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Una publicación de la asociación SER

Viviendas de 400 personas damnificadas por sismo en Cajabamba deberán ser reubicadas

Además del lamentable fallecimiento de una persona en la provincia de San Ignacio, el sismo del 26 de mayo activó una falla geológica en la provincia de Cajabamba, que produjo a su vez el deslizamiento de la pista en un sector de la carretera Cajamarca – Cajabamba y algunas rajaduras cercanas a la zona.

Sin embargo, las afectaciones han continuado presentándose en días posteriores al sismo y según información de la Oficina de defensa nacional del gobierno regional, son aproximadamente 400 hectáreas en las que se han producido aberturas, rajaduras y asentamientos. Las rajaduras tienen hasta 10 metros de profundidad, razón por la cual, toda esta zona, que involucra a los caseríos de Hichabamba, Huayllabamba, Higosbamba y Churucana, se encuentra en un peligro latente: “Hay aberturas, rajaduras de profundidad de 8 o 10 metros, de 1 o 2 metros de ancho, niveles que se han deslizado y asentado de 3 metros de diferencia, entonces es un problema grave”, manifestó hace unos días el director de la Oficina de Defensa Nacional, Jorge Torres.

El funcionario regional informó que son aproximadamente 400 las personas damnificadas y que se encuentran en riesgo en las zonas afectadas, por lo que se está ejecutando su reubicación en una zona segura. De acuerdo a lo señalado, el gobierno regional ha intervenido inicialmente con el traslado de los damnificados hacia otro lugar, organizándolos en carpas. Un segundo momento consiste en la instalación de módulos de vivienda y finalmente, la reubicación definitiva. No obstante, Jorge Torres, informó que hay resistencia de las familias a la reubicación por los cambios que implica y la pérdida de sus propiedades: “La reubicación es por seguridad, hay que salvar la vida. Estamos acompañando. Hay una mínima cantidad de gente que se resiste, pero seguimos en un trabajo de sensibilización”, señaló.

Personal de la Oficina Defensorial en Cajamarca también estuvo en la zona para verificar que las familias reciban la ayuda necesaria y la llegada de los módulos de vivienda. En una de las notas de prensa se indicó que en las instituciones educativas de los cuatro caseríos presentan agrietamientos en paredes y pisos, además de que “han reiniciado las clases desarrollando actividades lúdicas y soporte socioemocional. Estas actividades las realizan en los centros educativos que están afectados parcialmente y otras en carpas”. Respecto a las viviendas, se informó que las que están construidas de adobe tienen agrietamientos en todas las paredes y pisos: “en algunos casos se observó que las grietas del suelo tienen hasta metro y medio de profundidad y hasta 15 centímetros de ancho. Muchas viviendas han sido declaradas inhabitables”, se señala.

Finalmente, desde la Defensoría se ha indicado que se continuará supervisando que las personas damnificadas reciban el apoyo necesario de parte del Estado.