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Una publicación de la asociación SER
Abogada y activista feminista, especialista en género

Salir del Retablo

Durante la última semana, más de 12 mil personas han visto “RETABLO” en diferentes ciudades del país, La película fue grabada hace 3 años en Ayacucho, ha recibido 25 premios internacionales, es una coproducción entre Perú, Alemania y Noruega, y esta totalmente filmada en quechua, siendo así ¡Cómo no verla!

RETABLO, es de esas películas que te dejan pensando días y noches, de las que recuerdas escenas e imágenes que no se te borraran de la memoria, de esas que te dejan en silencio y con un nudo en la garganta, y al mismo tiempo con ganas de gritar, de las que te hacen llorar, de esas que son inevitable analizar profundamente, de las que comienzas a buscar más información para saber detalles, de esas que comentas en tus grupos de Whatsapp, y te llevan a hacer tus post en Facebook y de las que recomiendas a toda aquella persona que aún no la ha visto.

En ese inevitable análisis y repensar la película, compuesta de múltiples elementos, veamos tres:

La típica construcción de la masculinidad, es decir, como es un macho peruano. En toda la película, se produce un conflicto en la construcción de la masculinidad, ya que tenemos a un personaje principal  que no encaja con los roles y estereotipos de ser hombre, que no juega futbol, es tímido, no habla de sexo, es apegado a su familia, es artista y es amoroso, en contraste con todos los demás personales masculinos que refuerzan un modelo violento y viril de ser hombre. Lo que lleva a una pugna ineludible.

La cultura de violación, algo así como #PerúPaísDeVioladores; las risas del publico cuando el amigo del personaje principal comienza a describir lo que sería la violación sexual contra una mujer, como si se tratará de un chiste, un hombre que le describe como hacerlo y anima a otro a cometer un delito, como si se tratara de algo normal, reforzando la cultura de violación. ¿Qué significa? Que, solo hasta abril de este año, se han registrado más de 5 mil casos de violencia sexual en el Perú, y más del 70 % de estos son contra menores de edad; según el MIMP.

Y la imperante homofobia, cuando el personaje principal descubre que el ser al que más quiere, su padre, tiene relaciones sexuales con otros hombres. Su incapacidad aprendida de no aceptarlo desde un inicio, la discriminación y el rechazo de la gente que golpea -casi hasta matar- a quien osa salir del Retablo, en una sociedad machista e intolerante que vive llena de prejuicios, que prefiere ver a quien es diferente, vivir en silencio y en la oscuridad; incluso, que quien sufre esa tortura prefiera la muerte. Solo ahí esas risas burlonas del publico, se vuelven mudas y la homofobia parece reducirse.

En el contexto social y político en el que nos encontramos, con un giro neoconservador, con manifestaciones en contra del sexo anal y del enfoque de género, es transcendente la existencia y reproducción de películas como la que comentamos, que permiten pensar, reflexionar y provocar una disputa del sentido común y sobre todo permitan salir del RETABLO de la homofobia y el machismo.

Prohibido no verla.