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Una publicación de la asociación SER
Abogado peruano, ex Presidente Ejecutivo de DEVIDA, Director del Centro de Investigación Drogas y Derechos Humanos, CIDDH

Cannabis en América Latina

Reforma de las políticas sobre cannabis en América Latina

Después de casi cien años de absoluto prohibicionismo (1908-2008), las cosas parecen estar cambiando de rumbo, al menos respecto del cannabis sativa o marihuana; y el Perú, siempre a la cola. Hace dos días, en Piura, fueron descubiertos 36 mil plantones y la Policía incineró y detuvo. Sin embargo, el 55% de las detenciones policiales anuales, en casos de tráfico de drogas, son por consumo, cuando este no es delito (art.299 Código Penal). Tal situación da pie a muchísima corrupción y violencia policial, particularmente contra jóvenes urbanos. La política peruana, al menos sobre cannabis, está construida sobre la base del engaño, la desinformación, el miedo y la generalización. ¿Esto es así en América Latina? Por supuesto que no. Veamos.

En el año 2010, una consulta popular casi determina que el mayor Estado de la Union norteamericana, California, aprobase los usos recreativos del cannabis (en ese Estado, hace dos décadas se reconocen los usos médicos del producto y se está produciendo toda una regulación de la industria médica de sus componentes). No pasó mucho tiempo y ahora, 26 Estados de la Unión reconocen y estimulan el uso médico de sus principios activos, para tratar la esclerosis múltiple, el glaucoma, el asma y para aliviar el dolor en caso de enfermedades terminales. Es más, en Colorado se ha abierto el mercado privado, en todos los rubros posibles. En la actualidad, se ha roto el estigma a la investigación científica y 58% de la población de EE.UU. está a favor de la legalización. Veamos el caso más visible: Colorado. En el 2012, se aprobó el establecimiento del primer mercado legal regulado para usos no médicos y, aparte de una floreciente industria privada y estatal, se tiene registros criminales que han disminuido dramáticamente.

Como puede observarse, se ha producido una verdadera implosión del sistema prohibicionista en el epicentro del prohibicionismo (EE.UU.) y esto es clave tomarlo en cuenta, para entender mejor la situación previa a la Asamblea General Extraordinaria de la ONU (UNGASS, abril 2016), en donde UNASUR presentará una voz sólida, favorable a los cambios con evidencia científica y respeto a los DD.HH. Nada de esto hubiera sido posible sin el Informe sobre el Problema de las Drogas en las Américas (mayo 2013), la Asamblea General de la OEA y la Resolución sobreviniente, en el 2014. Ahora, pasemos a las experiencias por países.

Primero tenemos el caso uruguayo: Desde que en el 2008 empezaron las discusiones internacionales para observar la relación entre sistema internacional de drogas y la vigencia de los DD.HH., empezó la discusión en torno a un sistema de regulación estatal, que está a pocos meses de ser definido. Ya hay un Instituto encargado (IRCCA), un registro, dos empresas proveedoras con licencias por cinco años y pronto las farmacias autorizadas volverán a expender el cannabis (cinco Hás, 22 tm bajo vigilancia estatal) bajo los formatos establecidos por ley, para satisfacer la demanda de 150 mil usuarios. Han sido dos gobiernos del Frente Amplio (Pepe Mujica y Tabaré Vasquez) los que se han manifestado a favor, por razones de salud pública y una efectiva lucha contra el narcotráfico. No esperamos otra cosa de nuestro Frente Amplio, así como de la Unidad Democrática, los dos movimientos de izquierda en el país.

En la actualidad, la Corte Suprema del Brasil, país que no se ha caracterizado por su apertura, está debatiendo el tema de la legalización del uso del cannabis, bajo los criterios de autonomía de la persona. Así mismo, el Congreso chileno está discutiendo una ley que permite el autocultivo, mientras su gobierno ha autorizado ciertos usos terapéuticos solicitados por un paciente. Lo mismo está ocurriendo en el Congreso del Paraguay, donde se debate la despenalización, mientras que Argentina ha levantado las restricciones al ingreso de aceites esenciales provenientes del cannabis para usos medicinales. Jamaica, Costa Rica han aprobado leyes favorables…

Como puede observarse, la situación no tiene cómo detenerse (para el pavor de CEDRO, AID, DEVIDA y toda la gama de sub contratistas a los que se les acaba el negocio del prohibicionismo), y esto sucede porque la humanidad recupera la posibilidad de regular una de las muchas plantas psicoactivas (coca, san pedro, amapola) con las que cuenta para aliviar la enfermedad y el dolor, disponiendo de herramientas mucho más eficaces que las represivas, para atender los escasos ejemplos de usos problemáticos. Desde esta tribuna, invoco a las fuerzas políticas que pretenden llegar al gobierno en abril del 2016 y, particularmente, a las que representan mi trayectoria política (UD y FA) a que se manifiesten al respecto, y no con la timidez propia del Humalismo, que, cual avestruz, prefiere esconder la cabeza a la evidencia científica.