al Ministerio de Cultura, es que nos explique si ellos pueden decidir quiénes son pueblos indígenas y quienes no son pueblos indígenas. Entonces si ellos tienen la potestad, ahí hay muchas reservas de nuestra parte porque pueden reconocer a cualquiera que diga ser indígena, pero que no necesariamente defienda nuestros derechos colectivos.

Además venimos cuestionando la falta de institucionalidad Indígena en el Perú. Ahora el Ministerio quiere sacar la política Nacional de Pueblos Indígenas pero ¿qué significa la Política Nacional de Pueblos Indígenas? ¿Qué va a significar para los Pueblos Indígenas?

Tenemos un viceministerio de interculturalidad que muchas veces saca normas en contra de los pueblos indígenas. Un ejemplo es la implementación de los lineamientos en el tema de género. No cuestionamos el enfoque de género, cuestionamos que no se tome en cuenta nuestra autonomía, nuestra justicia ancestral, nuestra libre autodeterminación, porque no pensamos igual.

En el marco del proceso electoral ¿Cómo ve la participación de las mujeres indígenas?

Primero, nos han hecho creer que el gobierno de Vizcarra es un gobierno progresista, que lucha contra la corrupción, pero eso es un gran engaño. Cuando cerraron el Congreso, fue una pelea del empresariado, entre la misma derecha, la moderada y la achorada ¿Por qué será la pelea? No lo sé.

Hoy Vizcarra se ha quedado solo en el poder y está sacando Decretos de Urgencia, el Ejecutivo hace y deshace en el Perú, sin control alguno y los tres poderes del Estado están embarrados de corrupción, ¿cuál es nuestra esperanza? No lo sé.

En estas elecciones lamentablemente están presentándose las mismas personas y también quienes representan al gran empresariado, esa es nuestra preocupación, nada va a cambiar. ¿Usted cree que nos van a dar espacio a las mujeres indígenas? ¿Las trabajadoras del hogar tendrán su representante? ¿El zapatero tendrá su representante? No, solamente el poder económico. El Congreso va a seguir siendo lo mismo o hasta peor. Por ahí algún hermano o hermana llegará, pero uno contra 135 congresistas, no es nada. Nosotras no vamos a tener la voz, no vamos a tener la palabra.

Hay quienes dicen que cuando se implemente la reforma política se va a mejorar la representación ¿Están de acuerdo con esa idea?

En la propuesta de reforma política, solamente hay un curul para los pueblos indígenas en el Congreso. ¿Qué es eso? es como una cachetada. Si según el censo somos 25% nos corresponderían 33 curules. Pero somos un país culturalmente racista, colonial y machista. Algunos hablan de paridad, pero con la paridad no se soluciona el machismo. Hablan de interculturalidad, pero en el Congreso ¿dónde está la interculturalidad? Igual en el poder judicial ¿hay indígenas? En el ejecutivo ¿hay indígenas? ¡No pues! Los espacios de poder están capturados por las empresas y los que van a entrar van a seguir representando al gran empresariado.

¿Cuál es la agenda que las mujeres indígenas van a exigir a los candidatos?

Una nueva Constitución Política, que nos restituya las tres ies: la inealienabilidad, la imprescriptibilidad y la inembargabilidad de los territorios indígenas;  y que reconozca que somos un Estado multilingüe, plurinacional y pluricultural.