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Una publicación de la asociación SER
Gestora cultural. Asociada de Transparencia.

Cajamarca: Después del canon minero

Foto:  © Luisenrrique Becerra / Noticias SER

El pasado lunes 25 de noviembre, la plataforma Gobierna – Observatorio de Vigilancia Ciudadana, publicó una píldora informativa que daba cuenta de la evolución de las transferencias por canon minero vs el presupuesto institucional de apertura (PIA) en Cajamarca desde el año 2011 al 2019.

Cajamarca ha sido una de las regiones que más se ha beneficiado del canon minero, sobre todo durante el período del “boom de los precios de los minerales”. Sólo entre el 2004 - 2013 la Municipalidad Provincial de Cajamarca recibió por este concepto más de 500 millones de soles. Por su parte, en una investigación realizada también por Gobierna en el 2018, se concluyó que el monto transferido por canon minero al Gobierno Regional y gobiernos locales del departamento de Cajamarca sumó un total de más de 2,000 millones de soles entre los años 2010 - 2017. Queda claro, entonces, que durante un largo período de tiempo el presupuesto total de los gobiernos locales y gobierno regional de Cajamarca estaba compuesto – en su mayoría – por las transferencias de canon.

Hoy el panorama es distinto. Ante la reducción del canon minero – ocurrida de manera drástica a partir del 2014 - se desató también una ola de desinformación que continúa  hasta la fecha y está presente en algunos discursos políticos, en campañas electorales, medios de comunicación y en las propias entidades públicas. Frases erróneas como “recorte del canon” o “ya no hay recursos para gastar y ejecutar” son algunos mensajes que resonaron con fuerza y que venían cargados de una fuerte percepción de escasez. Es cierto que cuando las transferencias por canon disminuyeron muchos gobiernos locales que antes veían en este recurso su principal fuente de ingresos quedaron a la deriva. No se supo mirar y gestionar otras fuentes de financiamiento antes de que se genere el punto de quiebre. Al no haber preparación y planificación en materia fiscal se produjo una crisis, que junto a los casos de corrupción, trajo obras paralizadas, denuncias por malversación de fondos, protestas en las calles, discursos políticos irresponsables y una ciudadanía desinformada. Así, en vez de una rendición de cuentas  clara y oportuna respecto a cuánto y en qué se gastó el dinero del canon minero en los últimos quince años, sólo hubo evasión de responsabilidades, desinformación y mucho ruido político.

En el 2019 el canon minero ya no es la principal fuente de financiamiento para la región. Pero como se mencionó líneas arriba, sí existen otro tipo de recursos y es importante mirarlos. No hablamos solamente de los montos asignados y transferidos desde el gobierno nacional, sino de aquellos que pueden ser generados y gestionados por los mismos gobiernos locales y regionales en alianza con otros sectores e instituciones. Esto debe estar debidamente contemplado en sus planes de gobierno, y debe apuntar a generar un cambio en la cultura fiscal de los gobiernos descentralizados.

canon Cajamarca

El gráfico principal se centra en el Gobierno Regional de Cajamarca, y muestra cómo el canon ha disminuido desde el 2011 hasta la fecha. Opuesto a ello, los presupuestos programados a inicios de cada año fiscal (PIA) no sólo concentran importantes montos, sino que han ido en aumento en los últimos cuatro años. Para el 2019 Cajamarca se ubica en el puesto 5 de 25 gobiernos regionales con mayor PIA a nivel nacional (actividades y proyectos), y cuenta con un porcentaje de avance de 67.6% hasta la fecha de consulta. En otras palabras: sí existen recursos, dinero, y otras/diversas fuentes de financiamiento más allá del canon minero. Lo que toca a la ciudadanía y a las instituciones de la sociedad civil es vigilar en qué se gasta y cómo se gasta. Y lo que corresponde a los gobiernos locales y regionales es planificar, gestionar y generar de manera articulada con otros sectores nuevos recursos y fuentes de ingreso que apunten a cerrar brechas, dinamizar las potencialidades del territorio, fortalecer las capacidades locales y promover la gobernabilidad de la región.