Skip to main content
Una publicación de la asociación SER

Letra y Música de María Wiesse

Mucho se ha escrito y aún más se ha hablado sobre el gran pintor cajabambino José Sabogal, quien fuera el líder del indigenismo artístico en nuestro país. En su vida, que estuvo llena de polémica, un personaje principal fue María Wiesse. Ella no solo fue su esposa y compañera, sino una notable intelectual y promotora cultural, cuyas contribuciones habían caído en el olvido.

Afortunadamente, este manto de olvido ha sido develado por la sentida biografía que ha escrito su sobrino, el pintor Ricardo Wiesse, quien alterna recuerdos familiares con extractos de los muchos libros –hoy imposibles de hallar en librerías-  o artículos que Maria Wiesse publicó en la Revista Amauta. Director de dicha publicación era su gran amigo José Carlos Mariátegui, de quien fue la primera biógrafa.

En un tiempo en que las mujeres comenzaban a poner en cuestión la vida en confinamiento, ya fuera en sus casas o en los conventos, María Wiesse fue una de las primeras en asumir, desde muy joven, su vocación por las letras. Sin embargo, antes que seguir el camino de la academia, prefirió ser una autodidacta formada por la lectura y por la música clásica, de la que se convirtió en una de sus principales difusoras, a través de sus reseñas en Amauta, primero, y luego, mediante las ondas de Radio Nacional. Ciertamente, en tales emisiones incluyó también la música popular de nuestro país. 

El libro de Ricardo Wiesse nos permite conocer mejor la relación –poco entendida por sus contemporáneos- de María y José Sabogal, quien colaboró con imágenes para casi todos los libros de su esposa. Ella describía así su vínculo con el pintor: “José –como todo creador- no escapaba a esa soledad propia de las grandes almas y que parecía alejarlo de mí. Se aislaba en su meditación, en su pensamiento, en lo más hondo de su alma…Pero –después de esos momentos de soledad y de aislamiento- volvía a mí tierno y bondadoso”.

 

“Letra y música de María Wiesse”

Ricardo Wiesse

Instituto de Estudios Peruanos (IEP)

Lima, 2014, 165 págs.