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Una publicación de la asociación SER
Abogada, secretaria ejecutiva adjunta de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos

#QueSeVayanTodos

Hoy en la mañana nos enteramos que la Vicepresidenta de la República y también congresista, Mercedes Araoz - una de las más férreas opositoras al adelanto de elecciones- se va en octubre a conmemorar los 10 años del TLC, el tratado comercial que fue factor decisivo para la matanza del Baguazo. Diez años después de este crimen masivo contra la vida de 33 peruanos (policías e indígenas) aún nadie encuentra justicia, los restos del mayor Bazán no se han encontrado, los heridos siguen con secuelas graves y ningún responsable político -ministra o ministro- ha sido investigado por la Fiscalía, pero la ex ministra aprista sí va a conmemorar aquel TLC bañado en sangre.

Este sistema podrido no aguanta más. Porque no solo son estos 3 años. Son demasiado años que la misma gente ha venido lucrando a costa de la vida de millones de peruanos. Porque son muchos los responsables del Baguazo, del Andoazo, del Aymarazo, que aún pululan en el Congreso, al igual que quienes negociaron los convenios abusivos con empresas extractivas en Cusco o en Arequipa (vean nomás el actual desmadre producido por Tía María), quienes les dieron reservas de agua casi ilimitadas a agroexportadores en el desierto iqueño, quienes aprobaron una ley de cuasi esclavitud para el agro, quienes convirtieron una vía comunal en carretera nacional en Apurímac. Todos o casi todos esos personajes siguen pululando entre el Congreso y el Ejecutivo, y si no están ahí, se fueron a las empresas que favorecieron cuando eran funcionarios: la puerta giratoria en su máxima expresión.

Nuestro país ya no aguanta más esta clase política. Se acostumbraron al robo y a la coima de las constructoras; y quienes se vendían públicamente como denunciantes de la mafia de Orellana, con la otra mano recibían felices los dólares de Barata. Por eso el momento es ahora. No nos podemos contentar contemplando  como se descubren los nuevos codinomes,  ¡aunque vamos! todo el Perú ya se imagina quien es Sipán ¿no?, mientras por el otro lado se tumban lo avanzado en la lucha anticorrupción y atacan a Richard Concepción y a Domingo Pérez.

El momento de exigir que todo cambie es ahora. No hay vuelta atrás, la medida planteada por el presidente es constitucional y los plazos sí alcanzan. ¿Qué lo que venga puede que no sea mejor? Sí ¿Qué puede ser peor? Pues ese siempre es un riesgo, pero lo cierto es que no nos podemos quedar en la inercia y sumergidas en la miasma actual, tenemos que atrevernos a salir de esta. Nos debemos un país más limpio y una institucionalidad que no está pegada con babas. Por eso ¡Que se vayan todos!