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Una publicación de la asociación SER

Ricardo Cuenca: No tiene sentido conformar una comisión investigadora de la SUNEDU

Foto: IEP

Hace una semana, la Comisión de Educación presidida por la congresista Tamar Arimborgo aprobó solicitar al pleno del Congreso de la República las facultades para conformar una comisión investigadora  de  la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu), argumentando que esta instancia “es percibida como una entidad que toma decisiones con un componente político e ideológico, no cumpliendo con realizar una evaluación imparcial y uniforme”. Esta situación ha traído consigo una serie de críticas, porque el fuji-aprismo estaría buscando interferir nuevamente con la reforma universitaria. Para profundizar en el análisis, Noticias SER entrevistó a Ricardo Cuenca, director del Instituto de Estudios Peruanos (IEP)

 

¿Cómo interpreta el pedido de la Comisión de Educación al pleno del Congreso de pedir facultades para investigar a la SUNEDU?

Si es que no muestran pronto las supuestas irregularidades que tiene la SUNEDU, por lo cual requieren investigarla, habría una interrupción a la reforma universitaria, una intromisión al proceso de reforma.

¿Pudieron haberse recurrido a otros mecanismos antes de pedir la conformación de esta comisión investigadora?

Existe efectivamente más de un mecanismo, por los cuales los funcionarios puedan explicar su trabajo. Pero además hay que señalar que la SUNEDU está haciendo un trabajo bastante transparente. Basta con revisar los 55 indicadores de calidad con los que se hacen las evaluaciones, o solicitar los informes respectivos de licenciamiento donde se explica las razones de la decisión tomada por esta institución.

¿Se puede decir que hay un intento de contrarreforma, porque la nueva ley universitaria está chocando con los intereses económicos de algunos particulares, que tienen llegada a ciertas bancadas?

Yo no hablaría de contrarreforma, de lo que si hablaría es de anteponer intereses particulares, sean estos públicos o privados por sobre los intereses colectivos. Es decir, así como hay intereses económicos de particulares, también hay intereses electorales de algunos congresistas que han ofrecido crear universidades. Entonces, estamos ante una situación en la que no hay un objetivo único, pero es claro que no se está considerando la educación como un bien público.

¿En qué medidas esta investigación que se está pretendiendo realizar a la SUNEDU, debilita o amenaza el procedo de licenciamiento de universidades y la reforma universitaria?

Yo espero que no mucho, porque aún no sabemos sobre qué van a investigar. De otro lado  espero que la SUNEDU pueda seguir funcionando en este proceso de ordenamiento de la oferta universitaria, fundamentalmente, privada y con fines de lucro, que ha crecido de una manera desordenada en los últimos 20 años. Lo importante es que  la SUNEDU siga con su cronograma para que a fin de año tengamos el total de universidades licenciadas, y no se vea afectada por el ruido político que genera esta investigación del Congreso. De otro lado, lo que ha pasado es que la ex Asamblea Nacional de Rectores, que se ha agrupado, va realizando una serie de acciones para volver a la situación anterior. Entonces, lo que se esta generando es un espacio para quienes estuvieron siempre en contra de la Reforma.

Desde su análisis ¿Es altamente probable que el pleno del Congreso apruebe la conformación de esta comisión investigadora?

Yo espero que no lo hagan, porque de verdad no tiene sentido conformar una comisión investigadora de la SUNEDU. Yo creo que el Congreso tiene una serie de problemas de imagen pública y, esta comisión va a terminar siendo un disparo a los pies. Y, será otro punto más en contra del Congreso, que más bien debería hacer todo lo posible por levantar su imagen pública.

¿Qué opina sobre la posición que ha tomado el presidente de la República con respecto a este tema?

Muy buena. Cualquier respaldo para avanzar en la reforma universitaria es un respaldo válido, De la misma manera, hay algunos congresistas que apoyan y piensan que se debe seguir fortaleciendo las instituciones como la SUNEDU para así garantizar las condiciones básicas de calidad de las instituciones universitarias. Eso no niega que se puedan hacer propuestas para mejorar la reforma y fortalecerla.

En términos generales ¿Cómo está marchando la reforma universitaria? ¿Considera que los avances son significativos?

Hay asuntos en los que todavía no se ha avanzado. Uno es la nueva ley de acreditación, donde seguimos teniendo un ruptura y fractura entre el licenciamiento que ofrece la garantía pública de tener condiciones básicas de calidad y la acreditación que lo que hace es mostrar niveles de calidad por encima de la condiciones básicas. Lo segundo que es aún más difícil,  es la creación de un Viceministerio de Educación Superior para que efectivamente se pueda seguir impulsando la reforma universitaria. Entonces hay procesos que son complementarios a la ley de reforma universitaria, como las cambios en CONCYTEC en las políticas de fomento de becas por parte del Ejecutivo. Algunos quieren que los resultados sean inmediatos, pero son más de 20 años de descuido y hay que esperar un poco más. Pero, cuanto más pronto se ataque el problema de forma integral, mejores serán los resultados que vayamos a tener.