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Una publicación de la asociación SER
Productor audiovisual, Magister en Comunicación y Sociedad con mención en políticas públicas para internet.

Los gobiernos contra los ciudadanos: el caso WikiLeaks.

El que controla
El que domina
…….
Y la gente sigue desinformada
Una noticia mal contada
Es un asalto a mano armada

“Multiviral” Calle 13 http://bit.ly/2YbNIao

 

En 1980 la UNESCO publicó bajo el nombre Un solo mundo, voces múltiples. Comunicación e información en nuestro tiempo, más conocido como Informe MacBride, como resultado de una Conferencia celebrada en Nairobi en noviembre de 1976, dirigida por el ex ministro de Relaciones Exteriores de Irlanda Sean MacBride, cofundador y presidente de Amnistía Internacional, premiado con el Nobel y el Lenin de la Paz, en 1974 y 1977. El informe apareció en el contexto de la Guerra Fría y en el momento de mayor expansión del  Movimiento de Países No Alineados que buscaban conservar una posición neutral y no aliarse a ninguna de las superpotencias, sea los Estados Unidos o la Unión Soviética.

El informe MacBride, planteaba la necesidad de promover una comunicación más democrática con  “derechos específicos como el derecho a ser informado, el derecho a informar, el derecho a la privacidad, el derecho a participar en la comunicación pública, todos elementos de un nuevo concepto, el derecho a comunicar”, como parte de un Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación. Sin embargo el informe fue calificado contrario al “libre flujo” de la información por los Estados Unidos y el Comité Mundial por la Libertad de Prensa (World Press Freedom Committee  - WPFC) y los medios de comunicación privados, que cuestionaban a los países no desarrollados por buscar suprimir la libertad de prensa e imponer el control gubernamental de los medios(UNESCO 2008:13).

Con la creciente importancia del internet, y cuando la propuesta de Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación, se había olvidado  la Organización de las Naciones Unidas (ONU) convoca a la realización de las Cumbres de la Sociedad de la Información  (CMSI): Ginebra (2003) y Túnez (2005), a cargo de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el organismo intergubernamental más antiguo, creado en 1865 para regular los primeros sistemas telegráficos, y que en 1947 se convierte en el organismo de Naciones Unidas especializado en regular las telecomunicaciones entre los gobiernos y las empresas operadoras. Debido a que no cuenta con la representación de los ciudadanos, y por su carácter técnico, su visión es más cercana a los sectores empresariales e industriales.

En los documentos oficiales de la CMSI el objetivo principal es evitar la brecha digital en el acceso a las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), y no aparecen referencias a la comunicación, el derecho humano a la comunicación o el acceso a la información, demandas de las organizaciones civiles que cuestionan las inequidades de la globalización. Así, con el propósito de cerrar la brecha digital se han comprometido empresas como Facebook o Google, con el objetivo de ampliar su mercado, sin tomar en cuenta las necesidades de los habitantes de los lugares que actualmente no acceden a internet.

Martin Hilbert, especialista en Big Data, nos recuerda que “Facebook y Google son la máquina capitalista más feroz del mundo[1] y advierte que sus ingresos dependen en 100% de ingresos comerciales y de marketing, hecho que cuestiona los ideales primigenios de aquellos jóvenes que crearon Google en 1998 y Facebook en 2004, con “una visión casi socialista de que la información tenía que ser gratis para todo el mundo” sin embargo “hicieron un trato faustiano” con el diablo de la publicidad con la que se financian en un  100%, y que todos pagamos con la exposición de nuestros datos personales. Hilbert nos dice que  “Hay que asumir que pagamos con nuestra privacidad, pero debemos entender que nuestra comunicación esta distorsionada por intereses comerciales"[2], asimismo señala la forma como Estados Unidos ha abandonado la neutralidad de la red.

