Skip to main content
Una publicación de la asociación SER

Lima, la ciudad donde el embarazo adolescente crece

A pesar de que, en el Perú, las tasas de fecundidad han venido disminuyendo en los últimos años, estos cambios demográficos no han sido homogéneos ni para todos los grupos de edad ni para todos los territorios al interior del país. El embarazo adolescente[1] se ha mantenido a un nivel medio constante en los últimos 25 años, pasando de 11.4% en 1991/1992 a 13.4% en el 2017 a nivel nacional (INEI, 1993 y 2018). Sin embargo, este promedio esconde diferencias al interior del territorio. Mientras que las regiones selva y sierra, la tasa de embarazo adolescente ha venido disminuyendo en el tiempo, en toda la costa, este indicador ha venido aumentando en los últimos años.

 

Embarazo adolescente

En Lima Metropolitana y Callao el embarazo adolescente pasó de ser 4.4% en 1991 a 9.7% en el 2017. Estas cifras son particularmente alarmantes debido a varias razones: En primer lugar, existe mucha evidencia sobre los efectos negativos del embarazo temprano en el bienestar de las jóvenes y sus familias. Por un lado, están los socioeconómicos (deserción escolar, menor acceso a la educación superior, menores ingresos y estabilidad laboral en el largo plazo), debido a que se da en una etapa crucial de formación y adquisición de habilidades que luego podrían ser usadas en el mercado laboral. Además, como las madres jóvenes tienen una mayor probabilidad de ser solteras durante varios años se incrementa la dependencia del hogar hacia el salario de una sola persona contribuyendo así a la “feminización de la pobreza” y a una mayor desigualdad por género. Por otro lado, están los efectos sobre la salud de la madre y el niño: las adolescentes tienen mayores probabilidades de tener complicaciones de salud durante y luego del embarazo, índices más altos de desnutrición y mayor riesgo de morbilidad materna y morbilidad neonatal que aquellas madres adultas; mientras que los niños suelen presentar más complicaciones al nacer.

En segundo lugar, Lima Metropolitana y el Callao es la metrópoli más grande del país y cuenta con una población de 9 millones 320 mil habitantes (INEI, 2018a). Así, a pesar de que la tasa de embarazo adolescente de Lima es de 9.7% y es mucho menor que la tasa de 22,6% de la selva, en valores absolutos, existen más adolescentes y jóvenes embarazadas en Lima Metropolitana que en todas las regiones de la selva juntas. Asimismo, tiene la tasa de crecimiento de embarazo adolescente más alta del Perú (ver figura 1). En tercer lugar, debido a lo paradójico que resulta el contar con un mayor presupuesto, acceso a servicios de salud, conexión territorial, conocimiento sobre el uso de anticonceptivos modernos y una mayor capacidad en la gestión de políticas públicas y, aun así, tener una tasa de embarazo adolescente alta. Datos recientes han mostrado que la población de Lima puede ser muy vulnerable aún. Hay que recordar que, entre el 2016 y el 2017, la pobreza monetaria aumentó en 1 punto porcentual a nivel nacional, a pesar de que desde el 2004 esta había venido disminuyendo de manera sostenida. Este aumento fue mayor en las zonas urbanas y sobre todo en Lima Metropolitana, en donde el incremento interanual fue 2.3 puntos porcentuales alcanzando el 13.3% de pobreza (INEI, 2018b).

¿Qué está pasando? Un análisis espacial de puntos fríos y calientes de la maternidad adolescente con datos del SISFOH 2013 encuentra, visualmente, que usualmente los puntos fríos (acumulación de bajas tasas de maternidad adolescente) se ubican en el centro de la metrópoli, mientras que los puntos calientes (acumulación de tasas altas) se encuentran en la periferia de la ciudad, e incluso en los alrededores de los centros distritales. De esta forma la maternidad adolescente no se distribuye aleatoriamente en el espacio; al parecer existen características propias del contexto y sus dinámicas que estarían influenciando sobre la maternidad.

Embarazo adolescente

 

¿Qué hacer entonces?  En el mundo, hay dos tipos de estrategias particulares que se muestran promisorias: 1) intervenciones de tutoría: acercar a las adolescentes al cuidado de niños y niñas menores para que reducir la subestimación de tiempo que requiere el cuidado de un hijo o hija[1]; 2) intervenciones de empoderamiento en donde se busca mejorar las habilidades de negociación de las mujeres con respecto al uso de anticonceptivos frente a las preferencias de sus parejas.  Finalmente, ¿qué no debe hacerse? Hace unos meses, el congresista Edwin Donayre señalaba que un toque de queda hasta las 10 pm para los menores de edad evitaría el embarazo adolescente. La verdad es que no existe evidencia alguna que avale tal política: la abstinencia no funciona. Al contrario, la evidencia anecdótica de un colegio en SJM en donde se  eliminó por completo el embarazo adolescente[2] señala que hay que apostar por una educación sexual integral. A pesar de los obstáculos conservadores iniciales, este colegio pasó de usa tasa del 15% al 0% después de 10 años. Sin duda, aún queda mucho por aprender y por hacer.

Esta columna presenta una introducción a un análisis más detallado entre los efectos de vecindario y la maternidad adolescente en Lima Metropolitana. El avance de investigación debe publicarse en los siguientes meses.

 

Esta semana la columna de Comadres cuenta con la colaboración especial de Selene Cueva. La Plataforma Comadres es un espacio que busca posicionar el trabajo de las mujeres en el análisis de la política nacional e internacional.

Fuentes:

INEI (2018a) INEI difunde base de datos de los censos nacionales 2017 y el perfil sociodemográfico del Perú. Nota de prensa en https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/noticias/nota-de-prensa-n-155-2018-inei_1.pdf

INEI (2018b) Resultados de la Pobreza Monetaria en el Perú 2017.

INEI (1992 – 2018) Informes Anuales de Resultados de la ENDES 1991-1992 al 2017

[1] Ojo, según datos de la ENDES 2017, el 34,5% de las jóvenes sí querían ser madres al momento de quedar embarazadas.

[2] Ver: https://larepublica.pe/sociedad/751769-el-colegio-nacional-en-sjm-que-redujo-su-tasa-embarazo-adolescente-de-15-0

 

[1] Definida como la proporción de mujeres entre 15 y 19 años que son madres y/o que actualmente están embarazadas.