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Una publicación de la asociación SER

Chimbote: pandemia, ineficiencia y desidia

Foto: Andina

Augusto Rubio Acosta

Tras el anuncio de la extensión de la cuarentena hasta fines de junio en las regiones de alto riesgo de contagio e incidencia del Covid-19, la vida en la provincia del Santa y -en específico- en los distritos de Chimbote y Nuevo Chimbote continúa siendo gravemente afectada de múltiples formas. A la fecha, los contagiados en Áncash ascienden a 2618 casos, el número de fallecidos a 203 y el índice de letalidad (7.8%) continúa siendo elevado. En el colapsado hospital regional, principal centro de lucha contra la pandemia, los médicos decidieron dejar de recibir pacientes debido a que los ambientes de hospitalización, ventilación mecánica y hasta los pasadizos y el triaje, se encuentran totalmente copados. La crisis se agudizó en los últimos días, cuando el Gobierno Regional de Áncash (GRA) cesó en el cargo a dos directores del nosocomio de manera sucesiva (los médicos Federico Martínez y Edgar Caballero), todo ello en menos de una semana. La inclusión de la provincia del Santa en el grupo de zonas del país donde el virus y la emergencia sanitaria no han podido controlarse o ser combatidas con eficacia, son evidencia de la grave coyuntura.

Sobreutilización y bioseguridad

La Contraloría General de la República advirtió esta semana que los sistemas de información sobre el control de distribución y de tiempo de recambio de equipos de protección personal y materiales de desinfección en el hospital regional “Eleazar Guzmán Barrón”, de Nuevo Chimbote, no garantizan el registro, calidad, consolidación y envío de información del suministro de los productos, lo que puede generar pérdida de bioseguridad por sobreutilización, así como problemas relacionados a requerimientos, adquisición y stock de los mismos.

Asimismo, el nosocomio del sur no ha acreditado contar con la disponibilidad real de profesionales de la salud consignado en el Plan Regional de Reforzamiento de los Servicios de Salud y Contención del Coronavirus. El órgano de control observó también el mal funcionamiento de la Unidad de Gestión de Riesgos de Desastres, dentro de la línea de flujo de los pacientes con síntomas del virus.

Módulos sin uso

El GRA instaló en los últimos días cinco módulos con noventa camas para pacientes que necesiten oxígeno al interior del estadio Centenario. Sin embargo, el titular regional Juan Carlos Morillo explicó que “aún están gestionando la instalación de un tanque de oxígeno, para inmediatamente después ingresar a los pacientes”. Como se sabe, en la región aún no se ha adquirido el equipamiento necesario y cuyo presupuesto asciende a diez millones de soles. Una ola incontenible de críticas de la ciudadanía se cierne sobre las autoridades políticas de la provincia, quienes han sido acusados de supuestas irregularidades en las compras de implementos de seguridad, negligencia, abusos de autoridad e incapacidad para afrontar la pandemia y salvaguardar la vida y la salud de la población de manera eficiente.

Sin mascarillas ni equipos

En el distrito del sur, por ejemplo, trescientos obreros de limpieza pública, vigilancia y parques y jardines, paralizaron sus labores esta semana y denunciaron ante el Ministerio Público, Sunafil y Defensoría del Pueblo que las condiciones en que trabajan no son las adecuadas por carecer de equipos de protección personal que asegure la bioseguridad del caso. Tras la constatación del hecho por la Sunafil, los trabajadores exigieron justicia y respeto a sus vidas. Hechos similares se han registrado en otros municipios e instancias gubernamentales de esta parte de Áncash.

Vuelven comedores

Según la Municipalidad Provincial del Santa, 137 comedores populares abrirían sus puertas en junio luego que el Ministerio de Inclusión y Desarrollo Social aprobara los lineamientos sanitarios que impidan la propagación del virus. Casi siete mil pobres y pobres extremos de la provincia serán beneficiados en Santa, Moro, Macate, Samanco, Jimbe, Chimbote y Nuevo Chimbote, en el marco de una situación donde muchas juntas directivas de los barrios más humildes, se han visto en la necesidad de organizarse para preparar almuerzos destinados a los adultos mayores, personas con discapacidad, madres solteras con niños y vecinos que viven del reciclaje, acto voluntario que -sin embargo- se ve menoscabado por la inexistencia de más recursos económicos que financien la ayuda solidaria.

Mercados, policías, pescadores

Después de efectuarse las pruebas de rigor, dieciocho comerciantes del mercado Buenos Aires dieron positivo al Covid-19 en la víspera. De igual forma, al menos medio centenar de efectivos policiales estarían contagiados de coronavirus sólo en la franja costera de Áncash; ayer se reportó el contagio de cuatro efectivos más que laboran en la comisaría 21 de Abril.

Por su parte, los pescadores de Chimbote cuestionaron duramente, mediante un dramático vídeo del secretario general del sindicato “José Olaya Balandra”, el incumplimiento de protocolos en la primera temporada de pesca de anchoveta iniciada el 13 de mayo y el abandono económico y moral de que son víctimas los hombres de mar de parte del Estado. “Se fijan en levantar la economía del Perú a costa de nuestras vidas (…). Señora ministra de Producción, estoy viviendo en carne propia las acciones que han tomado. Ustedes sólo vieron el dinero, la economía del país a costa de nuestras vidas, espero que recaiga esto a su conciencia”, declaró Hesler Meléndez, en un post que es viral en las redes sociales.

Pruebas rápidas, cifras y transportes

Mientras un primer paquete de 7,575 pruebas rápidas llegó esta semana a los almacenes de la Dirección Regional de Salud (Diresa), junto a equipos de protección personal que serán distribuidos en hospitales y redes de salud de la región, las cifras de contagiados crecieron considerablemente en los últimos días.

Chimbote y Nuevo Chimbote continúan encabezando la tabla de contagios con 1,134 y 457 casos de covid-19 positivos, respectivamente. La ciudad de Huaráz, en la sierra ancashina, registra 274 casos confirmados a la fecha; mientras Santa, pequeña localidad rural donde al inicio de la pandemia se registró una explosión de casos positivos, registra 155 contagiados.

Tras la suspensión del servicio de transporte público de taxis y colectivos el pasado 11 de mayo, en previsión de la proliferación de más casos de coronavirus, la comuna dejó únicamente en circulación micros, combis, custers y minivan. En los próximos días se espera la incorporación de protocolos de seguridad en los automóviles que brindan servicio público, así como en vehículos mayores. La inexistencia, por más de treinta años, de un adecuado servicio de buses de transporte público de pasajeros que una el puerto de Chimbote con los distritos que lo rodean es un clamor de la población que el municipio provincial prometió solucionar apenas asumió la nueva gestión al cargo. Las mafias en el sector transporte han determinado por décadas que en esta ciudad sólo existan líneas de colectivos que cobran precios exorbitantes para la pequeña ruta que cubren.