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Una publicación de la asociación SER

Ya es hora de iniciar los juicios del caso Lava Jato

Foto: Joel Alonzo

La detención del ex primer ministro y ex congresista César Villanueva, quien fue uno de los aliados más cercanos del presidente Martín Vizcarra y su principal operador político durante la primera etapa del actual gobierno, nos muestra una vez más que la corrupción no es patrimonio de un solo espectro de la clase política y que inclusive puede alcanzar a las propias entidades que luchan contra ella, como el Ministerio Público, que cuenta con profesionales valiosos que lideran las investigaciones y han logrado un gran respaldo ciudadano, aunque ello no los libra del riesgo de cooptación por parte de algunos actores políticos.

Si bien en el presente caso la maniobra ha sido advertida oportunamente y se ha logrado desbaratar el intento de Villanueva de obstaculizar la acción de la justicia, va quedando claro que nos falta un largo trecho por recorrer, y en ese camino ocurrirán tropiezos y reveses como la reciente decisión del Tribunal Constitucional de disponer la libertad de Keiko Fujimori, la anulación de la prisión preventiva de algunos árbitros investigados por haber favorecido a la empresa Odebrecht, que ha sido dispuesta por una Sala Penal del Poder Judicial, o el archivamiento de la investigación seguida contra el Fiscal Supremo Pedro Chavarry por la fallida remoción de los fiscales del equipo especial Lava Jato.

Más allá de los detalles legales y jurídicos de los casos mencionados, lo cierto es que lo ocurrido estos últimos días augura un escenario político bastante desfavorable para el gobierno nacional, en un momento en que la tendencia a la baja de la aprobación del presidente Martín Vizcarra no parece detenerse, sobre todo porque no consigue dar respuestas efectivas a las demandas de la ciudadanía; y además ahora está en la obligación de hacer un deslinde contundente con su antiguo hombre de confianza.

En Noticias SER, insistimos en señalar que la lucha anticorrupción será una larga batalla, donde los operadores de justicia estarán permanentemente bajo la amenaza y la tentación del enorme poder de quienes destruyeron la ética pública y se favorecieron con los recursos del tesoro público. Por ello, es fundamental que la ciudadanía y la opinión pública sigan vigilantes a las maniobras de los corruptos de diferentes bandos, pero también es imprescindible que el Ministerio Público proceda a realizar con prontitud las acusaciones fiscales ante el Poder Judicial por el caso LavaJato. Todo retraso en esta lucha termina siendo –como hemos visto estos días- un favor a los corruptos.