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Una publicación de la asociación SER
Miembro del Colectivo Cusco contra la corrupción y de Jóvenes Iberoamericanos Cusco

Cusco: “vientres de alquiler” y réditos políticos

Según el JNE el número de electores es de 981,494 en la región del Cusco, sin duda estas elecciones han replicado el descontento de la población, y  en gran parte al ciudadano que no se ha sentido representado y clara muestra es que se observa una gran cantidad de votos viciados.

En la provincia del Cusco, con un 20% se consagra el ex militante aprista Victor Boluarte, con el Movimiento regional Tawantinsuyo, paradójicamente con  simpatizantes de su ex partido y otros tantos de la gestión actual.

Boluarte se impone por diversos factores entre ellos el hecho de tener el respaldo del electorado joven, por sus propuestas respecto al manejo municipal -menos radical- que a diferencia de sus contendores no pretendían declarar en emergencia el municipio. Todo esto en un contexto en el que la ciudadanía estaba poco interesada en los comicios electorales.

El alcalde electo de la provincia del Cusco se enfrenta a grandes retos como la peatonalización del centro histórico que fue generando conflictos en la población,  el comercio ambulatorio que se ha incrementado de manera desordenada, y el colapso del tratamiento de la basura.

La provincia de Cusco acepta personajes camaleónicos que postulan en vientres de alquiler regionales porque sus partidos no tenían opción, como en el caso del APRA que tuvo que recurrir a otro tipo de agrupaciones para que sus militantes tengan participación en la vida política cusqueña.

Cinco autoridades electas de los ocho distritos de la provincia de Cusco tienen denuncias pendientes, entre ellos  tres candidatos del Movimiento Tawantisuyo, Fermín García, ganador del distrito de Santiago procesado por lavado de activos y enriquecimiento ilícito según la denuncia, David Mormontoy  ganador del distrito de Wanchaq denunciado por falsificación de documentos caso Kausachun, y el mismo Boluarte acusado por una presunta falta de rendición de cuentas en agravio del  colegio de Abogados de Cusco. A ellos se suman Mario Loayza de Somos Perú acusado por  delitos de colusión y omisión de funciones cuando fue regidor del distrito del que hoy es ganador y Albert Arenas acusado por los delitos de colusión simple y por el presunto delito Contra la Administración Pública. Serán temas con el que muchos de los distritos de la Provincia del Cusco, Los alcaldes electos tendrán que lidiar con ellas a futuro y correr el riesgo de perder el cargo.

En tanto para los comicios de segunda vuelta a la región, la disputa entre Jean Paul Benavente de Acción Popular, y Luis Wilson candidato por Restauración Nacional y militante aprista, muestra un  escenario mucho más alentador para el candidato de AP, quien se presenta como un rostro nuevo en la política pero conocedor de la gestión pública. Cabe mencionar que en 5 provincias de la región Cusco han ganado movimientos regionales 3 de ellos de izquierda a excepción de Tawantisuyo que conglomera en mayoría al electorado aprista, mientras que en las 8 restantes, cuatro han sido para Democracia Directa, dos han sido para Acción Popular y una para el Frente Amplio y Somos Perú respectivamente, lo que podría generar alianzas para favorecer al candidato Jean Paul Benavente debido a la existencia de un fuerte sentimiento antiaprista en el caso de las provincias altas del Cusco.

Jean Paul Benavente muestra una imagen más fresca, que pega en la población electoral joven, porque propone un mensaje que busca recuperar la confianza del electorado. Su hándicap radica en el vínculo que tuvo con el recientemente desaforado congresista Benicio Rios, y ello puede que juegue en contra. En el caso de Luis Wilson candidato por Restauración Nacional su propuesta se centra en mejorar la gestión regional, pero el haber sido congresista y su militancia en el APRA sin duda le resta posibilidades.

Ambos candidatos se enfrentan a grandes retos como el hecho de  plantear propuestas ante una población joven que quiere cambios, dar respuestas a proyectos emblemáticos paralizados como el aeropuerto de Chinchero y el Hospital Antonio Lorena, a la vez que conquistar el voto de comunidades altoandinas siempre postergadas en sus demandas.

Estas elecciones estuvieron marcadas por debates y propuestas completamente superfluas, con puyazos por encima de los planes de gobierno muchos de ellos con plagios de otros movimientos o partidos, con gran derroche de dinero en los cierres de campaña que al final no sirvió para nada, y con agrupaciones que tuvieron “de relleno” al género femenino. Pero más allá de ello, sea quien sea el gobernante que elijamos en la segunda vuelta, deberá responder a las demandas de la ciudadanía. Cusco se lo merece.

 

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Luzbeth Abarca: Miembro del Colectivo Cusco contra la corrupción y de Jóvenes Iberoamericanos Cusco