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Una publicación de la asociación SER

Gobierno vs. Congreso: el que pierde es el país

Foto © Luisenrrique Becerra | Noticias SER

Editorial |Noticias SER

Las declaraciones realizadas por el Presidente de la República, Martín Vizcarra, y el Presidente del Consejo de Ministros, Vicente Zeballos - mostrando su disconformidad con las recientes decisiones adoptadas por el Congreso de la República -, así como la respuesta del Presidente del Congreso, Manuel Merino - cuestionando la labor del gobierno en la lucha contra la pandemia -, han ido subiendo de tono e indican que se ha iniciado un nuevo periodo de confrontación entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. Dicho sea de paso, todo esto deja claro que ni siquiera la pandemia más grave que asola al mundo entero, es razón suficiente para que la clase política peruana asuma su rol con la responsabilidad que la situación actual merece.

Sin duda, los partidarios de ambos sectores podrán encontrar y esgrimir motivos más que suficientes para justificar sus cuestionamientos a la otra parte, bastando mencionar como botones de muestra decisiones tan arbitrarias como la exclusión de los congresistas de presentar sus declaraciones juradas de intereses, tal como le corresponde hacer a todas las autoridades y altos funcionarios del país, hasta la inacción injustificada del Ministerio de Justicia (y Derechos Humanos) para atender la grave situación carcelaria o la virtual “suspensión perfecta” en que parece encontrarse el Ministerio de Cultura.

En realidad, podríamos seguir enumerando las culpas y reproches de cada lado; sin embargo lo que queremos resaltar es que el inicio de una nueva confrontación política entre los dos poderes del Estado acabará siendo otra oportunidad perdida para el país y debilitará aún más la legitimidad de nuestro sistema democrático, el cual será sometido a pruebas cada vez más duras a medida que la salud y la economía se vuelvan más precarias con los costos en vidas humanas, pérdida de empleos, caída de ingresos y el retorno a la pobreza de cientos de miles de nuestros compatriotas.

Pero como nada de esto parece importar realmente a nuestros políticos y políticas, lo más probable es que en el transcurso de los siguientes días se sigan sucediendo las declaraciones y ataques y, salvo que surja una saludable autocrítica, más pronto que tarde volverán al vocabulario cotidiano palabras como censura, cuestión de confianza, disolución o vacancia.

En Noticias SER lamentamos que el juego basado en la confrontación y la descalificación permanente que tanto daño le hizo a nuestro sistema político en el pasado reciente, siga siendo el mecanismo preferido de nuestros políticos para relacionarse con sus oponentes de turno. Si bien este enfrentamiento acabará teniendo un ganador, este no será nuestro país, que sólo habrá perdido valioso tiempo en la lucha contra el Covid-19.