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Una publicación de la asociación SER

El tratamiento del feminicidio en los medios de comunicación de Apurímac

Gráfica: LoJusto

El feminicidio es un crimen que afecta la vida de las mujeres en todo el mundo y es producto de una cultura machista y patriarcal, que nos pone en situación de subordinación a través de prácticas de violencia sistemática, siendo el asesinato la fase final de esta discriminación.

El MIMP, ha reportado que a nivel nacional de enero a junio del 2018 se han asesinado a 70 mujeres e intentado asesinar a otras 163. En Apurímac se han producido 2 feminicidos y una tentativa. En el mes de setiembre se produjo una nueva tentativa de feminicidio a una menor de edad de la comunidad de Socco, que posiblemente venía siendo acosada por su ex pareja de 27 años, ella fue abordada en el camino al colegio y acuchillada, pero felizmente fue atendida a tiempo y salvó de morir en un hospital de Abancay.

Este caso de hizo muy conocido a través de los diarios más importantes de la región: PREGON señaló que se trataría de un caso de feminicidio a “causa de un crimen pasional”, mientras  DIARIO CHASKY indicó que fue “una tentativa de homicidio”.

¿A qué se refiere cuando se indica crimen pasional como causa de un feminicidio? seguramente al leer este argumento, muchos/as entenderán que el victimario era también víctima del amor y de una mala mujer que no supo corresponder a sus deseos, posiblemente también, se establezca una justificación para minimizar o incluso legitimar este crimen; con ello a su vez se reafirman ideas tales como: “el amor se demuestra con posesión y control de la persona amada a través de los celos”, “debes ser correspondido de manera obligatoria para que no sufras y bebas cerveza”, “tienes la potestad de castigar y quitarle (quitarte) la vida por una decepción amorosa”. Ideas que debemos cuestionar seriamente por su contenido toxico y mortal para la humanidad, principalmente para las mujeres; y promover como alternativa  relaciones de pareja con amor propio y amor mutuo, donde se establezcan acuerdos y decisiones sobre la base de derechos y libertades. Además es necesario reflexionar y crear otros sentidos comunes acerca del amor como: “nadie le pertenece a nadie porque somos personas no objeto”; 2no es obligatorio corresponder a las propuestas sentimentales porque somos sujetos/as de libre voluntad y decisión”, “el amor no tiene por qué ser sufrimiento y muerte”, puede ser más bien, respeto, honestidad y libertad inclusive cuando todo haya terminado. Por lo tanto no fue es un crimen pasional, es violencia machista lo que estamos viviendo.

¿Y por qué no un homicidio y sí un feminicidio?, este tipo penal surge a raíz de la especificidad de esta grave problemática de violencia y asesinatos a mujeres por su condición de mujeres, idea normalizada que minusvalora a la mujer y le asigna un rol inferior dentro de una sociedad machista. Por ello seguir denominando homicidio es desconocer los avances normativos y los intentos de hacer cambios culturales para el ejercicio de los derechos de las mujeres en condiciones de igualdad.

Los medios de comunicación ejercen una importante función de informar, educar y crear cultura y si no se desarrolla con conciencia y responsabilidad esta labor, podría estar legitimando las catástrofes sociales como la corrupción, discriminación, racismo y por supuesto la violencia hacia las mujeres. En ese sentido es fundamental que revisen sus políticas comunicacionales e incorporen el enfoque de género en sus prácticas internas, así como en los mensajes que llegan a una gran cantidad de personas de la región y el país, a través de las redes sociales. Esperemos que los medios tomen interés real por contribuir a crear una mejor sociedad con justicia de  género y sin violencia hacia las mujeres.