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Una publicación de la asociación SER

Marcial Quintana: símbolo de las luchas del campesinado piurano

Foto: Diario Correo Piura

Ricardo Parra

El campesinado piurano se encuentra de luto, y es que el hombre que lideró diversas luchas en defensa de los derechos de sus paisanos, ha partido batiéndose hasta el último minuto de su existencia con un enemigo invisible; el mismo que les ha arrebatado la vida a otros importantes líderes indígenas del Perú en lo que va del 2020.

El miércoles 15 de julio, Marcial Quintana Litano de 73 años, fue vencido por el covid-19, que lo encontró en una nueva lucha por la ansiada reconstrucción de las defensas ribereñas para el tramo del río Piura que comprende a las poblaciones de Catacaos, Cura Mori, Pedregal y Chato Chico, las cuales fueron castigadas con la inundación de sus casas y cultivos durante los fenómenos del Niño de 1998 y 2017.

Quienes lo conocieron, lo recuerdan como un tenaz luchador que desde muy joven alzó su voz por los derechos de los pobladores rurales, ejerciendo con honestidad incuestionable un decisivo liderazgo que le valió ser dos veces presidente de la Comunidad Campesina San Juan Bautista de Catacaos y Sub Secretario General de la Confederación Campesina del Perú.

El reconocido sacerdote Jesuita, Francisco (Paco) Muguiro, quien trabajó desde los inicios del Centro de Investigación y Promoción del campesinado (CIPCA) a finales de 1972, recuerda a Marcial Quintana, como un dirigente fundamental en la constitución de las Unidades Comunales de Producción.

“Marcial, tenía una visión clara en la unificación del campesinado, para fortalecerlo política y socialmente. Jamás se olvidará que se negó al pago de los bonos de la deuda agraria y que gracias a sus luchas pudo conseguirse una comercialización justa del algodón, logrando además unir a los comuneros de Piura y Tumbes, beneficiados con la reforma agraria”, rememora.

Paco Muguiro, trae a colación el recuerdo de febrero de 1985, cuando él y sus hermanos jesuitas le propusieron a monseñor Oscar Cantuarias, que el Papa Juan Pablo II sea recibido en Piura por una pareja de campesinos tallanes (Josefa Mena Villegas y Marcial Quintana Litano).

Teobaldo Reyes, dirigente de los colectivos ciudadanos del Bajo Piura, nos comenta que conoció a Marcial Quintana, cuando estaban llevando a cabo la lucha por la recuperación de tierras en 1970; año en que se construye el local de la Comunidad Campesina San Juan Bautista de Catacaos.

“Marcial, fue un excepcional ser humano que se unió a la lucha gremial en defensa del campesinado. En julio de 1977 hubo un paro nacional y la Comunidad San Juan Bautista de Catacaos participó. Este evento fue determinante para que Francisco Morales Bermúdez convoque a elecciones y se conforme una asamblea constituyente”, nos comenta y añade: “Marcial, siempre ha sido un hombre de lucha. El 20 de enero de este año, hicimos un paro en el trébol de Catacaos, para protestar contra la Municipalidad de Piura, exigiendo la construcción de las defensas ribereñas. El 3 de marzo nos reunimos con la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC) y con el alcalde de Piura, Juan José Díaz Dios, el cual puso obstáculos en su afán de que la Municipalidad quede como Unidad Ejecutora de un tramo de 20 kilómetros. Sin embargo, conseguimos que la reconstrucción se haga en la modalidad de Gobierno a Gobierno. Es así como la muerte ha encontrado a Marcial Quinatana”, exclama.

El profesor Juan José Bautista, presidente del colectivo cívico “Unidos por Monte Sullón”, también conoció a Marcial Quintana durante las movilizaciones que la Comunidad Campesina San Juan Bautista de Catacaos, realizó por la recuperación de tierras, que en su momento estuvieron en manos de los gamonales.

“Marcial, era un hombre íntegro y firme que nunca se metió un sol ajeno en los bolsillos, a diferencia de otros dirigentes que han vendido las tierras de la comunidad para enriquecerse. Fue un tipo sencillo y carismático, su liderazgo conectaba rápido con el pueblo campesino. También era un artista que gustaba de la música folklórica, tocando la guitarra y el charango. Ha dejado escrito un libro, que aún no se ha publicado, donde vincula nuestra cultura Tallán con las Unidades Comunales de Producción” nos comenta.

Noticias Ser, también se puso en contacto con su hija, Flor de María Quintana Palacios, quien nos comenta que el sepelio de su padre fue el jueves 16 de julio y que inicialmente iba a ser con la familia, sin embargo, cuando la carroza con su ataúd recorría las calles rumbo al cementerio Los ángeles de Cucungará, la población lo ovacionó desde las puertas de sus casas.  La Municipalidad distrital de Cura Mori, lo ha declarado personaje ilustre.

Marcial Quintana, se ha marchado en una batalla imprevista, pero su memoria y legado permanecerán imperecederos en la historia de las luchas del campesinano piurano.  

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"un hombre íntegro y firme que nunca se metió un sol ajeno en los bolsillos"