Skip to main content
Una publicación de la asociación SER
Abogada y activista feminista, especialista en género

La justicia machista dejó huir a Adriano Pozo

Hace un par de días se difundió en la prensa y en redes sociales, que la orden de captura contra Adriano Pozo, el agresor machista que intentó matar y violar a Arlette Contreras en un hotel de Ayacucho, había sido suspendida; noticia que indignó a mujeres, autoridades e instituciones, quienes se manifestaron dando a conocer su preocupación por la impunidad que significaba ese hecho; mientras tanto, el Poder Judicial se pronunció señalando que se trataba de un “error material” y que la orden de captura seguía vigente.

Arlette Contreras y su abogada Cynthia Silva, realizaron una conferencia de prensa, en la que confirmaron que la orden de captura seguía vigente y exigieron al Ministerio del Interior que realice las acciones pertinentes para que la captura de Adriano Pozo sea efectiva. Recordaron que han trascurrido más de 4 años sin lograr justicia, que se han llevado a cabo  3 juicios orales, 2 en Ayacucho y 1 en Lima, revictimizando a Arlette en procesos con ausencia de un enfoque de género, en los que incluso se ha sancionado a la abogada, como medida de amedrentamiento, produciéndose otros vicios judiciales, por lo que han anunciado que iniciarán una demanda ante instancias internacionales.

El caso de Arlette, es uno de los casos de violencia machista más emblemáticos en nuestro país, las imágenes que todas y todos pudimos ver, una y otra vez,  y que han dado la vuelta al mundo, no se nos borran de la mente y nos resulta increíble que el hombre que vimos desnudo arrastrando por los cabellos a una mujer, aún se encuentre libre y prófugo de la justicia.

Es preocupante que el Sistema de Justicia, termine siendo un agresor más contra las mujeres, ejerciendo violencia institucional, a vista y paciencia de todo el mundo, que siendo un caso representativo nos hace sentir que no hay justicia para las mujeres de nuestro país, como manifestaba Arlette

El mensaje del Poder Judicial, como representante del Estado, es gravísimo,  por un lado les dice a los agresores, que a pesar de que intenten violar o matar, no irán a la cárcel, que demorarán muchos años en sentenciarlos, que podrán estar libres a pesar de los delitos cometidos y que incluso pueden quedar en la más absoluta impunidad; y por otro lado a las mujeres nos dice públicamente que no denunciemos, que no lograremos justicia, que pondrán en duda lo que decimos y hacemos, que estamos perdiendo el tiempo, que nos resignemos, que ejercen una justicia machista y que están del lado de ellos, de los agresores.

Ahora nos preguntamos: ¿Dónde está Adriano Pozo?

Ha sido el Poder Judicial que le ha dado la oportunidad de fugarse, es culpa del Estado que este prófugo. Exigimos, por Arlette y por todas las mujeres del Perú, que sea encontrado y puesto tras las rejas.

Arlette