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Una publicación de la asociación SER

El gobierno responde a "cacerolazo" en Espinar con fuerte represión policial

Wilson Chilo

La provincia de Espinar ya se encuentra en el noveno día de su huelga indefinida. Conforme pasan los días la protesta crece y la represión policial se hace más violenta. Eso es lo que ocurrió ayer  miércoles, hacia las nueve de la noche, durante el cacerolazo de protesta en la ciudad de Yauri, capital de la provincia de Espinar.

En cada barrio, las madres de familia y jóvenes se fueron juntando, al sonido de los golpes de sus ollas exigiendo, a la minera Glencore Antapaccay, un bono de mil soles para cada poblador de la provincia. El eco se fue reproduciendo en diferentes partes de la ciudad hasta que fue reemplazado por el estruendo de las bombas lacrimógenas, perdigones y disparos con el cual la policía respondió al “cacerolazo”, tomando la ciudad, hecho que fue denunciado por el presidente del comité de lucha de la provincia, Rolando Condori.

A través de las redes sociales y el whatsapp empezaron a llegar videos de la represión policial y la respuesta, en desventaja, de la población; bajo esa noche fría, las calles empezaron a llenarse de humo por las bombas lacrimógenas, los efectivos policiales emplearon sus tácticas de dispersión de protestas; pero la violencia no replegó a los manifestantes, al contrario, más espinarenses empezaron a salir de sus casas y los enfrentamientos con los efectivos policiales duraron hasta medianoche, con un número aún no determinado de heridos y detenidos.

Durante los últimos días la protesta se ha ido radicalizando. Se inició con enfrentamientos en la vía de corredor del minero, debido a que las comunidades campesinas salieron a bloquear las carreteras e impedir el tránsito de los camiones que transportan minerales; esta acción fue respondida de inmediato por la policía que logró dispersar a los manifestantes. En dichos enfrentamientos se produjeron la quema de los pastos secos y el incendio de dos camiones de la empresa minera Las Bambas; los dirigentes niegan la autoría de ese hecho, mientras la policía sostiene lo contrario.

A partir de este episodio, el coronel de la PNP, Jefe de la Delegación Policial de Espinar, Pedro Vargas, anunció que ya fue interpuesta la denuncia por la empresa minera Las Bambas contra los dirigentes. Por su parte, la respuesta del Ejecutivo ha sido suspender su participación en las mesas de diálogo y ha descrito como actos vandálicos la respuesta de la población, “el primer afectado por la violencia es el propio pueblo de Espinar”, señaló Paola Bustamante, comisionada de la PCM. Mientras tanto las organizaciones sociales de la provincia, han anunciado que la huelga indefinida continúa.