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Una publicación de la asociación SER

Una inaceptable dictadura parlamentaria

La reciente decisión adoptada por el Congreso de la República para modificar los alcances y parámetros de la cuestión de confianza, la censura, el nombramiento de ministros y la facultad presidencial de disolver del Poder Legislativo, constituye uno de los más graves atentados cometidos contra la vigencia del orden constitucional en nuestro país. Evidenciando su mala fe desde el inicio, los parlamentarios han recurrido a una modificación de su reglamento que no puede ser observada en lo inmediato por ninguna otra entidad, para de esa manera quebrar el equilibrio de poderes que es consustancial a un régimen democrático.

Como no podía ser de otra manera, tras esta decisión arbitraria se encuentran Fuerza Popular acompañado del Partido Aprista, que han logrado sumar el apoyo de diferentes congresistas de las demás bancadas, incluidos representantes de las dos fuerzas de izquierda: Frente Amplio y Nuevo Perú. Esto muestra con claridad que cuando se trata de proteger los intereses personales de los parlamentarios, las diferencias políticas desaparecen y no hay consideración constitucional ni democrática que valga.

Resulta lamentable observar que el autoritarismo parlamentario ejercido por Fuerza Popular se ha ido extendiendo al resto de congresistas que prefieren salvaguardar su curul y todos los beneficios inherentes al cargo, aunque para ello tengan que incurrir en un nuevo atropello de nuestra cada vez más precaria institucionalidad democrática. Ello adquiere mayor gravedad en circunstancias en que estas mismas personas se aprestan a debatir la nueva solicitud de vacancia del Presidente de la República y deben tomar una decisión que afectará profundamente nuestro sistema político.

En Noticias SER rechazamos este tipo de maniobras parlamentarias y exigimos a los partidos políticos que se dicen defensores de la democracia a deslindar claramente de estas prácticas, garantizando que sus parlamentarios realicen las acciones necesarias para evitar que se consuma un nuevo atentado contra las instituciones. De lo contrario, ya sabremos quiénes no merecen nuestro voto.