Julián Assange y WikiLeaks

Julián Assange con Wikileaks hace posible distribuir documentos clasificados de los gobiernos, brindando anonimato a las fuentes, con esto, según sus declaraciones en 2006 buscaba convertirse en la “inteligencia de la gente…. una agencia de inteligencia democrática de código abierto. . . . Que no sería animada por intereses comerciales o nacionales.. sino por la verdad y la libertad de información” (Citado en Nosomi 2018:46), de modo que se pueda conocer que están haciendo los gobiernos y algunas corporaciones como Google o Facebook que se han convertido en super-estados digitales, que representan al 1% de los poderosos. En otra entrevista (2017), Assange advierte cómo controlan y vigilan a los ciudadanos, limitando enormemente el poder de los estados,  además señala que representan una mayor amenaza al recurrir al uso de la inteligencia artificial. Al respecto Yuval Noah Harari en “21 lecciones para el siglo XXI” (2018) señala que lo que antes era una desventaja para los regímenes autoritarios del siglo XX, ahora podría ser una ventaja decisiva, ya que con el control absoluto sobre sus ciudadanos hoy “el régimen  no solo sabrá exactamente cómo sentimos: podrá hacer que sintamos lo que quiera”. Assange en este contexto concluye que “Internet es una amenaza para la civilización humana”[3].

Julían Assange fue galardonado con premios importantes como el Premio San Adams en 2010, que premia la “integridad y la ética” y se dice que busca “iluminar las esquinas”, entregado por la Asociación para la Integridad en la Inteligencia Sam Adams, conformada por un grupo de oficiales retirados de la CIA. El nombre se refiere Sam A. Adams, un oficial de la CIA que durante la Guerra de Vietnam reveló malas prácticas relativas a la subestimación del número de tropas de Vietcong con fines políticos. En el año 2013 el mismo premio fue entregado a Edward Snowden, que probó  la existencia de un programa de vigilancia masiva  de la Agencia de Seguridad Nacional (SNA) de los Estados Unidos como parte de la “Ley Patriota” que busca combatir el terrorismo luego de los atentados del 11 de setiembre de 2001. En 2014 el premio fue entregado a Chelsea Elizabeth Manning (anteriormente Bradley Edward Manning) un exsoldado transgénero y analista de inteligencia del ejército de los Estados Unidos, que filtró y publicó en WikiLeaks miles de documentos clasificados de la guerra de Afganistán e Irak, que incluía cables diplomáticos de diversas embajadas estadounidenses y el video Collateral Murder (asesinato colateral).

Nozomi Hayase, “historiadora en la era digital" subraya en su libro “WikiLeaks, the Global Fourth Estate History Is Happening” (2018), que “El dominio sin fronteras de Internet abrió un nuevo horizonte dentro de las sociedades que durante décadas se han regido por las leyes y fronteras nacionales”; Con WikiLeaks y Julian Assange se ha puesto en evidencia que existe una guerra entre algunas corporaciones y gobiernos que vigilan todo lo que hacemos en el mundo digital. Las revelaciones de documentos de WikiLeaks exponen la corrupción de instituciones y gobiernos a escala global.  En buena medida es por estas razones que en el 2011, la revista Time reconoció a Assange como una de las 100 personas más influyentes del planeta, y a través de él, a Wikileaks.

Hayase señala que “La democracia se ha convertido en una fachada, una versión corporativa del libre mercado con el derecho de elegir y consumir productos manufacturados” (Hayase 2018:47) en la que los ciudadanos somos meros consumidores, y  donde nuestra libertad se reduce a comprar productos que no necesitamos, o para elegir a qué partido corporativo votar, y concluye que “La política, las leyes y la idea de justicia se han vuelto abstractas para la mayoría de las personas” (Hayase 2018:47). Sobre los Estado Unidos señala que la democracia representativa bipartidista está en crisis, y se ha convertido en “una especie de espectáculo comercial patrocinado por corporaciones” en la que el mensaje para los ciudadanos es "No eres lo suficientemente capaz, así que jugaremos para ti".

