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Una publicación de la asociación SER

Señor Presidente, el país necesita gobierno

Foto: Presidencia de la República

Editorial | Noticias SER

Luego de la disolución del Congreso de la República decretada por el Presidente Martín Vizcarra, el gobierno no ha tenido que enfrentar el contrapeso político parlamentario ni someterse a la fiscalización de los opositores, lo que sumado a los índices de aprobación presidencial y el descalabro electoral de sus principales rivales, le ha permitido disponer de un amplio margen de actuación durante un tiempo suficiente para avanzar en la consecución de sus objetivos gubernamentales.

Si bien es necesario resaltar el respaldo político del Ejecutivo a la lucha contra la corrupción que lidera el Equipo Especial del Ministerio Público, lo cierto es que el gobierno de Vizcarra tiene poco que mostrar al país respecto de las responsabilidades que le competen. Y, por otro lado, no se puede dejar de señalar que la impericia o el descuido, por decir lo menos, sobre el rol que le toca jugar al gobierno – en particular tras lo ocurrido con el renunciante ministro de Energía y Minas y la destitución del procurador del caso Lava Jato –, pueden acabar socavando los esfuerzos que se hacen para desentrañar la trama corrupta de Odebrecht y otras empresas.

En línea con lo mencionado, es necesario que el Presidente Vizcarra entienda que un aspecto fundamental de su labor como cabeza del gobierno es rodearse de un equipo que no sólo responda a la confianza o la estima personal, sino que tenga las cualidades profesionales y éticas para liderar las políticas públicas que corresponden a cada sector. De haber seguido este criterio, se hubieran evitado episodios como los de los ministros y ministras que se vieron forzados a renunciar durante los últimos dos años, tras revelarse serios cuestionamientos a su trayectoria profesional y desempeño de la gestión pública.

En Noticias SER creemos que el gobierno no puede seguir conduciendo el país bajo la lógica del piloto automático y la inercia que caracterizan a buena parte de nuestra administración pública. Y al mismo tiempo debe explicar con transparencia y detalle la actuación de todos los funcionarios que están o estuvieron a cargo de los distintos ámbitos en los que se trata el caso Lava Jato. El apoyo y la paciencia ciudadana tienen un límite, y el respaldo de hoy puede convertirse fácilmente en el rechazo de mañana.