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Una publicación de la asociación SER
Miembro del Colectivo Cusco contra la corrupción y de Jóvenes Iberoamericanos Cusco

Los retos de Jean Paul Benavente

Este último domingo se llevó a cabo la segunda vuelta de la elección regional, y en Cusco el ganador de esta contienda fue el economista Jean Paul Benavente del partido Acción Popular, quien superó ampliamente el 50% de votos necesarios para vencer, lo que de cierta forma asegura la gobernabilidad en la región.

Cusco reafirma una vez más que existe un fuerte voto antiaprista, ya que más allá de las propuestas de gobierno, la caída de Luis Wilson, político aprista que postuló en las filas de Restauración Nacional, se agudizó gracias a la coyuntura política nacional relacionada directamente con el líder perpetuo del APRA, Alan García, quien precisamente en plena campaña electoral pidió asilo político por una supuesta persecución política, rechazada por la inmensa mayoría de peruanos y por el gobierno de Uruguay.  Pero, también fue importante la política de alianzas con algunas facciones de la izquierda cusqueña y con  diversos gremios que logró el candidato de Acción Popular.

Sin embargo, a pesar de la contundente victoria de Benavente, lo que preocupa a la ciudadanía, es la adhesión que recibió de trabajadores del gobierno regional de la gestión del señor Licona, una gestión desastrosa y nada transparente que Cusco no quiere volver a vivir. La ciudadanía también espera que no se repita en el futuro una campaña electoral plagada de difamaciones e insultos entre ambos candidatos.

Por otro lado Cusco enfrenta grandes retos en temas sociales e infraestructura, con la remodelación del hospital Antonio Lorena paralizada por actos de corrupción y la mala gestión de los gobernadores anteriores, al igual que la Vía Expresa que se encuentra en total estado de abandono. A estos problemas se suman los altos índices de desnutrición crónica, el descenso de la calidad educativa, la falta de acceso a saneamiento básico en diversas provincias de la región, el abandono de la agricultura, los altos índices de violencia hacia la mujer -segundo lugar a nivel nacional-, sin duda grandes retos a los que se enfrentará el gobernador regional electo.

Esperamos que luego de sucesivas gestiones frustrantes y plagadas de corrupción, Cusco encuentre en el período 2019-2022 el camino al desarrollo. Para ello, Jean Paul Benavente debe renunciar a cualquier interés particular y hacer una gestión transparente de la mano de la ciudadanía. Nuestra región se la merece. Ojalá las lecciones del pasado reciente hayan sido aprendidas.