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Una publicación de la asociación SER

No me digas terrorista

La Real Academia Española, RAE, define terrorista como el que practica actos de terrorismo; y define terrorismo como dominación por el terror, y sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.

Pero lo cierto es, que hablar o escribir sobre terrorismo es más complicado que eso, y hay muchas posturas también al respecto. No existe una definición exacta, y muchos no hacemos el esfuerzo por buscarla e investigar, y sólo nos limitamos a seguir lo que se dice por ahí, con datos fáciles que se dan a la ligera.

Lo único en que, tal vez, la mayoría estamos de acuerdo y conocemos es, que el terrorismo ejercido por Sendero Luminoso se valió del terror, violencia, muerte, y secuestros para controlar el país, y esto no debe repetirse por ningún motivo: no hay excusas que valgan, ni luchas por más justas que uno “crea”, si hay sangre inocente regada por ahí.

Yo no puedo hablar por todos, pero sí por mí; y siempre he rechazado todo tipo de violencia y violación de derechos, tanto míos como el de los demás. ¡Yo no soy terrorista!, y me molesta y ofende que me llamen así sólo porque recuerdo lo que vivió el país con Fujimori; pues, que esté en contra de que el fujimorismo se apodere nuevamente del país, no me hace terrorista.

No me digas terrorista por ejercer mi derecho a protestar; no me digas terrorista porque pienso diferente, y tengo memoria. Yo lucho en contra del fujimorismo y en contra de todos los políticos que nos mienten descaradamente sean de derecha o izquierda; pero no lucho a favor del terrorismo, ni mi líder es Abimael.

No me digas terrorista, ni roja, porque no simpatizo con ningún partido político; y no le creo a ninguno de los que están sentados en el Congreso, en los Ministerios, ni en Palacio de Gobierno, (y no los creo a tal punto, que nada me decepciona de ellos).

No me digas terrorista cuando soy una peruana más que está harta de que todos los políticos nos roben, mientan, y salgan libres de polvo y paja.

No me digas terrorista, porque jamás he matado, violado, ni secuestrado; y mi única arma en las calles es mi voz, y un pedazo de cartón. Y no me digas terrorista, porque en contrario a los defensores de Fujimori, no he ofendido, en redes sociales, la dignidad de los demás amparándome falsamente en la libertad de expresión. (Lea aquí en qué consiste este derecho: http://www.noticiasser.pe/11/12/2017/dakamau/vicios-de-libertad )

No me digas terrorista, porque no lo soy; y tampoco busco ser dueña de la razón. Porque aquí no hay razones ni opiniones absolutas, tampoco héroes, ni abanderados de nada. Aquí hay historia y hechos que no deben repetirse; aquí hay rostros que lloran por los que ya no están, y heridas como la Cantuta, y Barrios Altos que han sido denigradas y llamadas simples errores. Y hay una violación a la ley, por un indulto que no es posible dar en delitos de lesa humanidad.

Ojalá que, cuando todo esto pase, y veamos a nuestros queridos representantes de derecha e izquierda, bien amiguitos, nos preguntemos si valió la pena insultarnos tanto.

Nota: "Desmintiendo la teoría del héroe Alberto Fujimori". El GEIN (Grupo Especial de Inteligencia del Perú), iniciativa de Benedicto Jiménez, con la ?colaboración de Marco Miyashiro y otros policías, más el auspicio y protección ?de Agustín Mantilla, fueron quienes se dedicaron a descubrir y desmantelar Sendero. Lo que culminó con la captura de Abimael Guzmán. Y, si recordamos, se capturó a Abimael Guzmán en 1992 (segundo año, del primer período de Fujimori); pero la unidad que hizo todo esto posible, y que estableció un nuevo paradigma estratégico, fue creada antes de que Alberto Fujimori se ?hubiera presentado a las elecciones.

Además de no ser héroe, recuérdenlo cada vez que se quejen del sistema educativo, de los programas basuras, y los diarios chichas que hasta hoy tenemos.