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Una publicación de la asociación SER

De perros y humanos

Según Stanley Coren, los perros pueden reconocer más de 160 palabras humanas, y son capaces de resolver problemas complejos. Y además de la instintiva, Coren indica que existen tres tipos de inteligencia canina: la adaptativa, trabajo, y obediencia; siendo esta última la que varía de acuerdo con las razas.

Además, con la convivencia humana, aprenden a detectar enfermedades, estados de ánimo, depresión y ansiedad, y saben dar consuelo. Y sin humanos, aprenden por sí solos cuál es el mejor camino para llegar a un determinado lugar, incluso, cómo manejar máquinas simples.

Y todo esto, con una capacidad mental de un humano de 2 años.

¿Y los humanos?

Los seres humanos, a diferencia de los perros y otros animales, además de poseer un sistema cognitivo más amplio, podemos combinar todo lo aprendido, todos los datos e información que recibimos, y con ella podemos crear, registrar, y transmitir nuevos conocimientos.

Sin embargo, la práctica parece ser diferente; pues mientras un perro aprende el significado del comando “NO”, el ser humano, con toda su capacidad cognitiva, parece no entenderlo. El ser humano, a pesar de escuchar NO, viola, roba, y mata.

Un perro aprende a estar frente un plato con comida, sin moverse, y sin babear; mientras que un ser humano no puede ver a otro humano con poca vestimenta, porque cree que tiene derecho a tocarlo y ultrajarlo.

Un perro aprende a convivir, pacíficamente, en una casa con animales de otra especie; mientras que el ser humano segrega a seres de su misma especie sólo por verse, pensar, y hacer las cosas diferentes.

Un perro ataca por instinto, por defensa; mientras que el ser humano lo hace, a veces, sin ningún motivo, o sólo por placer. Incluso creemos, que es mejor matar, antes que esforzarnos en soluciones más constructivas.

Estas últimas semanas, parece, que los seres humanos no somos tan superiores como creemos serlo; todos los días una niña(o), adolescente, o mujer es violada no porque existan monstruos o porque tengan anemia, simplemente porque creen que son “humanos machos”, que no pueden pensar antes de actuar, si no guiados por sus instintos más bajos, hacer lo que les da la gana con otros ser humanos.

Tal vez deberíamos ser más como los perros, que, aunque muchos humanos digan que no tienen sentimientos, saben ser recíprocos y saben que NO, es NO.