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Una publicación de la asociación SER

Tito Bracamonte: “El congreso no puede estar al servicio de mafias criminales y de quienes atentan contra la convivencia democrática”

La mayoría fujimorista en alianza con el APRA logró que la Comisión Permanente del Congreso blinde una vez más al ex Fiscal de la Nación, Pedro Chavarry, evitando que fuera aprobada su sanción e inhabilitación del cargo que ostenta, por haber cometido diversos delitos. Esta situación ha provocado una nueva crisis política en el país, donde las voces de que el Presidente Vizcarra presente una cuestión de confianza al Congreso se han ido incrementando entre actores políticos, la sociedad civil y la ciudadanía. Para profundizar el análisis sobre este complejo contexto que vive el país, Noticias SER entrevistó a Tito Bracamonte, Secretario Ejecutivo de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.

 

¿Cómo debemos interpretar el blindaje al ex Fiscal de la Nación Pedro Chavarry en el que ha incurrido la mayoría fujimorista del Congreso?,

El Congreso se ha constituido en el principal operador, con la mayoría constituida por el fujimorismo y el APRA, de las redes que están siendo investigadas por la fiscalía. Y, esto nos lleva a pensar es que el Congreso es el más importante obstáculo para avanzar en la lucha contra la corrupción.

¿Considera que estamos es un escenario crítico como país?

Lo que ocurre es que el Congreso de la República muestra tal nivel de compromiso con las redes de corrupción, que termina atentando contra la democracia. El Congreso de manera sistemática  ha venido blindando a personajes como Pedro Chavarry, así como a los miembros del disuelto Consejo Nacional de la Magistratura, o el juez Hinostroza y no solo eso, sino que deja piezas claves instaladas para que luego la justicia se vea impedida de  poder investigarlos y procesarlos. La tesis más importante de la fiscalía en las investigaciones que se está siguiendo contra “los cuellos blancos”, es precisamente la de crimen organizado  y sin embargo al exonerarlos y al  archivar las acusaciones constitucionales por esta materia, lo que hace el Congreso es impedir que sean investigados y procesados.

Tras este blindaje ¿Qué espera la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos del Presidente de la República?

Se ha planteado hace algún tiempo, en su momento, el asunto de la cuestión de confianza. Me parece importante, porque aquí estamos frente a una política de estado, que es la que se ha propuesto, así como lo anuncio el propio presidente Vizcarra el 28 de julio del año pasado, que planteo combatir la corrupción. Y, lo que vemos es que el Congreso sistemáticamente se está oponiendo a esta política de Estado, en ese sentido es que el Presidente de la República tiene que plantear la  cuestión de confianza, porque el Congreso no puede estar blindando, obstruyendo y boicoteando esta política de Estado. El congreso no puede estar al servicio  de mafias de criminales y de quienes atentan contra la convivencia democrática.

Entonces, ¿respaldan el pedido de hasta cuatro bancadas para que Vizcarra haga cuestión de confianza?

Creo que el planteamiento de la cuestión de confianza va más allá  de algunas bancadas políticas. Es una demanda ciudadana y del conjunto de las fuerzas democráticas. En estas circunstancias, nadie se puede poner de costado. Creo que debemos tener una postura muy clara respecto  a lo que representa ese boicot a la justicia y ese boicot a la posibilidad de reformar el sistema político, que es donde la mafia viene operando.

¿Es importante que el fiscal Domingo Pérez haya invocado al Presidente de la República para que pida el voto de confianza al Congreso?

Si me parece que es importante, no solo por lo que él representa, sino porque lo que se ha evidenciado y es que el Congreso -en este momento- imposibilita a que se le siga investigando a los fiscales Chavarry y a Gálvez. Pero, al mismo tiempo, los mantiene de manera impune en una estructura de poder, desde donde ellos vienen ejerciendo un conjunto de presiones sobre fiscales como José Domingo Pérez y Rafael Vela, que, finalmente, dentro de esta estructura jerárquica, terminan siendo subordinados.

 ¿Cuál crees que podría ser la salida política a esta crisis?

Es muy complejo, porque estamos viendo que hay una voluntad expresa de obstaculizar la gobernabilidad democrática desde el Congreso. También estamos viendo que hay una serie de situaciones y de demandas que se vienen acumulando en el país y que no son resueltas y, que también tienen repercusión sobre la propia legitimidad  de Martin Vizcarra. En esta situación, me parece que nosotros nos podemos seguir prolongando esta crisis y la solución es a través de la vía de cuestión de confianza. Por eso nos parece fundamental que se plantee y que  tenga una gran respuesta ciudadana. Debemos asumir nuestras responsabilidades en la defensa de la democracia y sus instituciones, para que estas no sean pervertidas como lo vienen haciendo la mayoría del Congreso, representada en el fujimorismo y en el APRA.