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Una publicación de la asociación SER
Antropóloga, docente de la UNMSM

Las Bambas: Cabos sueltos

Para quienes seguimos con atención los acontecimientos en las Bambas, es importante resaltar que hay un avance a marcha forzada de uno de los proyectos más importantes del país que ha iniciado sus operaciones, enviando su primer cargamento de cobre –10,000 toneladas a la China, que se espera que se conviertan en 300,000 toneladas[1]. Es necesario recordar que existe un conflicto social latente que se originó por las demandas sociales y ambientales que no han sido atendidas, y que las protestas en setiembre del año 2015 dejaron un saldo de tres muertos, varios heridos y procesados, aún sin resolución. Es por eso que el anuncio de la llegada del presidente Ollanta Humala para inaugurar las operaciones del mega proyecto fue ofensiva debido a la situación de tensa calma.

Es evidente en estas últimas semanas que los gestos del presidente Ollanta Humala y del Ejecutivo demuestran la insuficiente atención a los impactos ambientales y sociales del proyecto. El presidente llegó el 16 de febrero, sin previo aviso ni confirmación a la zona, ya que en su agenda oficial figuraba un viaje a Cuba. Y la visita se hizo, el mismo día que se realizaba una marcha pacífica de 100 personas en Challhuahuacho, y habiendo ocurrido la noche anterior una toma de tierras en sus antiguos predios, por alrededor de 400 comuneros en proceso de reubicación- de la comunidad de Fuerabamba-, que argumentan incumplimiento de acuerdos de indemnización. El mismo día, a unas horas del acto oficial, fueron convocadas las autoridades, alcaldes y regidores, al acto, mientras que los promotores del proyecto buscaban a último momento entre la población, a los dirigentes comunales. Así, como ya se ha señalado, no quedó claro el objetivo de la visita. Pero el presidente declaró “Que las Bambas son un motor de desarrollo no sólo para Apurímac sino para todo el país”.   

Es cierto que en las negociaciones y el seguimiento a los acuerdos sobre los proyectos de mejoras e infraestructura, un primer paso importante ha sido la aceptación de representantes del  gobierno regional, de las Municipalidades de Cotabambas y líderes de las comunidades en las zonas de impacto del proyecto en la mesa de diálogo, además de la empresa MMG, pero hay que tener en cuenta que en ello se juega el reconocimiento de la ciudadanía que implica ser parte de los distritos y las comunidades campesinas quechuas de la zona[2] y que reclaman un trato justo. Con el gesto de convocar solamente a las autoridades, se evadió de mala manera el tema social y el proyecto político futuro de la región, poniendo a unos en contra de otros. Estando ad portas del final del mandato del gobierno, aquello fue una falta grave que pone en riesgo el cumplimiento de los nuevos acuerdos establecidos en la instalación de la mesa de diálogo y de desarrollo el 28 de Febrero, en los 30 puntos priorizados en infraestructura productiva y social, agricultura; minería y ambiente, y responsabilidad social que se trabajará en cuatro temas: Medioambiente y modificatoria del Estudio de Impacto Ambiental, derechos humanos, desarrollo sostenible de la provincia de Cotabambas y responsabilidad social empresarial en el área de influencia del proyecto.

Sin embargo, el tema medioambiental y la planificación de los futuros impactos del proyecto Las Bambas y de otros proyectos grandes y medianos en la región, en proceso de expansión minera, son un tema aún pendiente. Se han priorizado sus inversiones, pero aún no se conocen alternativas para temas como el monitoreo ambiental, información sobre los costos ambientales y transparencia de los impactos de las futuras operaciones. La preocupación es latente, y urge abordar los temas ligados a las transformaciones del territorio y la ecología que aún no están en la agenda del gobierno, pero que están en el origen de los conflictos que merecen ser atendidos y no convertirse en pasivos para generar nuevos conflictos.    


[1]También se proyecta que convierta al Perú en el quinto productor de cobre del mundo.

[2]Se les atribuye la denominación de yanawaras que significa hombre vestido en negro, también se asocia con el comienzo o final de la oscuridad, o el amanecer. Como referencia el viajero Markham explica la división en seis ayllus o linajes: Los Yanawaras, los Chumpiwilkas, los Kotaneras, Kotapampas, Aymaras y los Umasuyus; de los cuales los Yanawaras ocupaban la orilla izquierda del Apurímac, los Chumpiwillkas también estaban en la orilla izquierda pero en la parte alta del valle y los Kotapampas en las montañas escarpadas al este de los Kotaneras, citado por Gutiérrez Camacho Leoncio Apurimakpa Runasimin El Habla de Apurímac. Morfología Academia de la Lengua Quechua filial Apurímac. Abancay, Apurímac 27 de Setiembre de 2006 p. 9.