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Una publicación de la asociación SER

A nuestra Amazonia ni el Papa la salva

Las contradicciones entre el discurso y la práctica no son algo extraño en el comportamiento de nuestra clase política, aunque cada cierto tiempo ocurre algún hecho que lleva al límite esta falta de coherencia. El último ejemplo de esta forma de actuar es la promulgación, apenas un día después de culminada la visita del Papa Francisco que tuvo como uno de sus ejes principales la defensa de los pueblos indígenas y la protección del medio ambiente, de la Ley 30723 que declara de prioridad e interés nacional la construcción de carreteras en zonas de frontera y el mantenimiento de trochas carrozables en el departamento de Ucayali.

Como ha sido advertido por distintas organizaciones indígenas e instituciones especializadas, dicha norma pone en grave riesgo la integridad de los pueblos indígenas que habitan en este territorio, en particular de los que viven en condición de aislamiento - como los Isconahua, Amahuaca y Mashco Piro, entre otros - y son por ende los más vulnerables al contacto con agentes externos; a lo que se suma la inevitable afectación de áreas naturales protegidas como los Parques Nacionales Alto Purús, Cordillera Azul y Sierra del Divisor, además de las reservas comunales Purús y el Sira y el Área de conservación regional Imiria.

Si bien la promulgación de la norma fue realizada por el Presidente del Congreso de la República, ello fue posible porque el gobierno de Pedro Pablo kuczynski no realizó ninguna observación a la misma, dejando abierta la puerta a todos aquellos sectores que ven nuestra Amazonía como un territorio que debe ser explotado sin ningún tipo de control. Al mismo tiempo, queda claro que el Ministerio de Ambiente y el Ministerio de Cultura juegan un rol cada vez más decorativo y son incapaces de hacerle frente a quienes en nombre de un supuesto desarrollo, buscan acabar con las políticas públicas de defensa de los derechos indígenas y de protección del ambiente.

En Noticias SER rechazamos la promulgación de la Ley 30723 que solo contribuirá a la depredación de nuestros bosques y a la destrucción de la vida de diversos pueblos indígenas. Y nos reafirmamos en que cualquier propuesta de conectividad en nuestra Amazonía debe garantizar el desarrollo sostenible y el respeto de los pueblos indígenas. Las carreteras no son el único camino.