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Una publicación de la asociación SER

Los nueve feminicidios que han conmocionado a Puno

La región Puno se ha visto conmocionada por los nueve feminicidios cometidos desde el inicio del presente año, cifra que ya ha superado los 7 casos ocurridos el año 2018, en tan solo 6 meses. La mayoría de los crímenes han sido cometidos en la ciudad de Juliaca, capital de la provincia de San Román.

Primer caso: Magdalena Suaña Mamani (29 años)

Fue asesinada en la ciudad de Juliaca en enero de este año.  Magdalena se resistió a ser violada por su pareja Luis Antonio Chambilla Oquendo (24) quien confesó el crimen indicando que golpeó a la víctima con un pedazo de concreto, repetidas veces en la cabeza. A la fecha cumple prisión preventiva de nueve meses de acuerdo al mandato del juez.

Segundo caso: Cristina Lanudo Morocco (31 años)

La víctima apareció muerta el 20 de enero en un riachuelo seco en el distrito de Ajoyani. Cristina postuló a una regiduría de Carabaya en los últimos comicios, y fue reportada desaparecida por sus familiares el 31 de diciembre del 2018, cuando partió desde el distrito de Corani a la ciudad de Juliaca para pasar el año nuevo junto a sus familiares. El caso está en investigación y según el CEM Puno aun no se ha capturado a Fredy Huisa, quien es sindicado como el autor del crimen.

Tercer caso: Sandra Lander Larico (33 años)

El cuerpo de Sandra fue hallado en las aguas del río Uma Jalanta del centro poblado Queñuani en la provincia de Yunguyo. Su asesinato  deja en la orfandad a sus dos hijos menores de edad. Lo que llama la atención en este caso es que la denuncia de la desaparición la puso su esposo, Walter Flores quien es sindicado como el autor del crimen. 

Cuarto  caso: Diana Quispe Choquecamani (27 años)

El macabro hallazgo de sus restos se produjo en el distrito de Santa Rosa (Melgar). Diana, natural de Macari, había desaparecido el 15 de marzo cuando llevaba ganado a un corral. Sus restos fueron hallados dispersos en la falda del cerro Cóndor Sayani Panchocca. Wilfredo Rodríguez Quispe confesó a las autoridades que descuartizó a Dina Quispe y cocinó algunos restos,  y actualmente cumple prisión preventiva. Este caso el agresor confesó que odiaba a las mujeres y que era el tercer asesinato que cometía.

Quinto Caso: C.C.L. (1 año y 10 meses)

El primer caso de una menor de edad se dió en Pichacani (Puno). La niña fue ultrajada y luego asesinada, encontrandose su cuerpo sin vida en la calle. Hasta la fecha no ha sido capturado el responsable del crimen. La madre de la bebé, Silvia López, contó que su hija se perdió cuando estaba jugando con sus hermanitos frente a su vivienda.

Sexto caso: Alicia Callo Ruelas (21 años)

Encontrada sin vida en la habitación 201 del Hotel Bambu de Juliaca, con signos de haber sido violada y estrangulada. El cadáver yacía sobre la cama y cubierto con una frazada Uno de los sospechosos identificado como Edwin Choque Vargas (23) aún no ha sido encontrado, a pesar que la policía continua en su búsqueda.

Séptimo caso: Jhomara Cruz (22 años)

El lunes 10 de junio fue encontrado  dentro de un saco, el cuerpo de la joven madre y estudiante, Jhomara Erika Cruz Mayta. Ella había sido reportada como desaparecida en la ciudad de Juliaca desde el 20 de mayo. La policía detuvo a Rubén Calsín Roque (19) en cuya vivienda se hallaron los zapatos de la víctima. Ante la evidencia este confesó el crimen.

Octavo caso: Karen M. Ch. (15 años)

El viernes 14 de junio fue encontrado el cuerpo desnudo de la escolar con evidentes signos de haber sido ultrajada; los autores del crimen le habrían destrozado la cabeza con una roca que dejaron al lado del cadaver. Dias despúes el Juzgado de Yunguyo dictó prisión preventiva de nueve meses contra los implicados del crimen: Paul Eduardo Condori Gallegos (confeso asesino), Dilmer Usedo Usedo y Jesás Calisaya Vásquez.

Noveno caso: J.C.B.P. (5 años)

Una niña es la última víctima de los feminicidas. Ella se encontraba al cuidado de su abuela. La Policía detuvo a Raúl Elmer Cari Canaza, de 26 años, acusado de violar sexualmente y asesinar a la  niña al interior de una vivienda ubicada en el jirón Alberto Cuentas, en la urbanización 3 de Octubre, en la periferia de la ciudad de Juliaca.