Julian Assange en "Conspiración como gobierno"[4] (2006) identifica a los regímenes autoritarios como redes de  patrocinio de las élites políticas, y explica la manera en que mantienen su poder mediante el uso del secreto, la restricción y el control de la comunicación e información nacional y global. Raffi Khatchadourian redactor del The New Yorker, explicaba el 2010, que según Assange “la lucha humana definitoria no es entre la izquierda contra la derecha, o la fe contra razón sino entre los individuos versus las instituciones”. Hayase manifiesta que con WikiLeaks se abrió la posibilidad que gente común pueda ingresar a participar en la cancha donde juegan los medios y la política e incluso cambiar sus resultados, es decir “Revelaron el juego real que aún no se ha jugado, la batalla por la democracia entre mega corporaciones y ciudadanos unidos en todo el mundo” (Hayase 2018:18).

Martín Hilbert señala que mientras el NSA (Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU.) contrata 40 mil matemáticos, y Silicon Valley emplea decenas de  miles de programadores para vender comerciales, en el mundo no hay un equipo de programadores que procesen información, comunicación ni Big Data para favorecer a la democracia. Y que por tanto cuando personas como Putin o Trump “dicen mentiras, no son mentiras, son señales de poder[5] .

Por su parte, Noan Chomsky plantea el “problema de Orwell” y lo define como la capacidad de los sistemas totalitarios para inculcar creencias que son firmemente sostenidas y muy difundidas, aunque carecen por completo de fundamento y a menudo contrarían francamente los hechos obvios del mundo circundante (Gogswell y Gordon 2003: 38). George Orwell seudónimo de Eric Arthur Blair (1903-1950) creo un marco de análisis de la propaganda política y en su novela 1984, publicada en 1949 pintó un mundo en el cual tres grandes superpotencias mantenían una guerra continua cambiando periódicamente de enemigo, donde se emplea frases como el “delito de pensar” y la “policía del pensamiento”. En la novela Winston, el protagonista, trabaja en el Ministerio de la Verdad “expurgando” las noticias y alterando día a día los documentos públicos de acuerdo a los fines perseguidos por los gobernantes. Chomsky y Orwell coinciden en cómo el “doblepensar” y el “doblehablar” aluden al empleo de las palabras que significan lo opuesto. Así Chomsky señala como aparece como muletilla “democracia”, “capitalismo”, “libertad de palabra” e “igualdad” sin embargo rara vez se plantea un debate sobre lo que verdaderamente significan estas palabras, y ocurre que por ejemplo para referirse a la invasión de otro país se hablará de “pacificación” (Chomsky 2008:42). Chomsky señala que los medios de comunicación en una democracia real deben cumplir con dos condiciones: informar de modo integral, ecuánime e imparcial y ser guardianes del pueblo contra los abusos del poder (Gogswell y Gordon 2003: 71). Chomsky entrevistado después de la detención de Julian Assange señala que “WikiLeaks estaba produciendo cosas que la gente debería saber acerca de los que están en el poder[6].

Slavoj Žižek autor de “El sublime objeto de la ideología” publicado en 1989, cuando se esperaba el fin de la historia y de las ideologías, y donde expone la ideología mediante la frase “Ellos lo saben, pero lo hacen” manifiesta que “Toda nuestra vida, actualmente, está de alguna manera regulada a través de los medios digitales[7]. Entrevistado luego de ser detenido, Assange señaló cómo los medios lo han pintado de “arrogante”, “paranoico” e incluso como un violador, “a pesar de que las autoridades suecas retiraron todos los cargos en su contra en 2017”, y recordó que WikiLeaks con anticipación aseguró que es víctima de “un esfuerzo sofisticado para deshumanizarlo, deslegitimizarlo y encarcelarlo”. Es frecuente cómo ahora en este tipo de circunstancias se condena al mensajero para acallar el mensaje. Sobre la importancia de WikiLeaks señala que “Entonces, es absolutamente crucial saber quién controla estos medios digitales. Esta es la mayor amenaza para nuestra libertad. ..No es como los viejos tiempos del estado policial, donde miras a un lado y ves a un hombre siguiéndote. Te sientes totalmente libre, pero todos tus movimientos están registrados y estás sutilmente manipulado”, Žižek concluye que “Julian vive en nosotros. A través de nosotros. Y está peleando por nosotros. Así que: todos ustedes son culpables si no hacen nada. Él no solo es uno de los pocos, auténticos, héroes de nuestro tiempo. Él también nos ha enseñado a todos nosotros cómo es posible ser un héroe hoy.

