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Una publicación de la asociación SER

Santiago Pedraglio: El fujimorismo entiende que detener el referéndum es muy difícil

El Mensaje a la Nación del Presidente Vizcarra ha sido calificado de sorpresivo, porque ha planteado la realización de un referéndum mediante el cual se consultará a la población su opinión sobre la reforma del Consejo Nacional de la Magistratura, el retorno a la bicameralidad, el financiamiento privado de partidos políticos y la no relección de congresistas. La reacción de los diversos sectores políticos y bancadas congresales han sido dispares. Mientras unos han mostrado su respaldo a las propuestas presidenciales otros las han descalificado. Para conversar sobre este contexto y sus efectos políticos, Noticias SER, entrevistó a Santiago Pedraglio, sociólogo y analista político.


Desde su punto de vista, ¿qué está buscando políticamente el Presidente Vizcarra con el planteamiento de un referéndum?

Creo que tres cosas. Una tomar la iniciativa política, que significa poner la agenda, lo que me parece un aspecto fundamental. Segundo, ya en términos concretos, buscar reformar de manera rápida el Consejo Nacional de la Magistratura que en este momento implica iniciar la reforma del Poder Judicial, en términos más amplios. Y lo tercero, que está vinculado a los dos aspectos anteriores, es recoger el sentimiento de frustración de la población, de malestar que se había agudizado muchísimo después que se comenzarán a difundir los audios.


¿Considera que la propuesta de referéndum polarizará aún más la relación 
Ejecutivo y la bancada fujimorista del parlamento nacional?

No necesariamente. Creo que es una posibilidad, pero en el fujimorismo hay ciertos matices. No es que todos hayan tenido la misma opinión. Creo que el fujimorismo entiende que detener el referéndum es muy difícil y además hay puntos que pueden discutirse. Como se sabe, para avanzar con la reforma constitucional por el camino planteado, se requiere una aprobación simple de parte del Congreso - 66 votos a favor - y después se va recién al referéndum. Es el camino es más corto, porque la otra forma de modificación constitucional tarda dos periodos legislativos y se necesita una mayoría calificada. En ese escenario, el fujimorismo no puede aparecer en contra de la iniciativa, y más bien va a buscar aprovechar la oportunidad para discutir alguna de las preguntas y seguramente dará un mayor debate en aquellas preguntas que consideren inconvenientes como la no reelección congresal y la bicameralidad. Veo difícil que puedan detener el proceso, pero quizá haya algún tipo de negociación, especialmente en la no reelección, porque tiene más sensibilidad entre los congresistas. La bicameralidad que es una iniciativa estrictamente política también puede discutirse técnicamente, por ejemplo; si el número de parlamentarios es el adecuado.

 
¿Cómo ve a las otras bancadas parlamentarias con respecto al referéndum, en particular lo que ocurre con el Frente Amplio y el Nuevo Perú?

Todas las bancadas tienen que medir y evaluar adecuadamente el nuevo escenario, porque ya hubo voces de algunos sectores distintos al fujimorismo, que se oponen a las propuestas del Presidente Vizcarra. Del otro lado está el sector que planteaba que se vayan todos, que se aglutinó alrededor de la izquierda y que sintoniza con lo planteado por Vizcarra. En realidad, todas las bancadas van a calcular políticamente cuáles son los costos de ponerse de uno u otro lado, aunque ciertamente no existe una definición clara todavía porque creo que la iniciativa presidencial ha tomado a la gran mayoría, de sorpresa. Hay una cancha que yo veo movible en este momento.


¿Qué opinión le merecen las opiniones que señalan que un Congreso con parlamentarios nuevos y sin experiencia paralizaría a este poder del Estado?

No creo. Lo que sucede es que la renovación natural que se ha estado dando en el Congreso de la República, en las últimas elecciones, es muy alta y la gran mayoría de congresistas son nuevos. El núcleo de congresistas que se reeligen es relativamente pequeño, llega al 20% o 25%. La razón de esta situación es la debilidad de los partidos, que no tienen una estructura de cuadros a nivel nacional, ni disponen de dirigentes que les den estabilidad a su bancada parlamentaria y a su votación. Como la votación de una elección a otra cambia tanto y como los partidos políticos no están sólidamente constituidos, entonces no tienes otro camino que negociar y captar a personajes con cierto prestigio y presencia a nivel regional. Pero la no reelección no necesariamente va a garantizar tener un mejor Congreso. Creo que la no reelección se plantea más como una crítica dura al Congreso y es una forma indirecta de recoger un sentimiento anti congresal, que tampoco es nuevo, ya que el Parlamento tampoco ha tenido gran prestigio antes, aunque el 8% que tiene ahora es bajísimo. Todo esto puede abrir la discusión a otras propuestas como la renovación parcial del Congreso o por tercios.


Los puntos propuestos por el Presidente ¿contribuirán a la reforma política y electoral que se demanda desde hace tiempo?

Me parece que sí. Ha habido muchos pedidos para que el Congreso asuma una reforma sobre este tema, pero este no ha avanzado nada. Por ejemplo, es absolutamente contradictorio que habiendo denuncias que involucran a muchos políticos con el caso Lava Jato y en particular con la empresa Odebrecht, por el financiamiento de las campañas electorales y el otorgamiento de coimas, el Congreso no haya sido más exigente en proponer y aprobar normas sobre el control del financiamiento de los partidos. Lo único que han podido modificar es que los informes financieros de campaña se den a la ONPE al final de la misma, lo que no es adecuado ya que estos deberían darse a la mitad o todas las veces que la ONPE considere. Y lo otro que es fundamental es que las sanciones no pueden ceñirse únicamente al candidato como individuo, sino deben incluir al partido, y estas deben comprender la suspensión partidaria si es que se prueba que hubo dinero mal habido que proviene del narcotráfico y otro origen ilegal. Ahora bien, las sanciones tienen que ser graduales.


¿Consideras pertinente el planteamiento de algunos congresistas de incluir preguntas adicionales en el referéndum como salir de la competencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos?

No soy constitucionalista, pero lo que he leído de la Constitución es que un referéndum no puede incluir recortes de derechos de la persona, ni tampoco referirse a los tratados.


¿Fue necesario que el presidente fuera claro y directo sobre el enfoque de género?

Yo creo que ha sido muy importante. Está muy bien que lo haya incluido y además fue muy valiente para exponerlo con absoluta claridad. Nadie lo había dicho en esos términos tan claros. El Presidente ha señalado que esto no solamente debe incorporarse en el colegio, sino que todas las instituciones públicas deben tener el enfoque de género. Me parece fundamental que se plantee este tema de forma transversal, porque el género es un asunto que tiene que ver con la construcción de una ciudadanía democrática y por tanto está vinculado no solamente al tema de los derechos de las mujeres, sino en general a todas las personas.


¿Qué escenario se nos viene en los próximos meses?

Hacia adelante, es decir los próximos meses o el mes y medio siguiente, creo que veremos cierta polarización entre el Ejecutivo y el fujimorismo, pero no será algo en blanco y negro. Hay otras fuerzas que también pueden entrar a tallar.