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Una publicación de la asociación SER

Alan, el comunero olvidado

La propuesta de canon comunal lanzada por el ex presidente Alan García forma parte de la larga lista de iniciativas que el dirigente aprista ofreció a las comunidades del país durante su ya dilatada vida política. Traer a cuento las palabras de García en los Rimanakuy – esos encuentros convocados por el Estado a lo largo del año 1986 – adquiere relevancia en esta coyuntura, especialmente por el escaso interés manifestado por el dirigente aprista para recordar su accidentada relación con las comunidades campesinas y nativas.

En efecto, exactamente hace 30 años, en un escenario de creciente crisis económica y violencia política, el campo peruano asistió a un evento inédito hasta entonces con la realización de los Rimanakuy. Como señala el documento recopilatorio del Centro Bartolomé de las Casas “Era la primera vez que el Estado convocaba oficialmente a los comuneros del país a conversar sobre sus problemas y plantar las posibles alternativas de solución”[1].

A pesar de la compleja situación política, estas actividades contaron con la asistencia masiva de los presidentes comunales interesados en aprovechar el espacio de diálogo abierto por el joven presidente aprista, cuya participación dio realce político a los encuentros y le permitió establecer contacto directo con los comuneros a quienes manifestó su visión y sus propuestas.

Tal vez las palabras de Alan García hayan desaparecido de su memoria personal, pero como ocurre con las promesas incumplidas, aún no han sido llevadas por el viento de la historia.

Piura, 11 de mayo de 1986

“Ciudadanos, compañeros presidentes y dirigentes de las comunidades campesinas del norte del Perú:

Al clausurar este primer encuentro de presidentes de comunidades llamado Rimanakuy, tengo la profunda satisfacción, no de haber cumplido o solucionado los muchos problemas que cada uno de ustedes tienen en sus comunidades, pero sí de haber contribuido, como Presidente, a que se realice en el Perú algo que nunca se había realizado, a que por primera vez se reúnan los representantes más genuinos y más directos del pueblo peruano, a que por primera vez se reúnan los presidentes de estas células históricas del Perú, que son las comunidades, y a que en este Rimanakuy se hayan echado las bases de una conciencia comunera y una presencia histórica de la comunidad para impulsar, también desde el Estado, la transformación global del Perú para la justicia y la libertad.

Son ustedes, compañeros, expresión tan genuina y democrática como lo soy yo, por eso nos tratamos de igual a igual.

Ustedes, presidentes de las comunidades campesinas apartadas, marginadas a lo largo de la historia; yo, presidente de una gran comunidad nacional que todavía no descubre el secreto solidario de su fuerza para resistir como han resistido las casi cinco mil comunidades de nuestra patria”.

Huancayo, 25 de mayo de 1986

“Porque hasta ahora han mantenido separadas a las comunidades, las han mantenido débiles y divididas, tratando con las autoridades y los gamonales una por una, pero desde hoy las comunidades tienen que ser una sola colectividad, un solo puño y una sola decisión. Esta asamblea, junto con la que celebramos en Piura hace unos días, es lo más genuino, es lo más auténtico, es lo mejor que ha hecho mi gobierno hasta ahora, porque por primera vez llegamos a lo más profundo, a lo que está en la base histórica de la nacionalidad; porque antes que la comunidad no hay nada en el Perú, después viene el Municipio y la República, pero primero estuvo la comunidad.

Y entonces no puede haber democracia sin organización comunera, no puede haber democracia sin rescate de la presencia histórica de la comunidad, que al fin y al cabo es la dueña de todo lo que ahora tenemos. Reconocer eso es comenzar un capítulo diferente de la historia nacional. Yo sé que en los diez meses de gobierno y con el poco dinero que nos han dejado era muy difícil hacer las cosas; yo sé que en los próximos cuatro años buscaremos hacer cosas como ustedes, pero no podemos hacerlo todo. Pero sé que lo importante ya comienza a aparecer: que por primera vez se junten ustedes que son dirigentes, que por primera vez se junte el Perú profundo, histórico, un hecho decisivo y revolucionario".

Puno, 21 de setiembre de 1986

“Claro compañeros que yo quisiera que en cada comunidad campesina hubiera un colegio como debe ser, hubiera una posta médica como debe ser, hubiera también recursos económicos para que ustedes mismos los administraran en cantidad suficiente; claro que me gustaría eso y lo voy a hacer, como que soy aprista y me llamo Alan García y lo voy a hacer, poco a poco; poco a poco conforme vayamos reconstruyendo el Perú, poco a poco iremos reorientando sus recursos.

(…)

Y entonces un amigo alcalde me decía: y por qué darle a las comunidades, mejor dale a los municipios, y los municipios les damos a las comunidades. Yo decía, mira, antes que hubieran municipios en el Perú, que los trajeron los españoles, había comunidades, mejor les doy a las comunidades para que ellos te den a ti, eso sería más legítimo”

Pucallpa, 26 de setiembre de 1986

“Conciudadanos y compañeros, jefes de comunidades nativas:

Con gran satisfacción asisto a este Rimanakuy que reúne a cientos de comunidades nativas, campas, ashanicas, las que representan formas culturales, idiomas, organizaciones humanas a las que el Estado respeta y defiende.

Asisto a esta reunión, que ustedes muy bien han dicho, debe ser de jefe a jefe, y asisto agradecido y orgulloso de que ustedes hayan reclamado mi presencia, porque esto significa que tenemos que estar juntos.

(…)

Quiero saludar desde aquí a nuestra Selva y al templo de nuestra Amazonía y ratificar cómo el actual gobierno, en este espacio, en estos grandes bosques, en estas tierras, que son el gran futuro de nuestro país, su gran futuro forestal, agropecuario, su grandeza cultural, quiero ratificar desde aquí, desde la capital de este nuevo departamento, nuestro compromiso de gobierno, sobre esta área inmensa que equivale a más del 60% del territorio nacional, y decir que reconocemos y valoramos el trabajo y la vida de cada una de las comunidades nativas. Admiramos el tesón, la fuerza, la constancia de todos ustedes; admiramos la manera como sobrellevan y viven las enormes dificultades en medio de las cuales subsisten. Admiramos y queremos aprender su fuerza espiritual, su fortaleza histórica para hacer del Perú una gran comunidad nativa con la misma fuerza con la que ustedes viven.

El inicio es hoy, y a la Amazonía, nuestro mensaje. Vamos a hacer una nueva Amazonía, hecha sobre la base de lo que siempre fue, sobre sus comunidades nativas que tienen que ser parte del futuro de estas tierras y que tienen que ser conductoras de los destinos, del futuro de la gran Amazonía del Perú.

¡Vivan las comunidades nativas!

¡Vivan los Apus!”


[1] Centro de Estudios Rurales Andinos “Bartolomé de las Casas”, 1987. Rimanakuy 86 hablan los campesinos del Perú. Piura, Huancayo, Cusco, Puno. Pucallpa.