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Una publicación de la asociación SER

La cuarentena en Lima de los niños con plomo de Cerro de Pasco

Foto © Luisenrrique Becerra | Noticias SER

Luisenrrique Becerra Velarde

5 familias llegaron a Lima desde Cerro de Pasco el pasado 11 de febrero del 2020 para reclamar la atención médica de sus hijos que albergan en su organismo metales pesados nocivos para la salud. Días después se instalaron frente al Ministerio de Salud para exigir una respuesta, viéndose obligados a realizar un plantón el martes 10 de marzo en la pista frente a la entrada de la institución. Sin embargo, su lucha se vio interrumpida por la declaratoria de estado de emergencia por Covid-19 decretada el domingo 15 de marzo, razón por la cual ellos no pudieron volver a Cerro de Pasco. Noticias SER conversó con 3 familias afectadas sobre los avances y acciones inmediatas que ha tomado el Estado peruano frente a sus exigencias.

Esmeralda

Martín y Carmen luchan hace años por la vida de su hija Esmeralda (11)  que fue desahuciada innumerables veces por el sistema de salud peruano. Lo único que podía salvarla era un trasplante de médula que después de mucha insistencia pudo realizarse en el Hospital Universitario Austral de Buenos Aires – Argentina a fines de 2018, una experiencia que duró 6 meses hasta mediados de mayo del 2019. Ahora Carmen y Martín deben controlar la cicatrización de la pierna izquierda de Esmeralda, donde tuvo un brote alérgico que le infectó un sector de piel cercano a la rodilla. Ella se encuentra en constante riesgo ya que luego del trasplante de médula, los médicos estuvieron a punto de amputarle la pierna.

Martín y Carmen cuentan con la insulina (que controla el azúcar y permite la cicatrización), las agujas para aplicarla y los demás medicamentos que debe tomar Esmeralda para mantenerse estable durante la cuarentena; pero tendrán que salir estos días para abastecerse. Ellos pertenecen al sistema de Essalud, porque Carmen era profesora y Martín trabajaba en el sector construcción en Cerro de Pasco.

Tienen un documento firmado el 13 de marzo con Essalud, donde les autorizan a viajar al Hospital Universitario Austral de Buenos Aires donde evaluarán el trasplante de medula ósea al que se sometió Esmeralda y también le realizarán una evaluación para un tratamiento de desintoxicación por metales pesados. Carmen viajará con Esmeralda con financiamiento del Estado peruano y Martín planea viajar por su cuenta para encontrarse con ellas en Argentina.

Ni Martin Ni su esposa Carmen han recibido el bono de 380 soles.

Shirley y sus hermanos

En la familia de Marcos y Vilma, una de sus cinco hijos se llama Shirley (13) y lucha  contra la leucemia desde los 10 años. Ella adquirió este cáncer por los más de 12 metales pesados que alberga en la sangre. En el Perú no podían hacerle un tratamiento que tenga resultados positivos y no la debilite, ya que las quimioterapias matarían sus defensas. Los mismos médicos le confesaron al padre de Shirley que muy pocos niños sobrevivían y que para la tercera quimioterapia ella no soportaría más. “Yo he vivido en el hospital y cuántos niños he visto morir por quimioterapias; no todos los niños reaccionan igual pero esta se aplica de manera desproporcionada” señala Marcos.

Ahora Shirley debe tomar pastillas todos los días para controlar las consecuencias físicas de la leucemia. El primer día de la declaratoria de emergencia su padre obtuvo medicamentos para un mes. Los hermanos de Shirley también están contaminados con metales pesados, y presentan sangrado nasal, adormecimiento muscular y cansancio. Dos de sus 4 hermanos deben viajar con ella a una evaluación en Argentina, acompañados de sus dos padres. Cuentan con un documento firmado el 11 de marzo con el SIS para viajar al Hospital Universitario Austral de Buenos Aires hasta el 30 de Mayo.

Pertenecen al Seguro Integral de Salud-SIS por ser considerados de extrema pobreza. Sin embargo; ni Marcos ni su esposa Vilma recibieron el bono de 380 soles.

Jhan 

Irma estudió educación inicial y sólo le falta sustentar su tesis. Ella empezó a atender la salud de su hijo Jhan desde el 2012, cuando él tenía 6 años, y tuvo que abandonar sus prácticas de auxiliar en un nido para viajar regularmente desde Cerro de Pasco hasta el Instituto Nacional de Salud del niño de San Borja. Jhan empezó a presentar sangrado nasal, dolor de las articulaciones y déficit de atención. A pesar de que los tratamientos no daban resultado, ni los médicos de Cerro de Pasco ni los de Lima le decían a Irma que su hijo podía estar contaminado con metales pesados, que no existía un tratamiento en el país y que tenía que conformarse con que le cautericen el interior de las fosas nasales para detener el sangrado de Jhan. Los médicos argumentaban una anemia que no curaba y decían que: “tal vez el niño se rascaba fuerte la nariz y por eso sangraba”. Los exámenes médicos arrojaron que Jhan tiene artritis juvenil.

Hace dos meses que Jhan no toma los medicamentos que le calman el dolor de cabeza y articulaciones  porque no le son otorgados en el Instituto Nacional de Salud del niño de San Borja ni en postas cercanas. La única posibilidad sería comprarlos, pero ello significa una inversión de 8 soles al día, dinero que Irma prefiere usar para comprar alimentos, pagar los pasajes al hospital y afrontar cualquier emergencia.

Hace tiempo a Jhan le han aparecido protuberancias en el cuero cabelludo y dentro de la boca. En un inicio los médicos le decían a Irma que eran verrugas, pero ahora sospechan que se trata de un cáncer.

Irma tiene un documento firmado el 11 de marzo con el SIS para viajar junto a su hijo al Hospital Universitario Austral de Buenos Aires hasta el 15 de abril. Pero ahora hay mucha incertidumbre con respecto a la posibilidad de viajar por el estado emergencia sanitaria que existe en el mundo.

Irma y su hijo Jhan pertenecen al SIS por ser considerados de extrema pobreza. Irma sí recibió el bono de 380 soles ofrecido por el Estado peruano para afrontar la cuarentena por el Covid-19.

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