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Una publicación de la asociación SER

Paula Muñoz: “Un gran tema ausente del mensaje presidencial es la descentralización”

Foto: La República

Omar Rosel

El Presidente de la República Martín Vizcarra cumplió con dirigir su último Mensaje a la Nación y según algunos sectores y analistas, ha tenido un tono menos confrontacional con el Congreso de la República, pero al mismo tiempo no significó ningún tipo de giro político ni nuevas iniciativas para la última parte de su gobierno. Para analizar este tema Noticias SER conversó con Paula Muñoz, politóloga, profesora e investigadora de la Universidad del Pacífico.

¿Cómo evaluaría el Mensaje a la Nación del Presidente Martín Vizcarra?

El Presidente ha perdido una oportunidad para tener un mensaje claro, concreto y con mejor capacidad de comunicación política, que es algo que Vizcarra ha demostrado en otras ocasiones. En líneas generales, creo que se ha dejado ganar por el estilo de “lista de lavandería”, que ya se ha vuelto una costumbre, en el que los presidentes acaban haciendo una revisión sectorial demasiado detallada. Este estilo impide conectar a los gobernantes con los ciudadanos comunes y corrientes porque hay muy pocas personas que pueden escuchar un mensaje de dos horas.

¿Qué se podría destacar?

Creo que tiene algunos componentes políticos que se diluyen por el estilo del discurso. El tema que trató de articular a lo largo del mensaje es plantear que estamos en una coyuntura muy crítica, con múltiples crisis, pero al mismo tiempo tenemos la oportunidad de corregir problemas históricos y hacer las cosas de forma distinta de cara al Bicentenario e intentar construir una comunidad política. Especialmente hacia el final, planteó el “Pacto Perú”, para asegurar un acuerdo mínimo nacional, de convergencia de temas comunes y básicos, que cambie el estilo de hacer política y se dejen de lado los intereses de grupo, particulares y de corto plazo.

¿El presidente dejó de lado el tono confrontacional de sus anteriores mensajes?

A diferencia de anteriores ocasiones, y considerando que en este último año no se podrá disolver el Congreso, este ha sido un discurso menos confrontacional. El mensaje tiene ese componente que es positivo en términos generales, luego de haber tenido varios momentos de polarización. Lo que ha hecho Vizcarra es una invitación política, y habrá que ver la respuesta del Congreso.

¿Qué vacíos encuentras en el mensaje?

Hay un problema de cierta vaguedad en el discurso. Se han anunciado muchas propuestas como el programa de reactivación o el nuevo bono, pero no está claro cómo se van a hacer. Al mensaje también le ha faltado un reconocimiento de los errores de la gestión, donde el principal problema es el tema de implementación que siempre queda pendiente. Este es un asunto que se ha hecho visible con el covid-19, aunque no es nuevo, porque el déficit de capacidad institucional del Estado es un problema que arrastramos hace mucho. Podemos seguir proponiendo muchos planes, pero para que estos se concreten se necesitará articulación de diferentes sectores del gobierno central y también entre niveles de gobierno. Y es ahí donde debemos ver los errores y qué se va hacer para corregirlos. Sobre este tema se ha dicho poco.

¿Crees que el presidente debió incluir la descentralización y el fortalecimiento de los gobiernos sub-nacionales?

Un gran tema ausente del mensaje presidencial es la descentralización. Se ha referido muy poco a las situaciones que estamos viendo en los últimos días. Ahora es Arequipa, pero antes fueron Loreto o Lambayeque. Entonces, uno ve que no hay una reflexión que aterrice en el territorio y lo difícil que es administrar y gestionar un Estado que cumpla con lo que propone. En realidad ese es el gran reto y el tema clave que tiene que ser abordarse y repensarse es la descentralización, pero como no ha estado en el discurso ni fue incluido en la agenda del Pacto Perú, tendrá que revisarse en el próximo gobierno.

¿Qué opinas sobre la mención a las reformas en el ámbito de la política?

Ese fue otro tema donde se quedó un poco corto. El presidente Vizcarra señaló que no sólo tenemos una emergencia sanitaria, sino también institucional y por eso hizo el llamado al Congreso para no distorsionar la reforma política. Sin embargo, como no le dio tanto espacio, se diluyó. Lo que hay que resaltar es que Vizcarra ha intentado ser cauto en su relación con el Congreso.

¿Es posible hablar de un acuerdo mínimo para la próxima campaña electoral sin haber terminado de aprobar ciertas reformas como la inmunidad?

Es complicado hablar de acuerdos mínimos sin haber aprobado las propuestas de reforma política, porque el resultado será incompleto. Podemos quedarnos con 24 partidos sin el filtro necesario, con la inmunidad pendiente, y sin haber regulado la transparencia de las actividades políticas. Vizcarra pudo abordar este tema como un paso previo al Pacto Perú, porque ahora queda la duda sobre los actores políticos que participarán y cómo se va relacionar con espacios ya existentes como el Acuerdo Nacional.

En estas circunstancias ¿consideras viable el Pacto Perú?

Creo que es difícil. Para empezar, no queda claro si habrá una invitación a los partidos que están en el Congreso o a los 24 inscritos. ¿Se podrán discutir temas sin haber culminado la agenda de los asuntos pendientes? ¿Qué pasa si el Congreso no termina de tomar la decisión de corregir los errores que se cometieron en temas como la inmunidad? Me parece que la idea es buena porque hay necesidad de establecer políticas de Estado, de grandes lineamientos, pero para eso ya existe el Acuerdo Nacional. No sé si será viable convocar a un pacto si no hay acuerdos sobre una agenda mínima para reformular las reglas.