Rene Pérez de Calle 13, luego de ser detenido Assange en su cuenta de Twitter señaló que: “Assange arriesgó su vida para destapar la realidad sucia que ocultan nuestros gobiernos. Su arresto es un atropello a la libertad de prensa y de expresión. Aquel que defienda este arresto, tiene algo que esconder o le interesa vivir en una burbuja rodeado de la mentira mediática”.

Julian Assange y WikeLeaks nos plantean por una parte la utopía de internet como espacio de libertad, o por otra parte la distopia de internet como espacio ocupado por el ojo vigilante del gran hermano, que ya Orwell lo había descrito en 1984[8]. Asimismo WikiLeaks pone en agenda los límites de la democracia, la relación de los ciudadanos, los gobiernos y los medios de comunicación.

The Courage Foundation, advierte que el procesamiento de Assange por parte de la administración Trump, debería unir a todas las organizaciones de derechos humanos, a las Naciones Unidas para oponerse a la extradición de Assange, dado que los afecta y amenaza la libertad de prensa y expresión.

Antonio Martínez Velázquez, recuerda como los  Estados Unidos para detener a Edwar Snowden, le revocó su pasaporte cuando se encontraba en  Hong Kong,, y lo dejó “sin Estado” situación que muestraun síntoma de la época en que internet nos ha puesto: una especie de conciencia colectiva alejada de nuestras identidades nacionales[9], en la que dado que el gobierno no confía en los ciudadanos (y los espía) se pregunta ¿por qué confiar en el gobierno?  Y recoge las ideas de Julián Assange que las  tres características del mejor futuro posible en este contexto son: la autodeterminación, la diversidad y las redes de autodeterminación.

La detención de Julian Assange, plantea cuestiones fundamentales para el bienestar general como los derechos humanos, la libertad de prensa y de expresión, el poder de las corporaciones de alcance global, la corrupción, los límites de la democracia y el rol del control de internet en la democracia y la geopolítica de los países.

 

Julián Assange

 

Bibliografía

COGSWELL David y GORDON Paul. 2003. Chomsky para principiantes. Era Naciente. Buenos Aires. Argentina.

HARARI Yuval Noah. 2018. 21 lecciones para el siglo XXI. Debate. Lima Perú.

HAYASE Nozomi. 2018. WikiLeaks, the Global Fourth Estate: History Is Happening.

UNESCO. 2008. Etapas hacia las Sociedades del Conocimiento. Inter Press Service. Montevideo, Uruguay.

 

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[1]  https://www.fayerwayer.com/2019/01/martin-hilbert-algoritmo/

[2]  http://comunicaciones.uc.cl/martin-hilbert-guru-del-big-data-pagamos-con-nuestra-privacidad-pero-debemos-entender-que-nuestra-comunicacion-esta-distorsionada-por-intereses-comerciales/

[3]  https://gatopardo.com/reportajes/julian-assange-el-criptopunk-que-mira-hacia-latinoamerica/

[4]  http://web.archive.org/web/20070129125831/http:/iq.org/conspiracies.pdf

[5]  http://www.theclinic.cl/2018/04/18/martin-hilbert-escandalo-facebook-estamos-atacando-los-sintomas-no-la-enfermedad/

[6]  https://www.democracynow.org/2019/4/12/chomsky_arrest_of_assange_is_scandalous

[7]  http://culto.latercera.com/2019/04/16/zizek-assange-ser-un-heroe-hoy/

[8]  https://www.youtube.com/watch?v=TOmGg72_Vds

[9]  https://gatopardo.com/reportajes/julian-assange-el-criptopunk-que-mira-hacia-latinoamerica/).