Skip to main content
Una publicación de la asociación SER
Doctor en Ciencia Social por El Colegio de México. Profesor y Coordinador de la Maestría de Sociologìa Unidad de Posgrado de Ciencias Sociales

Cáceres, prefecto del Cusco

El historiador Rodolfo Castro Lizarbe ha publicado recientemente el libro Cáceres, Prefecto del Cuzco. Documentos inéditos (1877-1878),[1] que es una valiosa recopilación de 60 documentos inéditos de cuando el héroe ejerció dicho cargo, y que se encuentran en el Registro Oficial del Cusco. Las fechas (exactamente desde el 21 de noviembre de 1877 hasta abril de 1878) revelan que se trata de poco más de un año antes de que estallara la Guerra del Pacífico, en 1879.

En el “Estudio preliminar”, Castro Lizarbe contextualiza la gestión de Cáceres llamando la atención en lo que denomina “la preparación política del Héroe de La Breña”, un aspecto de su vida que no ha sido tomado en cuenta, por la grandeza de su participación como defensor del territorio peruano contra el invasor chileno.

Aun cuando llegó a la Prefectura del Cusco de manera inesperada, pues el titular se encontraba de licencia y quien lo debía suceder no pudo viajar hasta el lugar, los documentos nos revelan a un Cáceres preocupado por distintos temas, como el abuso de los indios. En diferentes comunicaciones descubrimos a un Cáceres atento a los vejámenes a los que eran sometidos los campesinos indígenas, a quienes consideraba parte integrante de la nacionalidad, en posición opuesta a la de los gamonales, que los trataban con impiedad. Como le escribe al sub-prefecto de Quispicanchis: “Los indígenas no forman una fracción distinta de la familia peruana: raza que por lo mismo de encontrarse en el estado de abyección a que inhumanamente se le sujeta, reclama una preferente protección de parte de esas autoridades que ha recibido la misión de prestarle todo el auxilio, para que salga del estado de ignorancia y miseria a que se halla reducida”.

Cáceres combatió el servicio personal, las flagelaciones, los encarcelamientos y maltratos, el robo de los ganados de los campesinos y otros abusos, todo lo cual calificaba de “detestable conducta abusiva”. Y así como denunciaba a los hacendados, igual lo hacía con las autoridades políticas y eclesiásticas que aprovechaban de su poder para someter al indio. Se trata de una descripción descarnada de la situación del habitante andino que, en las décadas posteriores, daría paso al movimiento pro-indígena que coparía las discusiones sobre la nacionalidad.

Hubo otros temas de interés de Cáceres, como el educativo, la defensa del orden constitucional, el debido seguimiento de las estadísticas y el orden público. En términos generales, nos ofrece un panorama sobre los conflictos sociales del Cusco de fines del siglo XIX, un departamento en el que actuaban sin control los “señores de horca y cuchillo”; el gamonalismo en su expresión más pura.

Poco tiempo estuvo Cáceres como Prefecto del Cusco (cinco meses, apenas), pero a despecho de ello, dejó estampada en su breve gestión una especial sensibilidad frente a los temas de la vida pública. Poco después estaría al mando de responsabilidades mayores, que lo encumbrarían como uno de los símbolos más importantes de la defensa nacional.

Muy bueno el trabajo realizado por Rodolfo Castro, que merece ser difundido para que se conozca otra faceta del Mariscal Cáceres.


[1]Orden de la Legión Mariscal Cáceres, Lima, 2014. Con Presentación de Pablo Correa Falen (Presidente Nacional de la Orden de la Legión Mariscal Cáceres), y Prólogo de Máximo San Román Cáceres. En la parte final se incluye un breve texto de Cáceres acerca del Mariscal Miguel San Román, a quien admiraba.