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Una publicación de la asociación SER

Milagros Campos: "Los nuevos congresistas y sus partidos deben ser conscientes que su tarea histórica es preparar el terreno para las elecciones del 2021"

Foto ©Luisenrrique Becerra | Noticias SER

Una entrevista de Omar Rosel

El Tribunal Constitucional (TC) declaró infundada la demanda competencial contra la disolución del Congreso de la República, recurso que fue presentado por el titular de la Comisión Permanente, Pedro Olaechea. Asimismo, el próximo Congreso -que será elegido el 26 de enero próximo-, tiene la tarea de retomar el trabajo de la reforma política y de justicia. Para profundizar en el análisis de estos temas, Noticias SER conversó con Milagros Campos, profesora de la PUCP quien fue integrante de la Comisión de Reforma Política. 

 

¿Cómo interpretar la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la demanda competencial respecto al cierre del Congreso de la República?

Creo que zanja un tema. El Tribunal Constitucional ha actuado dentro de sus competencias. Debemos entender que es un capítulo cerrado. Tendremos más luces cuando la sentencia se publique con los votos singulares y con la expresión de fundamentos que la propia presidenta del Tribunal Constitucional ha anunciado. El tema de la demanda no es solamente el coyuntural de la disolución del 30 de septiembre. Se trata de algo más profundo respecto a las facultades del Poder Ejecutivo y del Congreso. Un tema es por ejemplo cuáles deberían ser los contenidos de los decretos de urgencia en el interregno parlamentario. Eso debería quedar claro. Pensemos que los fallos de TC, al igual que los fallos del Poder Judicial, deben generar paz social. Son incluso más relevantes porque se trata de poderes del Estado. 

Pese a la crisis que llevó a la disolución del Parlamento, las relaciones entre Ejecutivo y Legislativo no son materia del debate electoral.

Han salido varios temas de reforma política en el debate; pero no uno que es fundamental, que es el proyecto de reforma constitucional para la gobernabilidad. La Comisión de Reforma Política planteó la necesidad de eliminar la vacancia por incapacidad moral, también propuso modificar la cuestión de confianza. Prima la propuesta de que sólo puede disolverse el Congreso máximo una vez durante el periodo, con requisitos claros. También existe el informe de Comisión de Venecia que desde una mirada del derecho comparado señalaba la importancia de la deliberación en una reforma constitucional. Lo del TC fue una fundamentación de votos y no tanto un debate. 

¿Cuáles son las tareas del próximo Congreso en cuanto la reforma política?

Hay tres temas fundamentales. El primero, la modificación de la Ley Orgánica de Elecciones que señala que el marco legal debe estar cerrado un año antes de las elecciones. Dada la coyuntura especial de las elecciones parlamentarias, se debe modificar por única vez ese plazo, era en abril y debe ser para agosto. Lo segundo es solucionar el tema del voto de los peruanos en el exterior, porque se modificó la norma, pero evidentemente ese es un derecho de las personas que viven fuera y es necesario que se especifique de qué manera será ejercido. El tercer tema es que las personas con sentencias en segunda instancia no pueden ser candidatos. Ello no afecta para nada la presunción de inocencia, simplemente lo que se señala es que resuelva sus temas particulares y no los haga parte de la esfera pública para no llevar al Congreso una carga que genera problemas políticos y desconfianza en la ciudadanía. Además de los tres puntos señalados, está el tema de revisión de los decretos de urgencia dados durante el interregno parlamentario. También hay temas importantes pero no urgentes, como la bicameralidad.

¿Qué condiciones se requiere en el próximo parlamento para atender adecuadamente estos tres temas?

Se elige a un Congreso peculiar. Se debe entender, al momento de elegir, que quienes están ingresando no entran para desarrollar libremente una agenda, sino que ya tienen una agenda que completar. Los nuevos congresistas y sus partidos deben ser conscientes que su tarea histórica es preparar el terreno para las elecciones del 2021.